Estamos a punto de dar un paso importante, unirnos en matrimonio con alguien a quien amamos. Por ello, es lógico que surja nerviosismo e incluso que aparezcan dudas tanto en lo que respecta a la organización como al propio hecho de contraer matrimonio: ¿a quien invitamos? ¿Dónde nos casamos y cómo lo organizamos? ¿Saldrá bien la boda? ¿Realmente quiero casarme? ¿Le/la quiero lo suficiente como para unir mi vida a él/ella de esta manera? ¿Deberíamos esperar más tiempo?

Los nervios antes de la boda pueden jugarnos malas pasadas y generar un elevado nivel de angustia y que dudemos de todo hasta el punto de replantearnos nuestras opciones. 

De cara a intentar aliviar la situación, en este artículo te ofrezco 16 consejos de cara a combatir los nervios antes de la boda y devolver la confianza en tu elección.

Consejos para combatir los nervios de antes de la boda

A continuación puedes encontrar 16 opciones a tener en cuenta de cara a devolverte la confianza perdida por los nervios antes de la boda.

1. Pide consejo: expresa tus dudas

La tensión, el miedo a que algo salga mal o las dudas que puedan surgir pueden provocar un elevado nivel de tensión y de nervios antes de la boda. Lo peor que podemos hacer es tragarnos las dudas. 

Sería muy recomendable contar con la ayuda y opinión de alguien de confianza, a poder ser de alguien que haya pasado por lo mismo, con quien desahogarse y a quién consultar. Una madre o un padre, una hermana o hermano o un amigo o amiga pueden servir de apoyo y de punto de anclaje ante todos los cambios que conlleva el evento en nuestras vidas. También puede recurrirse a ayuda profesional si vemos que estas sensaciones sobrepasan nuestras posibilidades.

2. Técnicas de respiración

Una forma de combatir los nervios de antes de la boda es recurrir a técnicas de relajación, siendo las más frecuentes las de respiración, que incluso puedes poner en práctica minutos antes del enlace. Concentrarse en la respiración y en el recorrido del aire por el cuerpo, empleando a ser posible la respiración diafragmática, permite reducir los niveles de ansiedad. 

Además pueden usarse también la contracción y distensión muscular de cara a producir un mayor nivel de relajación. La técnica de relajación progresiva de Jacobson es un buen ejemplo.

3. Haz ejercicio

El ejercicio físico es una buena manera de rebajar el nivel de estrés antes de la boda. Ayuda a generar endorfinas y permite desconectar la mente de las preocupaciones y del estrés.

4. Piensa en lo que te enamoró de él/ella

Es posible que en el último momento surjan dudas respecto a la idea de casarse o no. Una estrategia útil a tener en cuenta es reflexionar respecto a qué te condujo a proponérselo o a aceptar su proposición. Por qué estáis juntos o qué sientes cuando estás cerca de esa persona.

5. Registra todo lo que queda por hacer

Si el nerviosismo se debe a las dificultades a la hora de organizar la ceremonia, es recomendable hacer un registro de las tareas necesarias, de forma ordenada. De este modo podremos comprobar qué queda pendiente por hacer y sentirnos aliviados al ver las cosas que ya hemos llevado a cabo.

6. Descansa

Este consejo puede parecer obvio, pero no dormir lo suficiente puede hacer estragos en nuestros nervios cuando estamos en una situación estresante. Tenemos menor nivel de concentración, menos recursos cognitivos y estamos más irritables. 

Por ello es altamente recomendable aprovechar lo máximo posible los periodos de sueño para descansar, de cara a no acentuar aún más el estado de ansiedad. Especialmente la noche anterior, aunque con los nervios de antes de la boda resulta más complejo (se recomienda usar algunos de los anteriores consejos).

7. Centraros en vosotros

Muchas veces parte del nerviosismo tiene que ver con el hecho de que organizar la boda supone movilizar a una gran cantidad de personas, las cuales tienen diferentes preferencias y puntos de vista. No intentes contentar a todos. Se trata de tu boda, prioriza lo que tú y tu pareja queréis que eso signifique.

8. Haz una escapada

Ya sea con tu pareja o de manera individual, es recomendable hacer algún tipo de pequeña salida que te permita desconectar. Ir a un balneario, a una cabaña o a un hotel rural donde no pensemos en la boda en sí sino que nos limitemos a disfrutar del momento.

9. Habla con tu pareja

Los nervios antes de la boda son algo muy normal. Es posible y bastante probable que también tu pareja tenga sensaciones parecidas aunque no los exprese del mismo modo. Es recomendable que habléis de ello y que compartáis vuestras inquietudes.

10. Que la rutina siga

Obviamente casarse es un gran paso y supone una gran inversión a nivel emocional, con lo que resulta fácil obsesionarse con el tema según el día se acerca. Una forma de combatir los nervios de antes de la boda es mantener las rutinas habituales. Hay que trabajar, hacer las tareas del hogar, salir con nuestras amistades o hacer comidas familiares con normalidad.

11. Delega

Si la presión puede con nosotros, es recomendable ser capaz de delegar en los demás. Pedir ayuda a los seres cercanos para organizar la boda, o bien contratar a algún profesional dedicado a estos menesteres, puede desahogar parte de la tensión y reducir el nerviosismo.

12. Intenta relativizar

El día de tu boda puede ser un momento muy emocionante y es lógico querer que todo salga bien. Pero si eso no ocurre o surgen complicaciones tampoco debemos obsesionarnos con ello. 

Recuerda que se trata de una celebración importante, pero el mundo no va a acabar si algo no sale como estaba previsto. Además, recuerda que la mayor parte de las parejas que han contraído matrimonio han tenido dudas parecidas a las tuyas.

13. Piensa en positivo

Intenta evitar pensar que las cosas van a salir mal. No resulta productivo y además se favorece que a través de la propia actitud se genere el tipo de situación que se teme.

14. Controla la alimentación y la hidratación

Las personas estresadas tienden o bien a reducir el consumo de comida y bebida o bien a excederse en la ingesta. Ambos extremos pueden conducir a aumentar el nivel de malestar tanto a nivel fisiológico como mental, al haber un exceso o déficit en el nivel de energía que posee el organismo.

15. Tomaos vuestro tiempo para organizaros

Una boda no tarda un día en organizarse. Dejaos un margen de tiempo con el fin de poder realizar todos los preparativos sin estresarse, de manera que se evite hacerlo todo a última hora y con prisas. Y si es necesario, siempre se puede retrasar el evento.

16. Pasa tiempo con tus seres queridos, pero resérvate tiempo para ti 

Nuestros seres queridos pueden ser un punto de apoyo fundamental a la hora de afrontar los nervios antes de la boda. Pasa tiempo con tu pareja, tu familia y tus amigos sin hablar de la boda en sí. Sin embargo, de vez en cuando puede venir bien estar a solas y relajarse con un libro, una serie o una película sin que nadie nos recuerde de forma directa o indirecta la cercanía del momento.