Un repaso a las áreas de oportunidad de las personas y de las empresas. Unsplash.

Las áreas de oportunidad son aspectos sobre los que podemos trabajar para mejorar. En este artículo conoceremos sus características principales y veremos las áreas donde podemos encontrar aspectos a mejorar y a potenciar, dentro de las empresas.

¿Qué son las áreas de oportunidad?

Las áreas de oportunidad son grupos de habilidades y competencias ligadas a contextos con metas a alcanzar, y que pueden ser desarrolladas para llegar a esos objetivos de manera más efectiva. Existen fundamentalmente de dos tipos de áreas de oportunidad: las personales y las empresariales. Veamos de manera detallada en qué consiste cada una de ellas.

Áreas de oportunidad personales

Las áreas de oportunidad en el ámbito personal consisten en ciertos aspectos de nuestra manera de ser, personalidad y comportamiento que pueden mejorarse. A través de ellas, salimos fortalecidos y conocemos facetas que no conocíamos de nuestra personalidad; además, nos demuestran que podemos conseguir muchas más cosas de las que creíamos, y que somo más fuertes de lo que pensábamos.

Es decir, se centran en aspectos más “débiles” de nosotros mismos; si trabajamos en ellos, podemos conseguir aumentar nuestras potencialidades y progresar en diferentes ámbitos (sobre todo a nivel personal).

Muchas veces, si no sabemos detectar estas áreas de oportunidad, pueden aparecer problemas que nos perjudiquen en algún ámbito de nuestra vida. Sin embargo, si por lo contrario trabajamos en ellas, nuestra calidad de vida puede mejorar.

Así, el primer paso que necesitaremos aplicar es saber detectar estas áreas de oportunidad que nos permitan mejorar como personas. Una vez identificadas, empezaremos a trabajar en ellas, ya se de forma individual o con la ayuda de un profesional (psicólogo, coach…). Para empezar a trabajar en ellas, será importante diseñar los pasos a implementar para la consecución de las metas que nos hemos propuesto.

Características

Las áreas de oportunidad personales tienen mucho que ver con nuestros puntos débiles, pero también con limitaciones que nos hemos puesto nosotros mismos, con frustraciones no superadas, miedos, inseguridades, etc. Identificar estos pequeños puntos débiles o “baches” que nos impiden desarrollar nuestras potencialidades al máximo nos permitirá sentirnos más seguros y mejor con nosotros mismos.

¿Para qué aprovechar nuestras áreas de oportunidad? Hacerlo nos permitirá obtener cambios individuales y a su vez conseguir tener éxito en lo que nos propongamos. Estas mejoras se pueden traducir por ejemplo en mayores niveles de responsabilidad individual, más compromiso, constancia, etc.

Pasos para desarrollarlas

Existen algunos pasos que propone Patricia Behisa, especialista en SEO y marketing digital, para lograr aprovechar las áreas de oportunidad personal que nos propongamos. Ella concreta 7 pasos, que están interrelacionados.

1. Conocernos a nosotros mismos

El primer paso es indispensable para conocer de qué áreas de oportunidad disponemos. El hecho de conocernos a nosotros mismos hará que sea más fácil detectar estas áreas, y nos permitirá empezar a trabajar en ellas.

2. Analizar nuestras experiencias pasadas

Nuestro pasado como individuos nos define; esto no quiere decir que nos limite, sencillamente que lo que hemos hecho o vivido en el pasado, dice en parte cómo somos. A veces analizando estas experiencias podemos encontrar respuestas que nos permitan fortalecer nuestras áreas de oportunidad.

3. Remarcar las virtudes

El tercer paso implica remarcar nuestras virtudes, nuestros puntos fuertes. Al igual que debemos conocer nuestros puntos débiles, nuestras fortalezas y potencialidades también. Ello nos puede dar pistas sobre cómo trabajar para aumentar nuestra seguridad personal y para potenciar nuestras capacidades.

4. Apuntar nuestras habilidades

El cuarto paso que propone Patricia Behisa es que apuntemos nuestra habilidades, aquello que sabemos hacer. Esto engloba también nuestros intereses y capacidades, y nos puede orientar a la hora de conseguir mejorar nuestras áreas de oportunidad.

5. Ordenar las habilidades anteriores

Debemos ser capaces de ordenar las habilidades anteriores; es decir, hacer una lista que las ordene según el grado de dominancia que tengamos.

6. Seleccionar las mejores habilidades

Después de escribir la lista, procederemos a seleccionar aquellas habilidades que se nos den mejor, o de las cuales tengamos un nivel más avanzado de conocimiento o práctica. Esto nos permitirá conocer cuál (o cuáles) es mejor que pongamos en práctica primero.

7. Dejarse llevar

El último paso que propone Behisa es el “dejarse llevar”, el fluir. Ahora ya sabemos qué se nos da mejor, qué habilidades tenemos; solo es cuestión de ponerlas en práctica en base a nuestras áreas de oportunidad.

Áreas de oportunidad empresariales

El segundo tipo de áreas de oportunidad son las empresariales; es decir, las que podemos detectar y trabajar en el ámbito laboral. La línea de trabajo será similar a la anterior; primero deberemos detectar nuestros puntos débiles para ponernos a trabajar en ellos.

Así, las áreas de oportunidad empresariales en realidad son parecidas a las anteriores pero en el terreno laboral. Consisten en “brechas” que podemos observar en nuestro negocio, en oportunidades de mejora. De esta forma, no solo se trata de “errores”, sino de aspectos que podemos potenciar. Por ejemplo la competitividad, la iniciativa, la eficacia, la rentabilidad, etc.

Una vez detectadas estas áreas de oportunidad, podemos trabajar en ellas. Pero... ¿para qué? Fundamentalmente, para mejorar nuestra empresa u organización, obtener mayores beneficios, etc. Además, muchas veces estas áreas son fuentes de pérdidas (por ejemplo económicas) para la empresa; si las identificamos correctamente, podremos conseguir el efecto contrario (ganar más, mejorar ciertas condiciones o aspectos de la empresa, etc.).

Cómo desarrollarlas

Proponemos 4 grandes áreas (o ámbitos, facetas) donde podemos encontrar áreas de oportunidad en nuestro negocio (aunque existen muchas más):

1. Innovación

El ámbito de la innovación permite crear ideas nuevas, frescas y creativas, que aporten valor a nuestra empresa. Estas ideas pueden hacer referencia a procesos, productos, servicios, etc. Encontrar áreas de oportunidad en esta área o sector permitirá crear ideas originales e inéditas.

2. Servicio al cliente

Esta área hace referencia a cómo se atiende y se cuida a los clientes. Dentro de ella podemos encontrar muchas áreas de oportunidad que mejoren la experiencia del consumidor, que aumenten la calidad del servicio que ofrece nuestra empresa, etc.

3. Recursos Humanos

Los recursos Humanos son otra pieza clave dentro de cualquier empresa, y hace referencia al capital humano, a las personas. Ser capaces de identificar, atraer y contratar talento, es decir, personas que aporten valor a la empresa, puede mejorar muchos aspectos de la misma. Tener buenos trabajadores siempre es un aspecto positivo.

4. Imagen

Por otro lado, la imagen de la empresa, su reputación y sus referencias pueden hacer que se consigan más o menos clientes, que la gente esté más o menos satisfecha, etc.

Como en las áreas anteriores, en esta también se pueden encontrar buenas áreas de oportunidad, que permiten mejorar la imagen de la empresa tanto para el exterior como para el interior (los propios trabajadores). Esto puede potenciar, además, la fidelización de los clientes.

Referencias bibliográficas:

  • Avia, M.D. (1995). Personalidad: aspectos cognitivos y sociales. Madrid: Pirámide.
  • Benson, T. y Mugarura, S. (2013). Livestock development planning in Uganda: Identification of areas of opportunity and challenge. Land use policy, 35: 131-139.