Si has estudiado psicología u otras carreras afines, seguro que te suena el concepto de fiabilidad. Pero... ¿en qué consiste exactamente? La fiabilidad en psicometría es una cualidad o propiedad de los instrumentos de medida (por ejemplo los tests), que permite verificar si estos son precisos, consistentes y estables en sus mediciones.

En este artículo te contamos en qué consiste esta propiedad, te nombramos algunos ejemplos para clarificar el concepto y te explicamos las diferentes maneras de calcular el coeficiente de fiabilidad en psicometría.

¿Qué es la fiabilidad en psicometría?

La fiabilidad es un concepto englobado dentro de la psicometría, la disciplina encargada de medir las variables psicológicas del ser humano a través de diferentes técnicas, métodos y herramientas. Así, la fiabilidad en psicometría, válgase la redundancia, consiste en una propiedad psicométrica, que implica la ausencia de errores de medida de un determinado instrumento (por ejemplo, un test).

También se conoce como el grado de consistencia y la estabilidad de las puntuaciones obtenidas en diferentes mediciones a través de un mismo instrumento o test. Otro sinónimo de la fiabilidad en psicometría es la “precisión”. Así, decimos que un test es fiable cuando es preciso, no presenta errores y sus mediciones son estables y consistentes a lo largo de repetidas mediciones.

Más allá de la fiabilidad en psicología, ¿en qué campos aparece y se utiliza este concepto? En diferentes campos, como lo son la investigación social y la educación.

Ejemplos

Para ilustrar mejor en qué consiste este concepto psicométrico, pensemos en el siguiente ejemplo: utilizamos un termómetro para medir la temperatura diaria en una aula. Tomamos la medida a las diez de la mañana de cada día, durante una semana.

Diremos que el termómetro es fiable (tiene una alta fiabilidad) si, al hacer más o menos cada día la misma temperatura, el termómetro así lo indica (es decir, las mediciones se aproximan las unas a las otras, no hay grandes saltos o grandes diferencias).

En cambio, si las medidas son totalmente dispares entre sí (siendo la temperatura más o menos la misma cada día), significará que dicho instrumento no tiene una buena fiabilidad (porque sus medidas no son estables o consistentes en el tiempo).

Otro ejemplo para entender el concepto de fiabilidad en psicometría: imaginemos que pesamos cada día una cesta con tres manzanas, durante varios días, y vamos apuntando los resultados. Si estos resultados varían mucho a lo largo de las sucesivas mediciones (es decir, a medida que las vamos repitiendo), esto indicaría que la fiabilidad de la báscula no es buena, ya que las medidas serían inconsistentes e inestables (los antagónicos de la fiabilidad).

Así, un instrumento fiable es aquel que muestra resultados consistentes y estables en repetidos procesos de medición de una determinada variable.

La variabilidad de las medidas

¿Cómo sabemos si un instrumento es fiable? Por ejemplo, partir de la variabilidad de sus medidas. Es decir, si las puntuaciones que obtenemos (midiendo lo mismo de forma repetida) con dicho instrumento son muy variables entre sí, consideraremos que sus valores no son precisos, y que por lo tanto el instrumento no tiene una buena fiabilidad (no es fiable).

Extrapolando esto a los tests psicológicos y a las respuestas de un sujeto a uno de ellos, vemos como el hecho de que éste contestara al mismo test en las mismas condiciones, de forma reiterada, nos proporcionaría un indicador de la fiabilidad del test, a partir de la variabilidad en las puntuaciones.

El cálculo: coeficiente de fiabilidad

¿Cómo calculamos la fiabilidad en psicometría? A partir del coeficiente de fiabilidad, que se puede calcular de dos maneras diversas: a partir de procedimientos que implican dos aplicaciones o tan solo una. Vamos a ver las diferentes formas de calcularlo, dentro de estos dos grandes bloques:

1. Dos aplicaciones

En el primer grupo encontramos las diferentes maneras (o procedimientos) que nos permiten calcular el coeficiente de fiabilidad a partir de dos aplicaciones de un test. Vamos a conocerlos, así como sus desventajas:

1.1. Formas paralelas o equivalentes

Con este método, obtenemos la medida de la fiabilidad, en este caso también denominada “equivalencia”. El método consiste en aplicar, de forma simultánea, los dos test: el X (el test original) y el X’ (el test equivalente que hemos creado). Las desventajas de este procedimiento son básicamente dos: la fatiga del examinado y la construcción de dos pruebas.

1.2. Test-retest

El segundo método, dentro de los procedimientos para calcular el coeficiente de fiabilidad a partir de dos aplicaciones, es el test-retest, que nos permite obtener la estabilidad del test. Consiste básicamente en aplicar un test X, dejar pasar un lapso de tiempo, y volver a aplicar el mismo test X a la misma muestra.

Las desventajas de este procedimiento son: el aprendizaje que puede haber adquirido el sujeto examinado en ese lapsus de tiempo, la evolución de la persona, que puede alterar los resultados, etc.

1.3. Test-retest con formas alternativas

Finalmente, otra forma de calcular la fiabilidad en psicometría es partir del test-retest con formas alternativas. Se trata de una combinación de los dos procedimientos anteriores, por lo que, aunque puede servir para determinados casos, acumula las desventajas de ambos.

El procedimiento consiste en administrar el test X, dejar pasar un lapso de tiempo, y administrar el test X’ (es decir, el test equivalente creado a partir del original, X).

2. Una única aplicación

Por otro lado, los procedimientos para calcular la fiabilidad en psicometría (coeficiente de fiabilidad) a partir de una sola aplicación del test o instrumento de medida, se dividen en dos subgrupos: las dos mitades y la covarianza entre ítems. Vamos a verlo con más detalle, para que se entienda mejor:

2.1. Dos mitades

En este caso, sencillamente, el test se divide en dos. Dentro de este apartado, encontramos tres tipos de procedimientos (formas de dividir el test):

  • Formas paralelas: se aplica la fórmula de Spearman-Brown.
  • Formas equivalentes: se aplica la fórmula de Rulon o Guttman-Flanagan.
  • Formas congenéricas: se aplica la fórmula de Raju.

2.2. Covarianza entre ítems

La covarianza entre ítems implica analizar la relación entre todos los ítems del test. Dentro de ella, encontramos también tres métodos o fórmulas propias de la psicometría:

Coeficiente alfa de Croanbach: su valor oscila entre el 0 y el 1. Kuder-Richardson (KR20): se aplica cuando los ítems son dicotómicos (es decir, cuando sólo adquieren dos valores). Guttman.

3. Otros métodos

Más allá de los procedimientos que implican una o dos aplicaciones del test para calcular el coeficiente de fiabilidad, encontramos otros métodos, como: la fiabilidad interjueces (que mide la consistencia de la prueba), el método de Hoyt, etc.

Referencias bibliográficas:

  • Kaplan, R.M., & Saccuzzo, D.P. (2010). Psychological Testing: Principles, Applications, and Issues. (8va edición). Belmont, CA: Wadsworth, Cengage Learning.
  • Martínez, M.A., Hernández, M.J. y Hernández, M.V. (2014). Psicometría. Madrid: Alianza.
  • Martínez Arias, R. (2006). Psicometría. Madrid: Anaya.
  • Morales Vallejo, Pedro (2007). Estadística aplicada a las ciencias sociales. La fiabilidad de los tests y escalas. Madrid: Universidad Pontificia Comillas. p. 8.
  • Prieto, Gerardo; Delgado, Ana R. (2010). Fiabilidad y validez. Papeles del psicólogo (España: Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos) 31(1): 67-74.