La psicometría es una disciplina enmarcada dentro de la psicología experimental, que pretende estudiar y determinar cómo se construyen los tests psicológicos. Dentro de ella, encontramos diferentes modelos que han intentado facilitar esta labor (la construcción de tests).

En este artículo hablaremos de uno de estos modelos: la teoría de respuesta al ítem. Te contamos en qué consiste, qué limitaciones superó de su modelo anterior (Teoría Clásica de los Test), para qué sirve y cuáles son sus conceptos y características básicas.

Los tests en psicología

En el ámbito de la psicología, los tests son procedimientos que nos permiten recolectar grandes cantidades de información (o información muy específica) en relación a algo que queramos averiguar o estudiar en un individuo o en un grupo de ellos (por ejemplo un rasgo de personalidad, la ansiedad, la motivación, etc.).

¿Cómo se construyen los test? Se elaboran a partir de una serie de modelos psicométricos que nos permiten evaluar la calidad de la medida de dichos test, así como obtener ciertas garantías de dicha medida.

En psicometría (que más adelante veremos qué es), existen diferentes “Teorías de los Tests”, que configuran un marco de referencia, tanto teórico como metodológico, para agrupar los diferentes modelos y teorías que nos permitirán construir y utilizar los test de manera adecuada. A continuación vamos a conocer uno de estos modelos: la Teoría de respuesta al ítem (TRI).

Teoría de respuesta al ítem (TRI)

La teoría de respuesta al ítem (TRI, o en inglés IRT), también llamada “Teoría de la curva característica del ítem”, “Teoría del rasgo latente” (TRL) o “Teoría de respuesta al reactivo” (TRR), es una teoría que se encuadra dentro de la psicometría. Dicha teoría se utiliza en el ámbito de la psicología para construir diferentes test y pruebas psicológicas.

Por su parte, la psicometría es una parte de la psicología experimental; se trata de una disciplina, encargada de estudiar y desarrollar todos aquellos métodos y teorías que se utilizan para medir las variables psicológicas de las personas.

La Teoría de respuesta al ítem superó las desventajas o limitaciones de una teoría previa: la Teoría Clásica de los Test (TCT). Esta última teoría, fue desarrollada por Charles Spearman en 1904; se trata de la teoría con la que empezó la psicometría (la primera), y pretendía explicar cómo a partir de un valor en un test, obtenido por una persona, se puede extrapolar o concluir un valor verdadero en relación a la manifestación de una característica o rasgo de personalidad que se está estudiando.

¿Para qué sirve la TRI?

El objetivo de la teoría de respuesta al ítem es especificar qué relación existe entre las puntuaciones empíricas obtenidas por parte de un sujeto (o varios sujetos) en un test, y una característica o rasgo no observable que se está estudiando en ese sujeto (o sujetos). Un ejemplo de un rasgo a medir puede ser la impulsividad, la extroversión, la introversión, etc.

Así, la Teoría de respuesta al ítem sirve para que podamos construir instrumentos de medición (test) con propiedades que no varíen entre poblaciones; de esta manera, si dos personas tienen el mismo nivel de rasgo medido, las dos tendrán la misma probabilidad de dar la misma respuesta, y esto es independiente de la población a la que pertenezcan.

Superación de las limitaciones de la TCT

Como hemos visto al inicio, la Teoría de respuesta al ítem supera algunas de las limitaciones presentadas por la Teoría Clásica de los Test.

  • La nueva teoría está formulada a nivel del test total, y no a nivel del ítem.
  • Las puntuaciones de los sujetos dependen de los contenidos particulares del test y de su dificultad.
  • Se superan las dificultades con el paralelismo de medidas.
  • Se supera el supuesto de homocedasticidad de los errores de medida (la TRI permite obtener un término error para diferentes niveles de aptitud)
  • Ahora los test ya son aptos también para sujetos que no son de aptitud media y de poblaciones mayoritarias.

Conceptos básicos y características

Para poder entender mejor la Teoría de respuesta al ítem, vamos a ver algunos de sus conceptos básicos y de sus características más destacadas:

1. Puntuación observada

Debemos tener claro que la puntuación observada en un test es una variable aleatoria, con una determinada distribución. Dicha distribución depende dos variables: el nivel de aptitud o habilidad del sujeto, y cómo el rasgo es evaluado por el ítem (o test).

2. Dimensionalidad

Este concepto también forma parte de la Teoría de respuesta al ítem. La dimensionalidad es una parte del rasgo latente. Cualquier individuo puede ser descrito en un rasgo determinando los valores de dichas dimensiones; en la práctica, hablamos de modelos unidimensionales.

3. Independencia local

Otra característica de la Teoría de respuesta al ítem es la independencia local de los ítems y de los sujetos examinados. Así, cuando hablamos de independencia local, nos referimos a que la probabilidad p(x) de que un sujeto responda de forma correcta a un ítem no se vea influenciada por las respuestas dadas a otros ítems.

Por otro lado, si se cumple la unidimensionalidad mencionada en el punto anterior, se cumple también la independencia local en el test.

4. Función de información del test

Otro concepto o idea que forma parte de la Teoría de respuesta al ítem es la función de información del test. Dicha función es en realidad una propiedad que tiene el test, y que es la que permite calcular la cantidad de información que puede proporcionarnos un test a cualquier nivel de aptitud.

De esta manera, cuanto mayor valor proporcione la función de información de un test para un nivel de aptitud determinado, mayor discriminación tendrá para ese nivel y menor error de medida existirá en el test.

5. Curva característica del ítem

Esta curva, también llamada curva de regresión, representa los valores esperados en un ítem sobre la variable “aptitud”.

Parámetros de la curva característica del ítem

En relación a esta curva mencionada, propia de la Teoría de respuesta al ítem, aparecen una serie de parámetros asociados, los “parámetros de la curva característica del ítem”, que son tres y que se representan mediante letras:

1. B: dificultad del ítem

Consiste en el nivel de aptitud del sujeto, que se localiza en el punto de inflexión de la curva. Cuanto mayor desplazamiento exista hacia la derecha, mayor dificultad del ítem (más difícil es).

2. A: discriminación del ítem

La discriminación del ítem es la pendiente de la curva; a más pendiente, mayor discriminación del ítem.

3. C: pseudoazar o adivinación

Finalmente, el parámetro C es el pseudoazar o la adivinación; consiste en la probabilidad de acertar un ítem por azar, y se mide en la asíntota inferior de la curva. Para que el ítem sea adecuado, como máximo este parámetro debe valer 0,35.

Referencias bibliográficas:

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  • Muñiz, J. (1997). Introducción a la teoría de respuesta a los ítems. Madrid: Ediciones Pirámide.
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