¡Ups!

Se ha producido un error inesperado. Por favor, inténtalo otra vez o contacta con nosotros.

¡Ups!

Se ha producido un error inesperado. Por favor, inténtalo otra vez o contacta con nosotros.

¡Ups!

Se ha producido un error inesperado. Por favor, inténtalo otra vez o contacta con nosotros.

¡Ups!

Se ha producido un error inesperado. Por favor, inténtalo otra vez o contacta con nosotros.

¿Por qué no recordamos los sueños? Lo que sabe la ciencia

Casi todo lo que soñamos se olvida: el cerebro dormido apenas guarda recuerdos nuevos.

Sueños
¿Eres psicólogo/a?

Destaca entre toda tu competencia profesional.

Registrarse

La explicación más aceptada es que durante el sueño el cerebro registra muy poco de lo que vive: solo se suele recordar un sueño si te despiertas durante él o justo después, y aun así el recuerdo se borra en minutos si no lo repasas. No significa que no hayas soñado; significa que el sueño no llegó a guardarse en la memoria.

Te ha pasado seguro: abres los ojos con la sensación clara de haber vivido algo intenso, una conversación, un viaje, una persecución, y en el tiempo que tardas en buscar el celular/móvil ya no queda nada. Solo una emoción difusa, como el eco de una habitación de la que acabas de salir. Otras mañanas no hay ni eso, y te levantas convencido de que no has soñado en absoluto. Y luego está ese amigo que cada día cuenta tres sueños con todo lujo de detalles, como si viviera otra vida por la noche.

La diferencia no está en que unos sueñen y otros no. Los registros de laboratorio indican que todas las personas sanas pasan por varias fases de sueño REM cada noche, y que en ellas casi siempre hay actividad onírica. Lo que cambia es la capacidad de llevarse esas experiencias a la vigilia. Y esa capacidad, como verás, depende de cuándo te despiertas, de cómo funciona la memoria mientras duermes e incluso de tu interés por los sueños.

¿Por qué olvidamos casi todos los sueños al despertar?

La explicación más aceptada es que la memoria funciona de otra manera mientras dormimos. Para que una experiencia pase a la memoria a largo plazo, el cerebro tiene que codificarla, y durante el sueño ese proceso de registro está muy reducido.

Uno de los modelos clásicos, el de despertar y recuperación de David Koulack y Donald Goodenough (Psychological Bulletin, 1976), propuso que para recordar un sueño hace falta despertarse durante él o muy poco después, y permanecer despierto el tiempo suficiente para que el recuerdo se consolide. Si vuelves a dormirte en segundos, el sueño se pierde. Esto encaja con lo que observaron William Dement y Nathaniel Kleitman (1957) en sus primeros experimentos: los voluntarios despertados en plena fase REM solían relatar un sueño, mientras que los despertados minutos después de que terminara esa fase recordaban mucho menos.

La química del cerebro también podría intervenir. Durante el REM, los niveles de noradrenalina, un neurotransmisor que participa en la atención y en la formación de recuerdos, son muy bajos. Una de las hipótesis estudiadas es que esa caída dificulta que lo soñado se fije. En 2019, un equipo dirigido por Shuntaro Izawa y Akihiro Yamanaka publicó en Science un estudio en ratones que identificó un grupo de neuronas del hipotálamo, activas sobre todo en el sueño REM, que parecían favorecer el olvido de información reciente. Son resultados en animales y no se pueden trasladar sin más a los sueños humanos, pero apuntan a que olvidar mientras dormimos podría ser un proceso activo, no un simple fallo.

¿Qué fase del sueño se relaciona con recordar más?

La fase REM es la que más se asocia con sueños recordados, largos y con argumento. Los sueños de las fases no REM suelen ser más cortos, más parecidos a pensamientos sueltos y más difíciles de recordar.

Una noche típica incluye entre cuatro y seis ciclos de unos 90 minutos, y en cada ciclo el REM ocupa un poco más de tiempo que en el anterior. El manual universitario abierto de OpenStax lo explica con detalle en su capítulo sobre las fases del sueño. La consecuencia práctica es sencilla: los sueños que más recuerdas suelen ser los de las últimas horas de la noche, porque es cuando los periodos de REM son más largos y cuando es más probable despertar de uno de ellos.

Por eso los fines de semana, cuando duermes más y te despiertas sin alarma, es habitual recordar más sueños. Y por eso, también, un despertador que te saca de golpe del sueño profundo a primera hora suele dejarte con la mente en blanco. El trabajo de Francesca Siclari y su equipo (Nature Neuroscience, 2017) añadió un matiz: también se sueña en fases no REM, y la probabilidad de recordar algo se relacionaba con cambios de actividad en una zona posterior de la corteza cerebral, fuera cual fuera la fase.

¿Por qué algunas personas recuerdan muchos sueños y otras casi ninguno?

Las diferencias entre personas son grandes y estables: hay quien recuerda sueños casi a diario y quien apenas recuerda alguno al mes. La investigación ha encontrado diferencias tanto en la actividad cerebral como en el modo de dormir.

El equipo de Perrine Ruby, en el Centro de Investigación en Neurociencias de Lyon, comparó a personas que recordaban muchos sueños con otras que recordaban pocos. En uno de sus estudios (Eichenlaub y colaboradores, Neuropsychopharmacology, 2014), quienes recordaban más mostraban más actividad espontánea en la unión temporoparietal y en la corteza prefrontal medial, regiones relacionadas con la atención a estímulos externos. En otro (Eichenlaub y colaboradores, Cerebral Cortex, 2014) observaron que reaccionaban más a los sonidos durante el sueño y que pasaban más tiempo despiertos a lo largo de la noche. La interpretación que proponen los autores encaja con el modelo clásico: más microdespertares podrían dar más oportunidades de guardar lo soñado.

Otros factores se han asociado con el recuerdo de los sueños:

  • Sexo: un metaanálisis de Michael Schredl e Iris Reinhard (Journal of Sleep Research, 2008) encontró que las mujeres recuerdan algo más de sueños que los hombres, con una diferencia pequeña.

  • Actitud: una revisión de David Beaulieu-Prévost y Antonio Zadra (Journal of Sleep Research, 2007) encontró que el interés y la actitud positiva hacia los sueños se asocian con recordar más, aunque la relación es modesta.

  • Edad: varios estudios han observado que el recuerdo de los sueños tiende a disminuir con los años.

  • Hábitos de sueño: dormir poco, despertarse con prisa o con una alarma brusca deja menos margen para recuperar lo soñado.

  • Te recomendamos leer: "Las 7 pesadillas más frecuentes: ¿qué significado tiene cada una?"

¿Se puede entrenar el recuerdo de los sueños?

Sí. El recuerdo de los sueños mejora con la práctica, y la herramienta más estudiada es también la más sencilla: llevar un diario de sueños. Michael Schredl (Dreaming, 2002), uno de los investigadores que más ha trabajado en este campo, observó que el simple hecho de registrar los sueños cada mañana se asocia con recordar más.

Si quieres probarlo, estos pasos recogen lo que suele recomendarse en la investigación y en la práctica:

  • Antes de dormir, proponte recordar lo que sueñes. Parece poca cosa, pero la intención y el interés se asocian con un mejor recuerdo.
  • Al despertar, no te muevas enseguida. Quédate unos segundos en la misma postura, con los ojos cerrados, y deja que vuelvan imágenes o emociones.
  • Anota algo antes de mirar el celular/móvil: una palabra, un lugar, una persona, una sensación. Los fragmentos suelen tirar del resto.
  • Ten papel y bolígrafo, o una grabadora de voz, a mano en la mesita de noche.
  • Repasa lo escrito más tarde. Volver sobre el recuerdo ayuda a fijarlo.
  • Cuida tu descanso: dormir lo suficiente da más tiempo de REM en la segunda mitad de la noche.

Conviene ser realista: recordar más sueños no tiene beneficios demostrados para la salud y no es una meta en sí misma. Es una forma de conocer mejor tu vida mental, útil si te interesan los sueños o si quieres explorar los sueños lúcidos. Si empeora tu descanso o te genera ansiedad, no merece la pena forzarlo.

¿Es preocupante no recordar nunca lo que sueñas?

En general, no. No recordar los sueños es muy frecuente y no indica, por sí solo, ningún problema. Como recuerda la Sleep Foundation en su guía sobre los sueños, olvidar la mayor parte de lo soñado es lo habitual. Lo más probable es que sueñes con normalidad y que, simplemente, no te despiertes en el momento adecuado para guardarlo.

Algunos factores pueden reducir el sueño REM o su recuerdo, como el alcohol antes de dormir, la falta de sueño o algunos medicamentos que modifican las fases del sueño. Si tomas medicación y notas cambios en tu descanso, coméntalo con quien te la prescribió, sin cambiar nada por tu cuenta. Lo que sí merece atención es el descanso en sí: si te levantas agotado a diario, roncas mucho, te despiertas a menudo o te cuesta mantenerte despierto durante el día, conviene consultarlo con un profesional de la salud o de la medicina del sueño, más allá de si recuerdas o no lo que sueñas.

Si lo que te inquieta no es el olvido sino el contenido de tus sueños, por ejemplo pesadillas frecuentes que te dejan con malestar, hablarlo con un profesional de la psicología puede ayudarte. En el directorio de Psicología y Mente puedes buscar especialistas en México, España y Colombia.

Saber por qué olvidamos los sueños no resuelve la otra gran pregunta: qué significan los que sí recordamos. Si te interesa saber para qué parecen servir, puedes repasar qué dice la ciencia sobre la función de los sueños. Y si quieres conocer la respuesta más influyente del siglo XX, la de Freud, el siguiente paso de este recorrido es qué son los sueños según el psicoanálisis.

Serie: Entender los sueños

Estás leyendo: ¿Por qué no recordamos los sueños? Lo que sabe la ciencia

Según lo que necesites ahora:

Referencias

  • Beaulieu-Prévost, D. y Zadra, A. (2007). Absorption, psychological boundaries and attitude towards dreams as correlates of dream recall: Two decades of research seen through a meta-analysis. Journal of Sleep Research, 16(1), 51-59.
  • Dement, W. y Kleitman, N. (1957). The relation of eye movements during sleep to dream activity: An objective method for the study of dreaming. Journal of Experimental Psychology, 53(5), 339-346.
  • Eichenlaub, J. B., Bertrand, O., Morlet, D. y Ruby, P. (2014). Brain reactivity differentiates subjects with high and low dream recall frequencies during both sleep and wakefulness. Cerebral Cortex, 24(5), 1206-1215.
  • Eichenlaub, J. B., Nicolas, A., Daltrozzo, J., Redouté, J., Costes, N. y Ruby, P. (2014). Resting brain activity varies with dream recall frequency between subjects. Neuropsychopharmacology, 39(7), 1594-1602.
  • Izawa, S., Chowdhury, S., Miyazaki, T. y otros (2019). REM sleep-active MCH neurons are involved in forgetting hippocampus-dependent memories. Science, 365(6459), 1308-1313.
  • Koulack, D. y Goodenough, D. R. (1976). Dream recall and dream recall failure: An arousal-retrieval model. Psychological Bulletin, 83(5), 975-984.
  • Schredl, M. (2002). Questionnaires and diaries as research instruments in dream research: Methodological issues. Dreaming, 12(1), 17-26.
  • Schredl, M. y Reinhard, I. (2008). Gender differences in dream recall: A meta-analysis. Journal of Sleep Research, 17(2), 125-131.
  • Siclari, F., Baird, B., Perogamvros, L., Bernardi, G., LaRocque, J. J., Riedner, B., Boly, M., Postle, B. R. y Tononi, G. (2017). The neural correlates of dreaming. Nature Neuroscience, 20(6), 872-878.

Este contenido es educativo y no sustituye terapia.

Preguntas frecuentes

Porque mientras duermes el cerebro apenas registra recuerdos nuevos. Según el modelo de despertar y recuperación de Koulack y Goodenough, para recordar un sueño hace falta despertarse durante él o justo después y permanecer despierto lo suficiente para fijarlo. Si vuelves a dormirte enseguida o no lo repasas, el recuerdo se borra en pocos minutos. No es que no hayas soñado: el sueño no llegó a guardarse.

No. Los registros de laboratorio indican que todas las personas sanas pasan por varias fases de sueño REM cada noche y que en ellas casi siempre hay actividad onírica. Lo que cambia de una persona a otra no es si sueña, sino la capacidad de llevarse esas experiencias a la vigilia, que depende de cuándo te despiertas, de cómo funciona la memoria durante el sueño y de tu interés por los sueños.

Los de la fase REM, que suelen ser más largos y con argumento, y sobre todo los de las últimas horas de la noche, cuando los periodos de REM son más largos y es más probable despertar en uno de ellos. Por eso se recuerdan más sueños los fines de semana, cuando duermes más y sin alarma, y un despertador brusco a primera hora suele dejarte con la mente en blanco.

Las diferencias son grandes y estables. El equipo de Perrine Ruby observó que quienes recuerdan más muestran más actividad en regiones cerebrales ligadas a la atención a estímulos externos, reaccionan más a los sonidos y tienen más microdespertares durante la noche, lo que podría darles más oportunidades de guardar lo soñado. También influyen el sexo (diferencia pequeña), la actitud hacia los sueños, la edad y los hábitos de sueño.

La herramienta más estudiada es llevar un diario de sueños. Además, proponte recordar antes de dormir, quédate quieto unos segundos con los ojos cerrados al despertar y anota algo antes de mirar el móvil, aunque sea una palabra o una sensación. Ten papel o una grabadora en la mesita, repasa lo escrito más tarde y duerme lo suficiente para tener más REM en la segunda mitad de la noche.

En general, no: olvidar la mayor parte de lo soñado es lo habitual y no indica ningún problema por sí solo. El alcohol, la falta de sueño o algunos medicamentos pueden reducir el REM o su recuerdo. Lo que sí merece atención es el descanso: si te levantas agotado a diario, roncas mucho, te despiertas a menudo o tienes mucho sueño durante el día, consúltalo con un profesional de la salud.

Al citar, reconoces el trabajo original, evitas problemas de plagio y permites a tus lectores acceder a las fuentes originales para obtener más información o verificar datos. Asegúrate siempre de dar crédito a los autores y de citar de forma adecuada.

Psicología y Mente. (2026, octubre 19). ¿Por qué no recordamos los sueños? Lo que sabe la ciencia. Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/psicologia/por-que-no-recordamos-los-suenos

Artículos relacionados

Artículos nuevos

Quizás te interese

Consulta a nuestros especialistas