Si bien existen muchos otros ámbitos igualmente interesantes e imprescindibles, la imagen típica de psicólogo que la mayoría de personas tienen es la de un profesional que trata problemas de adaptación y de salud mental.

Y es que el ámbito de la clínica y de la salud es uno de los más deseados por una gran parte de los estudiantes de Psicología. Pero trabajar en este sector puede no ser sencillo, puesto que existe poca oferta para tanta demanda. Una de las vías que permiten trabajar como profesional de la psicología dedicado a la salud es la obtención del título de Psicólogo General Sanitario o PGS.

Un breve preámbulo: la psicología Clínica

Antes de profundizar en lo que es un psicólogo general sanitario, es necesario a modo de preámbulo hacer referencia a qué es la psicología clínica y cómo puede accederse a la titulación necesaria para ejercer la profesión de psicólogo clínico o de la salud.

La psicología clínica es la rama de la psicología encargada de la investigación, diagnóstico, abordaje terapéutico, tratamiento y seguimiento de los trastornos mentales y otros procesos psicológicos complejos desadaptativos o que supongan malestar psicológico y una interferencia en el funcionamiento vital del sujeto.

Dentro de esta rama podemos encontrar una gran variedad de actuaciones en los que puede enfocarse su práctica, tales como el tratamiento de adulto o niños, la neuropsicología y la rehabilitación neuropsicológica, la intervención en el núcleo familiar o el tratamiento psicológico o el asesoramiento de las dificultades derivadas de la presencia de enfermedades serias como por el ejemplo puede ser el caso del cáncer o el VIH.

Las dos vías de acceso

Actualmente, para ser psicólogo de la rama clínica y de la salud en España existen únicamente dos vías: o formarse como Especialista en Psicología Clínica o bien titularse como Psicólogo General Sanitario.

La primera de las vías de acceso supone el paso por el sistema de formación PIR (Psicólogo Interno Residente), un período formativo de cuatro años de duración en la cual el estudiante trabaja en hospitales y va rotando por los diferentes servicios de atención psicológica. Esta vía conlleva la consecución al final de la formación del título de Especialista en Psicología Clínica, la cual permite trabajar en la red pública.

La otra vía de acceso es la realización del Máster Universitario de Psicología General Sanitaria, que se realiza en un período de entre uno y medio y dos años y en el cual se adquieren conocimientos de los diferentes trastornos, técnicas empleadas y competencias que debe tener un profesional de la psicología de la salud. En este caso el estudiante obtiene la titulación de Psicólogo General Sanitario, que le habilita para trabajar en la rama clínica y de la salud, pero sin tener acceso a la red pública sino únicamente en la privada. Además, por un tema de nominalismo, aunque las personas con este título se dediquen a la rama de la psicología clínica y de la salud, legalmente no pueden utilizar el término "psicólogo clínico/a", que queda reservado a quienes pasan por el PIR.

Ambas vías tienen sus ventajas e inconvenientes y habilitan a los profesionales de la psicología para ejercer como clínicos. En este artículo nos vamos a centrar en la figura del Psicólogo General Sanitario.

Psicólogo General Sanitario: ¿qué es?

Se entiende como psicólogo general sanitario a aquel profesional de la psicología cuyas principales competencias profesionales son realizar investigaciones, evaluaciones e intervenciones psicológicas referidas a aquellos elementos del comportamiento, funcionamiento y actividad de las personas que tengan relación con la mejora y promoción de su estado de salud.

Así, el Psicólogo General Sanitario tiene competencia para investigar, diagnosticar y tratar fenómenos como trastornos psicológicos.

Esto puede llevar a hacernos pensar en qué diferencias puede haber entre PIR y PGS: a grandes rasgos las únicas diferencias perceptibles con respecto a la otra titulación, la de Especialista en Psicología Clínica, es el ámbito de actuación y el nombre de la categoría que da nombre a la profesión, pudiendo el PIR acceder a la red pública además de la privada, además de usar el término "psicólogo clínico/a, y el PGS circunscribiendóse a la privada (si bien pueden existir cambios en el futuro).

¿Cómo se llega a serlo?

Ejercer como Psicólogo General Sanitario supone la realización de una serie de pasos que permitan en primer lugar obtener la titulación y posteriormente ejercer como tal.

1. Cursar la carrera universitaria con itinerario de clínica

En primer lugar es requisito imprescindible cursar el Grado de Psicología, titulación universitaria que permite que el estudiante adquiera el título de psicólogo. Este título permite de por sí acceder a distintas ramas y puestos de trabajo, si bien no permite directamente el ejercicio como psicólogo clínico. 

Es recomendable intentar realizar un itinerario centrado en la vertiente clínica, puesto que en muchas universidades se requiere un mínimo de créditos vinculados a la psicología clínica para poder acceder a determinados másteres como el necesario para titularse como Psicólogo General Sanitario.

2. Cursar el máster

En segundo lugar, es necesario especializarse en la rama de la Psicología Clínica mediante la realización del Máster Universitario en Psicología General Sanitaria. Se trata de un máster habilitador gracias al cual obtener el título de Psicólogo General Sanitario, que permite al profesional trabajar en el sector de la salud.

3. Colegiarse

En tercer lugar, si bien puede hacerse desde el momento de acabar el Grado de Psicología o incluso un poco antes, para ejercer es obligatorio darse de alta en el Colegio Oficial de Psicólogos. Aparte de ser imprescindible para poder ejercer legalmente, esta alta nos permite acceder a bolsas de trabajo, estar censados como profesionales. También desde allí es posible contratar un seguro de responsabilidad civil, cosa también necesaria para el ejercicio profesional.

Si somos autónomos y ponemos nuestra propia consulta, también necesitaremos estar dados de alta como tales además de contar con autorización sanitaria.

Referencias bibliográficas:

  • Jefatura del Estado (2011). Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública. BOE, 240.