Este fenómeno está asociado al sentimiento de pertenencia de etnias y movimientos nacionalistas. Ilya Repin

Desde los inicios de la humanidad, las personas se han desarrollado en torno al establecimiento de agrupaciones y sociedades. El motivo es que en la naturaleza humana se encuentra la necesidad de relacionarse con otros a los que consideramos iguales, así como la necesidad de sentir que pertenecemos a un grupo que nos quiere.

En algunas de estas premisas se basa la perspectiva del tribalismo, un concepto estudiado a lo largo de la historia de la humanidad y que, aunque en las culturas occidentales actuales no sea tan común, todavía quedan restos de tribalismo en ellas.

¿Qué es el tribalismo?

El tribalismo es un concepto del campo de la antropología que hace referencia a un fenómeno cultural por el cual los individuos crean grupos u organizaciones de naturaleza social con los que identificarse y reafirmarse como parte de un algo más grande.

Debido a que se trata de un fenómeno cultural, el tribalismo tiende a expandirse abarcando prácticamente todos los ámbitos de la vida de la persona, ejerciendo una influencia bidireccional. Es decir, la persona intenta dejar una huella de su paso por la organización y, a su vez, la propia organización ejerce una influencia sobre la persona.

En algunos casos, esta influencia puede llegar a abarcar un gran número de aspectos de la vida del individuo. Tales como cambios en los patrones de conductas, pensamiento político, religioso o moral, así como influir en las costumbres, modas o manera de utilizar el lenguaje.

Dos definiciones relacionadas

Este concepto engloba dos definiciones distintas pero que están estrechamente relacionadas. Por una parte, podemos entender el tribalismo como un sistema social por el cual la humanidad se divide en organizaciones o grupos diferenciados y conocidos bajo el nombre de tribus.

A día de hoy, el término tribu es atribuido a aquellos grupos de personas que comparten una serie de intereses comunes, hábitos, prácticas, tradiciones o un origen étnico común. A lo largo del mundo, existe una cantidad infinita de estas agrupaciones, todas con rasgo y cualidades distintivas.

La segunda acepción que recoge el término tribalismo es aquella que hace referencia a un fuerte sentimiento de identidad cultural o étnica. Esta sensación hace que la persona se defina y diferencie de otro miembro de una tribu diferente. Además, incluye también los sentimientos que la persona tiene hacia su propio grupo, así como la satisfacción u orgullo de estar en el.

Es muy importante entender las diferencias entre estas dos acepciones de tribalismo puesto que a pesar de que las sociedades tribales apenas están desarrolladas en occidente, el tribalismo entendido como la creación de grupos de personas con gustos comunes está plenamente extendido.

Tribalismo vs. individualismo

En contraposición a la idea de tribalismo encontramos al individualismo. Estas dos perspectivas antropológicas son completamente antagónicas, aunque en ambas se pretende comprender a la persona y las sociedades modernas.

Al contrario que el tribalismo, el individualismo apuesta por la independencia y autosuficiencia de todas y cada una de las personas. Los seguidores de esta perspectiva fomentan la realización de las propias metas, así como los propios deseos de manera aislada, basándose solamente en las opciones personales y sin ningún tipo de influencia o intervención externa.

Puesto que también conforma una manera de comprender la sociedad, el individualismo supone también una manera de entender el conjunto de la sociedad, la política, la moral o la ideología, estableciendo al individuo como el centro de todas ellas.

Sus principales perspectivas antagonistas son el tribalismo y el colectivismo, las cuales defienden una unidad o asociación de las personas para conseguir unos fines comunes. Si bien es cierto que tradicionalmente se ha considerado al ser humano como una animal gregario, es decir que vive y se desarrolla en comunidad. Existe un extenso debate en el mundo de la sociología y la antropología acerca que cual de las posiciones se encuentra más desarrollada en la actualidad.

Mientras que algunos expertos defienden que las personas tienden cada vez más a la desindividualización y a la vida en grupo o colectividad, también especifican que estas nuevas formas de tribalismo difieren mucho de las tradicionales y que se van desarrollando con el paso de los tiempos y la transformación de las sociedades.

Por otro lado, aquellos que mantienen que el individualismo actualmente está cada vez más extendido en los países desarrollados, defienden que las personas y los grupos tienden a la individualización y el aislamiento, así como a disminuir en sentimiento de colectividad o consecución de objetivos comunes.

En este último caso, parte de la comunidad antropológica opina que la tendencia individualista que experimentamos en la actualidad va en consonancia al desarrollo de las tendencias narcisistas que parecen estar en auge hoy en día.

Estas tendencias narcisistas que promueven el individualismo se caracterizan por presentar los siguientes patrones o elementos:

  • Abandono del sentimiento de continuidad histórica y de pertenencia a un proyecto global.
  • Tendencia dominante a vivir el momento y vivir solamente para uno mismo, no para otros o para la posterioridad.
  • Propensión a la introspección y al conocimiento de uno mismo.

La aparición de las tribus urbanas

La génesis y desarrollo de las tribus urbanas es explicable dentro del marco teórico que explica el tribalismo. La definición más común de tribu urbana es aquella que la define como agrupaciones de personas, comúnmente de edades adolescentes, que siguen unas tendencias y prácticas o costumbre comunes y que se hacen visibles mediante una uniformidad a la hora de vestir o expresarse.

Las tribus urbanas son la expresión en su máximo exponente del tribalismo actual. Estas agrupaciones de personas crean una visión e imagen propia del mundo que les rodea, nuevas formas de interacción con el entorno y diferentes maneras de expresarse no solo a través del lenguaje, sino también mediante códigos de vestimenta, símbolos, música, literatura o arte.

El hecho de pertenecer a una tribu urbana otorga a la persona la posibilidad de construir una identidad y desarrollar un sentimiento de pertenencia a un grupo afín. Además, son utilizadas como medio para distanciarse de lo socialmente establecido, distanciarse de las instituciones y generar nuevas sociedades o colectividades.