La belleza es un concepto que siempre resulta difícil de abordar. Cada cultura establece los parámetros de lo que considera bello en cada uno de los ámbitos donde la belleza puede jugar un papel: no solo en el mundo del arte, sino también en los seres humanos.

Así, ciertos rasgos faciales, corporales y comunicativos se asocian, según cada cultura y momento histórico, a una mayor belleza. Los individuos guapos son aquellos que, por consenso social, son vistos como más deseables y atractivos físicamente, pudiendo ser el centro de atención de miradas y comentarios de forma mucho más frecuente que otras personas menos agraciadas.

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Personas guapas: ¿es todo positivo?

A priori, parece que ser guapo solo tenga ventajas: una mayor atención, los beneficios propios del efecto halo, y mayores posibilidades de relacionarnos con los demás causando buena impresión. Sin embargo, varias investigaciones ponen algunos matices y señalan algunos aspectos negativos que “sufren” las personas con una belleza superior a la media.

Una serie de investigaciones científicas han intentado saber cuáles son las ventajas y los inconvenientes de ser guapo o guapa. Por ejemplo, un estudio publicado en Sociology Compass que fue desarrollado en la Universidad de Carolina del Norte analizó el impacto social de la belleza en varias etapas históricas, para posteriormente compararlas entre sí.

Encontraron varios resultados sorprendentes. La belleza no solo era un factor importante en la sociedad en general, sino que podía predecir varios fenómenos en las personas consideradas como “muy guapas”.

Ventajas de ser guapo

Por supuesto, ser atractivo físicamente tiene un buen número de ventajas para la vida. Aquí es donde volvemos a hacer alusión al efecto halo. Las personas guapas se ven beneficiadas por este sesgo cognitivo, que hace que, a partir de su rasgo positivo “bello/a”, los demás les perciban como más generosas, amables y confiables. A partir de un solo rasgo positivo, tendemos a generalizar las virtudes en ese mismo individuo, aunque no dispongamos de la información necesaria para llegar a esa conclusión apresurada.

En este sentido, la guapura también es percibida socialmente como un signo de estatus social. Aunque es claramente un sinsentido, lo cierto es que tendemos a atribuir cualidades como la bondad o la generosidad a las personas hermosas, y a tratarlas de un modo más deferente y gentil.

Aunque no existen datos científicos que la avalen, existe la hipótesis, muy extendida entre el mundo legal y judicial, que reza que las personas guapas suelen recibir condenas más leves comparado con las personas feas, aun cuando las circunstancias del crimen pudieran haber sido muy similares.

Beneficios causados por sesgos cognitivos

En el mismo estudio de Walker y Frevert, se reportaron otros datos de interés. Los estudiantes universitarios atractivos físicamente tendían a ser vistos como más competentes e inteligentes que los menos agraciados.

Todo este exceso de atenciones, aprobación y aceptación que las personas guapas reciben a lo largo del tiempo tiene efectos en su propia personalidad. Esta también es una cuestión interesante de analizar. Suelen ser individuos con más seguridad en sí mismos, y hasta tienen mejores sueldos (estadísticamente hablando), según indica uno de los autores del estudio. La diferencia de salarios entre personas guapas y personas poco agraciadas podría oscilar entre un 10 y un 20% a favor de las primeras.

Desventajas de ser guapo

A pesar de que hasta ahora hemos descubierto unos cuantos aspectos positivos de ser atractivo físicamente, en realidad la belleza puede ser un obstáculo o un factor negativo en otros contextos.

Los individuos que han padecido acoso laboral (mobbing), especialmente cuando éste tiene motivaciones sexuales, pueden dar cuenta de ello. Este tipo de acoso sexual en el puesto de trabajo ataca especialmente a mujeres jóvenes y atractivas.

Una investigación realizada en 1985 descubrió que la gente suele dejar una distancia física mayor con las personas guapas cuando éstas transitan por la calle. Esto tiene dos lecturas: por una parte puede ser considerado una especie de símbolo de respeto, pero también puede entenderse como una tendencia a excluir a las personas atractivas. Es como si los guapos y guapas tuvieran una especie de halo superior que otras personas perciben como inaccesible.

De hecho, psicólogos y programadores de webs de citas suelen explicar que los perfiles de usuarios que obtienen más atención y citas no son aquellos con las fotos más perfectas y seductoras. Esto podría explicarse por el principio de inaccesibilidad que hemos explicado anteriormente: los usuarios con fotos más “normalitas” pueden verse beneficiados de esta mayor predisposición psicológica a querer conocer personas que nos parecen accesibles, aunque no sean tan guapas.

Ser guapo/a, un posible obstáculo a la hora de buscar trabajo

Todos nos hemos enfrentado en alguna ocasión a una entrevista de trabajo, escollo indispensable para poder acceder a un buen puesto laboral. 

En las entrevistas, la belleza puede más bien un obstáculo, sobre todo si el entrevistador es de nuestro mismo sexo. Esto podría deberse a una especie de protección inconsciente contra la competencia sexual, ya que un nuevo trabajador con atributos físicos superiores puede suponer algún tipo de competencia indeseada. Son actitudes y decisiones que operan a un nivel intuitivo, pero bien es posible que en el mundo empresarial existan unas ciertas reticencias a conferir credibilidad a potenciales empleados con un gran atractivo físico.

Varias conclusiones y reflexiones sobre la belleza

Como hemos podido ver, la belleza es un constructo cultural que, queramos o no, ejerce un impacto nada desdeñable en nuestro día a día

Lo importante es no obsesionarse en ningún momento por nuestro aspecto físico, hayamos sido más o menos agraciados por la madre naturaleza. Conocer estos datos científicos acerca de las ventajas y desventajas de ser guapo puede ayudarnos a intentar superar los escollos que podemos padecer tanto si estamos en un bando como en el otro.