Víctima culpable: ¿por qué surge la culpa en quienes son atacados?

Veamos por qué algunas personas sienten culpas en su rol de víctimas.

Víctima culpable: ¿por qué surge la culpa en quienes son atacados?

¿Por qué la sociedad normalmente hace un intercambio de roles donde la víctima pasa a ser la abusiva y el abusador, la víctima? El sentimiento de culpabilidad de la víctima es directamente proporcional al grado de culpa del delincuente. ¿Pero por qué?

Esta tendencia a culpar a la víctima ocurre porque a menudo pensamos que ha hecho algo para merecer lo que le sucedió. Quienes culpan a la víctima suelen tener miedo de sufrir un abuso y al culpar a la víctima, se sienten bien porque crea la sensación de que las consecuencias son justas y coherentes; a la vez nos trasmite la idea que está en nuestras manos poder evitar cualquier tipo de abuso.

Esta actitud puede provocar mucha confusión y dolor a la víctima y quien la rodea, además así se logra desviar la responsabilidad del agresor.

Esta misma actitud de negar y victimizar al agresor y culpar a la víctima nos habla de alguien inmaduro y puede hacernos aún más vulnerables hacia los diferentes tipos de abuso al creer que se pueden evitar con diferentes actitudes.

La culpa es compleja

Es muy difícil aceptar que “algo malo” le puede suceder a un inocente, alguien que no hizo nada y surge el pánico de que entonces a nosotros mismos nos puede suceder en cualquier momento y circunstancia.

Y de la misma manera, los que ya sufrieron algún tipo de abuso, normalmente se sienten culpables por no haber evitado el abuso, y buscan una explicación lógica de porque los trataron así, al no ser tratado este trauma suelen de igual manera juzgar primeramente a la víctima. Tendemos a culpar a la víctima porque necesitamos explicarnos el motivo. Por otro lado, queremos excusar al abusador porque nos da miedo que exista una persona tan violenta.

Culpa

Estas personas violentas son muy difíciles de detectar, normalmente son muy encantadores, y eso hace que no cuadre con el comportamiento del que se le culpa, ya que el mismo agresor niega toda responsabilidad del conflicto o se excusa diciendo el ser la víctima de las circunstancias. De la misma manera, si conocemos al abusador, nos da miedo el no poder haber detectado y prevenido sus comportamientos. O si haber detectado sus comportamientos y no haber advertido a la víctima o haber sido nosotros su víctima. Preferimos culpar a la víctima inconscientemente para evitar todos esos pensamientos.

Este sentimiento de culpa es una manera de manipulación que tiene el abusador para que la víctima no cuente, no denuncie, que permanezca en silencio soportando este abuso. Así, aunado con la dependencia emocional y culpabilidad ayudan a que la víctima no desee alejarse de su agresor y continuar con la relación. El agresor hace sentir culpable a la víctima, ya que éste transmite la idea de que él no podría existir sin su existencia y así sigue haciendo sentir a la víctima responsable de todo lo que pasó.

También la culpa surge por el sentimiento de haber permitido lo sucedido, por no haber podido evitarlo, reforzando la acusación sin fundamentos de la sociedad hacia la víctima.

¿Cómo reaccionar?

Primeramente, es no juzgar la situación, la realidad es que normalmente las situaciones no están bajo nuestro control. Las víctimas están aterradas y traumatizadas por el abuso por lo que buscar una explicación y un culpable puede afectar aún más a la víctima. A veces solo escuchar y acompañar es lo mejor que podemos hacer, como conocidos de la víctima.

Proporcionar ayuda psicológica y legal para la víctima, que no quede impune un delincuente (se sabe que normalmente un abusador una vez logrado el acto, puede elaborarlo varias veces más con múltiples víctimas o con la misma. )

Si conozco al abusador

En casos así, básicamente debemos:

  • No defenderlo
  • Avisar a una autoridad
  • Alejarse de él
  • Exponer lo que ha hecho

Si yo soy la víctima…

En primer lugar, debes saber que no tienes la culpa. Todo el miedo, vergüenza, la impotencia y la culpa es parte del abuso; esas emociones nublan tus pensamientos hacia los demás. Es muy importante denunciar al agresor para que no vuelva actuar. De la misma manera atenderte psicológicamente. Para superar y poder seguir adelante.

Aceptar que fue algo que no estaba en sus manos y que hizo todo lo posible para defenderse en ese momento; ya que cuando sales de ese círculo de violencia puedes darte cuenta de que existen diferentes soluciones, pero dentro de esta situación o relación donde abusaron de uno, la persona realmente hace lo tiene en sus posibilidades. No caer en “él hubiera”, y seguir adelante.

La responsabilidad de la víctima suele ser ignorada por el dolor y sufrimiento de esta. Pero debemos recalcar que también da cierta tranquilidad a la víctima. Es una situación muy dolorosa y no queremos volver a pensar en ella, pero al ignorar los hechos no los va a cambiar. Denunciar es muy importante para evitar que vuelvan a abusar de la víctima y prevenir que el delincuente abuse de otras personas.

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