Un repaso a las características de este desorden neurológico. Unsplash.

Las lesiones cerebrales pueden causar diferentes trastornos en función de la área que se vea afectada y cual sea su gravedad.

Unos de los trastornos cuya causa es esta son las apraxias, habiendo de múltiples tipos en función de la sintomatología y la zona cerebral afectada. Las apraxias implican dificultades a la hora de realizar movimientos secuenciales.

Una de las apraxias más conocidas es la apraxia constructiva, en la cual se dan dificultades a la hora de realizar dibujos de forma detallada y organizada o armar objetos, la cual es el tema de este artículo. Veamos de qué se trata, cuales son sus causas, síntomas y tratamiento.

¿Qué es la apraxia constructiva?

La apraxia constructiva es un trastorno en el que se dan dificultades o la pérdida por completo de la capacidad para realizar los movimientos secuenciales necesarios para armar un objeto o dibujar.

Los pacientes diagnosticados de este tipo de apraxia tiene dificultades para realizar acciones cotidianas, como lo son el montar un mueble o dibujar en un papel un dibujo simple.

Estas dificultades no son el resultado de problemas motores, como pudieran ser temblores o rigidez muscular, ni tampoco problemas visuales como lo sería una ceguera. No hay pérdida de sensación, fuerza ni coordinación muscular.

Tampoco es que haya un déficit en la comprensión de lo que se debe hacer, es decir, el paciente entiende qué acciones se deberían hacer para, por ejemplo, llegar a montar un armario. El problema está en qué no realiza de forma correcta la secuencia y se desorganiza la acción.

La apraxia constructiva se puede identificar al observar que el paciente lleva a cabo de forma ineficiente y deficitaria tareas aparentemente sencillas como lo son copiar dibujos, construir figuras con bloques o montar un puzzle.

Causas

Generalmente, la apraxia constructiva es el resultado de una lesión cerebral, habitualmente en el hemisferio derecho y, concretamente, en los lóbulos parietal y occipital. Esta lesión puede ser el resultado de un accidente cerebrovascular, traumatismo craneoencefálico, derrame o isquemia cerebral.

Desde hace tiempo, se sabe que las capacidades visuoconstructivas, es decir, las que implican utilizar la vía de la visión para organizar movimientos para construir objetos, tienen una representación bilateral en el cerebro, pero hay asimetría en cuanto a su organización cortical. Es el hemisferio derecho donde hay mayor especialización en capacidades visuoconstructivas.

Esto no significa que no haya pacientes con apraxia constructiva que presenten lesiones en el hemisferio izquierdo; sin embargo, las características son diferentes a las de los que tienen la lesión en el derecho.

Cuando la lesión se da en el hemisferio derecho, los pacientes. al ser evaluados mediante pruebas de copia de dibujos, tienden a dibujar de forma detallada, pero con dificultades a la hora de mostrar las relaciones espaciales entre las partes del dibujo. En cambio, cuando la lesión se da en el hemisferio izquierdo, los dibujos suelen ser menos detallados, y se copian más lentamente y con dificultades en el trazo.

Aunque lo habitual son lesiones en los lóbulos parietal y occipital, en ocasiones pueden hallarse lesiones en el frontal, y los pacientes con lesiones en esa área suelen presentar problemas de perseveración y planificación en los dibujos.

Síntomas

En función del área afectada, si ha ocurrido en el hemisferio derecho o el izquierdo, y la lesión es grave o leve, los síntomas de la apraxia constructiva son muy variables. Sin embargo, generalmente, los pacientes diagnosticados de este trastorno manifiestan los siguientes síntomas:

  • Dificultad u omisión de los detalles del dibujo a copiar.
  • Al dibujar una línea horizontal lo hace a cachitos
  • Gira, invierte o rota las figuras.
  • Cambia los ángulos de los dibujos.

Diagnóstico

Lo habitual es que el diagnóstico lo realice un psicólogo o un neurólogo. El psicólogo puede administrar diferentes pruebas para saber con más exactitud las características de la apraxia constructiva del paciente y el grado de afectación a nivel funcional. Mediante técnicas de neuroimagen, es posible hallar la lesión y cual es su extensión, relacionándola con la severidad de lo visto en el paciente.

Suelen utilizarse dos tipos de pruebas especializadas en la detección de la apraxia constructiva. Por un lado, se encuentran las tareas de ensamblaje, las cuales consisten en constuir bloques y ensamblar modelos bi y tridimensionales, como puzzles, figuras de tangram o maquetas. Por el otro lado, y siendo más utilizadas, se encuentran las tareas de dibujos, en las que el profesional manda copiar una determinada figura o de forma verbal se indica al paciente que dibuje algo, como un cuadrado, círculo, cubo, entre otras figuras geométricas.

Las tareas de dibujo son las más utilizadas en la práctica debido a lo económicas que resultan, dado que solo es preciso disponer de papel y bolígrafos.

Las tareas de copia de dibujos no únicamente nos permiten saber cuáles son las dotes artísticas del paciente. Nos sirven para poder ver varios aspectos cognitivos, como son la percepción visual, la capacidad para diferenciar entre el fondo y la figura, organización espacial, coordinación visión-mano. Además, permite observar cómo se da la planificación, memoria, secuenciación y atención.

Entre las pruebas de dibujo más utilizadas encontramos la figura compleja de Rey y la prueba de copia de relojes. La primera consiste en una figura sin significado semántico, es decir, un dibujo abstracto muy complejo, mientras que la segunda es la simple copia, ya sea con un modelo o verbalmente, de un reloj, algo que se entiende que el paciente ya conoce con anterioridad.

Tratamiento

El tratamiento de este tipo de apraxia suele hacerse mediante terapias motoras e insistiendo en que se fije con más detalle en las partes del dibujo. No obstante, la mejor opción es la de intervenir directamente sobre le foco del trastorno, es decir, sobre la lesión, ya sea de forma quirúrgica o mediante fármacos. Normalmente no suele ocurrir una recuperación completa en las apraxias, aunque esto depende de la localización y gravedad de la lesión.

Es muy importante que la familia se implique en la recuperación y den apoyo emocional al paciente con este tipo de trastorno para que acuda a terapia y vaya mejorando.

El caso especial de la apraxia del vestirse

Aunque tradicionalmente ha sido relacionada con la apraxia constructiva, la apraxia del vestirse presenta una serie de particularidades que la diferencian.

Este tipo de apraxia ha sido relacionada con una alteración del esquema corporal y un déficit en los movimientos necesarios para vestirse. No obstante, se la debe diferenciar de la apraxia constructiva dado que los problemas se relacionan únicamente con los actos de vestirse, y no en otros ámbitos como lo son el ensamblaje de figuras o la copia de dibujos propios de la apraxia explicada en profundidad en este artículo.

Los pacientes con apraxia del vestirse presentan afectada de forma significativa su autonomía: colocan sus prendas en el orden incorrecto (p.ej., chaqueta antes que la camiseta), muchas veces logran colocarse la ropa tras hacer varios intentos de ensayo y error y acciones más complejas, como atarse la camisa o cordarse los zapatos, son auténticas odiseas.

Este tipo de apraxia puede venir acompañada de la apraxia constructiva, y se ha relacionado con lesiones en la corteza temporoparietal del hemisferio derecho y corteza cingular anterior.

Referencias bibliográficas

  • García, R. y Perea, M.V. (2015). Apraxia constructiva y del vestirse. Revista Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias, 15, 1, 159-174.
  • Greene, J.D.W. (2005). Apraxia, agnosias and higher visual function abnormalities. Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry; 76:v25-v34.