Marjan Lazarevski

En los trastornos psicóticos crónicos, como la esquizofrenia, en ocasiones la persona afectada desarrolla un lenguaje basado en claves incomprensibles para el resto, entre otras alteraciones que reflejan la desorganización del pensamiento. Usamos el término “criptolalia” para hacer referencia a esta “habla oculta”, asociada con frecuencia a la criptografía.

¿Qué es la criptolalia?

La criptolalia se define como el uso de un lenguaje privado e incomprensible para el resto de personas por tal de evitar que puedan comprenderlo. El término se utiliza de un modo específico en el ámbito de la psicología, si bien su significado es más amplio y podemos aplicarlo también en contextos en que no hay presente ningún tipo de alteración mental.

Desde un punto de vista psicopatológico, el fenómeno de la criptolalia se asocia por lo general a los trastornos psicóticos como la esquizofrenia, que se caracterizan por la pérdida del contacto con la realidad; esto se manifiesta en síntomas y signos como las alucinaciones, los delirios, el aplanamiento afectivo o la desorganización del pensamiento y del lenguaje.

No obstante, la criptolalia no tiene por qué ser una consecuencia de trastornos psicológicos. Técnicamente la definición del concepto puede incluir cualquier tipo de alteración del lenguaje oral a partir de una clave determinada, de modo que no pueda ser entendida por quienes no la conozcan. Por tanto, en algunos contextos puede tener usos prácticos evidentes.

Muchos niños aplican alteraciones a su habla basándose en claves muy simples (como añadir una sílaba extra de forma regular) con la intención de comunicarse secretamente con grupos selectos de compañeros. Por otra parte, actividades como el espionaje pueden encontrar usos estratégicos a la criptolalia; en este sentido cabe mencionar la criptografía.

Relación con la criptografía

El término “criptografía” se puede traducir como “escritura oculta”; por tanto, es fácil deducir su relación con la criptolalia, que significa “habla oculta”. Así, podemos definir la criptografía como el uso de técnicas de codificación en el lenguaje escrito con el fin de que sólo puedan leer el material final las personas que conozcan las claves de interpretación.

Del mismo modo que sucede con la criptolalia, la criptografía puede o no tener lugar en el contexto de un trastorno psicológico. Cuando éste es el caso, con frecuencia aparece de forma conjunta con la criptolalia como parte de un lenguaje privado. Tal y como hemos mencionado previamente, las psicosis suelen ser las patologías más determinantes en su surgimiento.

La utilización de la criptografía en distintos contextos es más conocida que la de la criptolalia, en particular en conflictos bélicos. Un ejemplo especialmente conocido es la máquina Enigma, que fue empleada por las fuerzas militares alemanas tanto para codificar como para descodificar mensajes durante la Segunda Guerra Mundial.

La criptolalia como signo de la esquizofrenia

Scharfetter (1977) emplea el concepto de criptolalia para hacer referencia a manifestaciones extremas de los trastornos del lenguaje que caracterizan a las psicosis, y en particular a la esquizofrenia, cuyo criterio diagnóstico principal es la cronicidad de los síntomas psicóticos.

Según este autor, algunas personas con esquizofrenia buscan la consecución de un simbolismo privado, que sólo puedan entender ellas. Esto las llevaría a crear vocablos idiosincráticos y sin un significado consensuado con el resto de la sociedad; si el nivel de complejidad del proceso es elevado, es probable que se den la criptolalia y la criptografía.

No obstante, la conceptualización sobre la cual trabaja Scharfetter resulta difícil de distinguir del fenómeno del neologismo, otro de los signos lingüísticos típicos de la esquizofrenia. En el siguiente apartado nos referiremos a ésta y a otras alteraciones similares, que constituyen reflejos claros de la desorganización del pensamiento que se produce en este trastorno.

Alteraciones del lenguaje en las psicosis

Además de los neologismos, que en psicopatología se definen como palabras extrañas cuyo significado sólo es conocido por la persona que las usa, en los trastornos psicóticos aparecen muchas otras alteraciones del lenguaje. Cabe destacar la similitud de algunos de estos fenómenos con los que caracterizan la afasia de Wernicke, causa por lesiones cerebrales.

Estos trastornos del lenguaje pueden consistir en un empobrecimiento del discurso o bien en la aparición de alteraciones productivas. En relación al primer grupo de fenómenos podemos decir que la esquizofrenia y el resto de psicosis suelen comportar la pobreza del contenido y de la forma del lenguaje hablado, consecuencia de las disfunciones cognitivas.

Son típicos también la falta de coherencia general, el olvido del tema o del objetivo del discurso (descarrilamiento), las interrupciones frecuentes, la tangencialidad de las respuestas a preguntas específicas, el aumento en la velocidad del habla (logorrea) o la selección de palabras en función de su similitud con otras y no en base a un tema determinado.

Otros fenómenos lingüísticos que se dan en estos trastornos son la perseveración en torno a un mismo tema, la ecolalia, que consiste en repetir las palabras de otras personas de forma involuntaria, la asonancia y la aliteración (elección de palabras según sus sonidos) y el uso de un lenguaje excesivamente elaborado y en consecuencia pedante y poco natural.

Referencias bibliográficas:

  • Scharfetter, C. (1977). Introducción a la psicopatología general. Madrid: Ediciones morata.