De entre todos los sentidos, la vista es el más desarrollado en el ser humano. Ser capaz de ver nos permite percibir los estímulos y acontecimientos que están presentes a nuestro alrededor, y esto nos permite analizar y evaluar la situación de forma inmediata y ser capaces de reaccionar a ella, incluso de forma instintiva.

Sin embargo no todos vemos de igual manera. A través nuestros ojos vemos muchas cosas: formas, profundidad… incluso color. Pero hay personas que no son capaces de detectar alguna de estas propiedades. Es el caso del daltonismo, del que vamos a explicar qué es y cuáles son sus causas.

La percepción del color

El ser humano es capaz de ver gracias a una compleja asociación entre células sensibles a la luz y neuronas que transmiten y procesan esta información: el sistema visual. Este sistema se encarga de captar imágenes a través de la refracción de la luz, gracias a lo cual podemos captar los elementos del entorno de una forma eficiente y efectiva. Las imágenes son captadas por el principal órgano de la visión, el ojo, para posteriormente ser procesadas a nivel cerebral.

En el momento de captar una imagen, la luz entrante por el ojo a través de la córnea y cruza el ojo hasta llegar a la retina, en la que se proyecta la imagen en cuestión de forma invertida.

En la retina hay una serie de receptores que permiten captar diferentes aspectos de la imagen, los conos y los bastones. Mientras que los bastones se centran en captar el nivel de luminosidad gracias a su extrema sensibilidad a la energía lumínica, los conos son los principales encargados de aportar información respecto al color.

Situados en la fóvea, los conos permiten que captemos el color gracias a la existencia de tres pigmentos en su interior, que pueden captar diferentes longitudes de onda (concretamente contienen eritropsina, cloropsina y cianopsina, que permiten ver rojo, verde y azul respectivamente).

Desde la retina, la información va a ser enviada al cerebro mediante el nervio óptico, para posteriormente ser procesada. Gracias a ello podemos ser capaces de reconocer una gran cantidad de distintos colores, poseyendo una visión tricromática. Pero ¿qué ocurre en el caso de un daltónico?

¿Qué significa ser daltónico?

Se considera daltónica a aquella persona que muestra una severa dificultad o una total ausencia de la capacidad para percibir uno o más colores. También llamado ceguera al color, el daltonismo supone que el ojo no es capaz de captar la longitud de onda correspondiente a un color determinado, bien porque no se poseen los pigmentos para ello o bien porque han dejado de funcionar correctamente.

Esto provoca que, ante estímulos que las personas que gozan de tres pigmentos en sus conos ven de determinada color, el sujeto daltónico percibirá un color distinto e incluso será incapaz de percibir las diferencias entre dicho color y con el que lo confunde (por ejemplo, verá verde algo que el resto ve del mismo color, pero también lo que otra persona no daltónica vería rojo).

Se trata de una dolencia que hasta ahora ha sido crónica, si bien la investigación en terapia genética puede llegar a ofrecer en un futuro algún tipo de solución a este problema. Por norma general el daltonismo no suele suponer un problema de adaptación y no suele comportar grandes repercusiones.

Sin embargo, esta condición inhabilita para la realización de ciertas profesiones y actividades. Por ejemplo, si bien pueden llegar a tener un permiso de conducir, profesiones como la de piloto les están vetadas debido al riesgo que supone no ser capaz de distinguir determinados colores o señales.

¿Por qué se produce este trastorno?

Las causas de esta deficiencia en la percepción del color se encuentran en la ausencia de determinados pigmentos en los conos de la retina. Esta ausencia tiene en la mayoría de los casos origen genético, siendo causado concretamente por alteraciones ligadas al cromosoma X.

El hecho de que la alteración se encuentre en este cromosoma sexual explica porque el daltonismo es una condición que aparece con muchísima más frecuencia en varones. Al tener estos solo un cromosoma X, de heredar un cromosoma con la mutación que provoca el daltonismo acabarán desarrollando, mientras que en el caso de las mujeres esto solo sucede en el caso de que ambos cromosomas sexuales tengan la mutación que genera el daltonismo.

Además de su origen genético, existen algunas sustancias que también pueden llegar a inducirlo como efecto secundario, habiendo algunos casos de medicamentos que lo producen, como la hidroxicloroquina.

Por último, algunas accidentes cerebrovasculares o enfermedades como la degeneración macular, las demencias o la diabetes pueden producir daños que impiden la percepción del color, sea por una afectación de la retina, el nervio óptico o las regiones cerebrales en las que se procesa la información del color.

Tipos de daltonismo

Como hemos visto, el daltonismo se define como la ausencia o dificultad de percibir el color de los objetos. Sin embargo, las personas con este problema pueden tener diferentes grados de dificultad en su detección, así como también pueden diferir las tonalidades que van a ser capaces de percibir. A continuación exponemos los tipos de daltonismo más conocidos.

Dicromatismos

El tipo más común de daltonismo es el producido por la ausencia de uno de los tres pigmentos. Ante la imposibilidad de que el pigmento en cuestión capte el color, será captado a través de una longitud de onda distinto, percibiéndose otro color.

En ocasiones esto provoca que dos colores sean confundidos, como en el ejemplo de la confusión entre el rojo y el verde. Hay que tener en cuenta que no se trata de que no se vea un solo color, sino que tampoco se perciben de manera correcta todos aquellos colores que resulten de la combinación de éste con otros.

Asimismo, es posible que el dicromatismo sólo se dé en uno de los ojos, teniendo en el otro una visión del color tricromática. Según el tipo de receptor que no funcione correctamente, se pueden distinguir tres subtipos de dicromatismo:

Deuteranopia

El pigmento faltante es el que corresponde al verde. Longitudes de onda cortas serán percibidos como azules, mientras que a partir de un punto neutro en el que percibe el color gris empezará a percibir distintas tonalidades de amarillo.

Protanopia

El color que no es percibido es en esta ocasión el rojo. El sujeto percibe como azul las longitudes de onda cortas, hasta llegar a un punto neutro en el que percibe el color gris. A partir de dicho punto neutro, según aumenta la longitud de onda percibe diferentes tonos de amarillo.

Tritanopia

El pigmento azul es el que funciona de manera incorrecta en este tipo de daltonismo. Se trata del subtipo menos habitual y suele causar una mayor pérdida perceptiva en comparación con los tipos anteriores. Estas personas perciben el color verde ante longitudes de onda corta, para a partir de un punto neutro empezar a ver el rojo.

Tricromatismo anómalo

En este caso, el individuo posee los tres tipos de pigmentos, pero al menos uno funciona de manera anómala y no puede percibir el color de la misma manera que un tricromático.

En este caso precisan que la intensidad del color sea mucho mayor de lo habitual para poder captarlo. Es frecuente también que confundan colores. Al igual que con los dicromatismos, podemos encontrar tres tipos:

  • Deuteranomalía: el pigmento verde no funciona correctamente.
  • Protanomalía: el rojo no es percibido en su totalidad por parte del ojo.
  • Tritanomalía: en esta ocasión el color que no se capta correctamente es el azul.

Monocromatismo o acromatismo

Las personas con esta extraña condición no tienen conos funcionales, no pudiendo percibir el color. Únicamente pueden experimentar la realidad en distintas tonalidades de blanco, negro y gris, basándose la totalidad de su visión en la capacidad de detección lumínica de los bastones.

Diagnóstico

Una de las herramientas más utilizadas para diagnosticar el daltonismo es el test del color de Ishihara. Esta herramienta consiste en una serie de imágenes creadas con varios puntos muy juntos que, a partir de los diferentes patrones de su coloración, forman una imagen. Las personas con algún tipo de daltonismo tienen dificultades para ver la imagen que se forma, ya que más allá del color de los puntos no hay nada que dé pistas sobre la forma de esa figura.

Sin embargo, hay que recordar que el diagnóstico solo puede ser realizado por especialistas que examinen cada caso en particular.

Referencias bibliográficas:

  • Adams, A.J.; Verdon, W.A. & Spivey, B.E. (2013) Color vision. In: Tasman, W. & Jaeger EA, eds. Duane's Foundations of Clinical Ophthalmology. vol. 2. Philadelphia, PA: Lippincott Williams & Wilkins.
  • Goldstein, E.B. (2006). Sensación y percepción, 6a edición. Debate: Madrid.
  • Wiggs, J.L. (2014). Molecular genetics of selected ocular disorders. In: Yanoff M, Duker JS, eds. Ophthalmology. 4th ed. St. Louis, MO: Elsevier Saunders.