Un tipo de hipnosis usado en terapia. Unsplash.

La hipnosis en psicoterapia es ampliamente utilizada; a través de ella, se consigue obtener un estado agradable de bienestar y relajación que potencia un pensamiento activo. Uno de sus creadores fue Milton H. Erickson, que desarrolló la llamada Hipnosis Ericksoniana.

Ésta se considera un tipo de autohipnosis que favorece la conexión con uno mismo y el acceso a recursos y habilidades inconscientes. En este artículo conoceremos cómo se originó, sus características y premisas, beneficios, funcionamiento, usos y aplicaciones en el contexto terapéutico.

M. H. Erickson: origen de su hipnosis

Milton Hyland Erickson fue un médico y psicólogo estadounidense que nació en 1901 en Nevada. Erickson fue uno de los creadores de la hipnosis; desarrolló la hipnoterapia y propuso innovaciones y cambios en este tipo de terapia.

Todo surgió a raíz de que a los 17 años sufrió una poliomielitis que lo dejó paralizado y postrado en una cama. Los médicos se pensaron que se moriría. Sin embargo, Erickson empezó a utilizar métodos de autohipnosis para recuperarse, a través de un espejo, que resultaron efectivos para bloquear pensamientos conscientes, por ejemplo. Fue a partir de ahí que empezó a nacer su Hipnosis Ericksoniana.

¿Qué es la hipnosis?

La hipnosis se puede entender de dos maneras; por un lado, como un tipo de terapia psicológica, y por el otro, como ese estado de inconsciencia o de relajación al que se llega a través de un proceso hipnótico (o del proceso de hipnosis).

Dicho estado es similar al sueño, y se consigue a través de la sugestión y la sumisión de voluntad de la persona, ante las órdenes que recibe del hipnotizador o terapeuta. Erickson desarrolló ciertas adaptaciones e innovaciones a la hipnosis “clásica” para crear su propio método: la Hipnosis Ericksoniana. Vamos a ver en qué consiste.

Hipnosis Ericksoniana: ¿en qué consiste?

La Hipnosis Ericksoniana es un tipo de hipnosis avalada científicamente, centrada en focalizar la atención consciente de forma plena. Los resultados que produce son similares a los que se obtienen a través de la meditación o el Mindfulness.

Uno de sus objetivos es acceder al inconsciente de la persona, para llegar a sus recursos, habilidades y recuerdos inconscientes y hacerlos aflorar en la consciencia. La finalidad es que los pueda utilizar en la consciencia a fin de resolver algún problema.

Estados de trance

Por otro lado, la Hipnosis Ericksoniana se utiliza en psicoterapia y en otros ámbitos (coaching, sesiones de Programación Neurolingüística [PNL], educación, deporte…), y se centra en promover un estado de trance en la persona.

Los estados de trance los podemos experimentar de forma natural; por ejemplo, cuando estamos muy relajados, distraídos ó absortos, o cuando realizamos un recorrido que nos conocemos perfectamente de forma automática y sin activar la conciencia (por ejemplo con el coche, en la carretera). Otros ejemplos de trance ocurren cuando leemos, escuchamos música o creamos arte.

La Hipnosis Ericksoniana pretende obtener dichos estados de trance para que la persona sea más consciente de sus habilidades y de los recursos que posee, a través del acceso a su parte más inconsciente.

Premisas

Para que la Hipnosis Ericksoniana sea efectiva, en su aplicación se deben tener en cuenta una serie de premisas fundamentales propias de la técnica:

1. Disponibilidad de recursos

La primera premisa sostiene que todas las personas disponemos, en nuestro interior, de los recursos necesarios para resolver nuestros conflictos; es decir, que todos, en cierta manera, “llevamos un psicólogo dentro”. La Hipnosis Ericksoniana nos ayuda a acceder a estos recursos.

2. Potencial del inconsciente

Según la Hipnosis Ericksoniana, el inconsciente es una fuente muy potente de recursos, donde también se almacenan recuerdos importantes para el sujeto. El inconsciente siempre está enviando mensajes al exterior, a través de nuestro cuerpo, de nuestras palabras, de nuestros estados de trance…

Se trata de mensajes verbales y no verbales que debemos saber detectar y entender para acceder a nuestra parte más inconsciente.

3. Basada en la experiencia

La Hipnosis Ericksoniana se basa en las experiencias, más que en el conocimiento teórico o en las explicaciones. Según el propio Erickson, vivir una experiencia siempre será más eficaz que escuchar una explicación.

4. Heterogeneidad en las respuestas

No todas las personas responden igual a la Hipnosis Ericksoniana. La respuesta que emitamos estará influenciada por nuestras creencias previas, por nuestras experiencias, hábitos, pensamientos, etc., y es por ello que variará enormemente de una persona a otra.

Funcionamiento

La Hipnosis Ericksoniana, como hemos dicho, implica un estado de focalización de la atención consciente; este estado conlleva una disociación en la mente que posibilita acceder a las habilidades inconscientes de la persona. La disociación es momentánea, de corta duración. Todo ello conduce a que la persona acceda a un estado de relajación profunda.

En este estado, la mente inconsciente es más accesible, está más presente y toma protagonismo. A través del acceso a ella, la Hipnosis Ericksoniana pretende crear nuevas posibilidades en el sujeto para afrontar retos, cambios conductas y hábitos. Así, también promueve el aprendizaje de nuevas conductas y de nuevos patrones de comportamiento.

El propio Erickson define la Hipnosis Ericksoniana como un proceso comunicativo con la mente y con uno mismo, a través del cual la persona “logra concentrarse en sus propios pensamientos, recuerdos, creencias y valores que tiene sobre la vida”. La Hipnosis Ericksoniana se trata de un aprendizaje activo que busca llegar a un estado de trance, que a su vez permita acceder a la inconsciencia y aprovechar al máximo los recursos personales de cada uno.

Autohipnosis

La Hipnosis Ericksoniana, como hemos mencionado, es en realidad es un tipo de autohipnosis. La autohipnosis se aprende a desarrollar por uno mismo (a través de una adecuada formación), y es un proceso que facilita un equilibrio entre los dos hemisferios cerebrales, a través de la potenciación del cuerpo calloso (estructura cerebral que los une).

Una vez aprendida esta técnica, con un entrenamiento adecuado acaba siendo fácil de poner en práctica. Además, se puede utilizar en casi cualquier momento y en diferentes escenarios.

Beneficios

Como decíamos al inicio del artículo, esta práctica ha demostrado ser efectiva en diferentes estudios, y producir unos efectos similares a los que se obtienen a partir de técnicas mindfulness o de meditación.

Los beneficios de la Hipnosis Ericksoniana como forma de autohipnosis incluyen el aprender a gestionar el estrés, un aumento de la concentración, una mejora en el estado de ánimo y en el estado emocional, la reducción de la ansiedad, una mejora en la creatividad, la mejora en procesos de toma de decisiones y un mejor control de uno mismo.

Además, la Hipnosis Ericksoniana potencia la conexión con uno mismo, a través de la concentración y la dirección de la energía y la atención en el mundo interior, desviándolas de los estímulos exteriores. El objetivo es crear un vínculo con el propio yo y conectar cuerpo y mente.

Aplicaciones en terapia

La Hipnosis Ericksoniana es una herramienta que tiene múltiples usos y finalidades en psicoterapia. Principalmente, se puede utilizar para inducir estados de relajación, y para que el paciente conozca y experimente diferentes estados hipnóticos de trance. También se utiliza para generar estados emocionales en el pacientes, que pueden ser de bienestar, por ejemplo.

Por otro lado, la Hipnosis Ericksoniana también permite acceder al inconsciente de la persona, bloqueando momentáneamente la parte más racional y más consciente de su mente. Esto facilita que afloren pensamientos y recuerdos reprimidos que están afectando actualmente el bienestar de la persona.

Este tipo de hipnosis, además, también permite catalizar e inducir procesos de cambio en momentos de crisis, por ejemplo, así como facilitar tomas de decisiones y gestionar momentos o procesos dolorosos. De hecho, es una técnica que se ha demostrado eficaz para reducir el dolor en personas con fibromialgia, por ejemplo.

Uno de los objetivos de la Hipnosis Ericksoniana es que la persona vuelva a tomar control sobre sus emociones y sus pensamientos, y que se sienta segura y firme en sus procesos de toma de decisiones.

Referencias bibliográficas:

  • Álvarez-Nemegyei, J., Negreros-Castillo, A., Nuño-Gutiérrez, B.L., Álvarez-Berzunza, J. y Alcocer-Martínez, L.M. (2007). Eficacia de la hipnosis ericksoniana en el síndrome de fibromialgia en mujeres. Rev Med Inst Mex Seguro Soc, 45 (4): 395-401.
  • Erickson, B.A. (1994). Ericksonian therapy demystified: A straightforward approach. En: Zeig JK, editor. Ericksonian applications in the use of art in therapy. New York, USA: Brunner-Mazel: 147-162.