¿Por qué la depresión atípica debe recibir un tratamiento distinto?

Esto es lo que la ciencia muestra sobre la progresión de la depresión atípica en terapia.

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Hay formas de depresión que desconciertan incluso a profesionales con experiencia. Y esto tiene que ver porque, durante años, este trastorno se ha descrito como un estado uniforme, marcado por la tristeza continua y la falta de respuesta ante lo positivo. Sin embargo, hay cuadros que no siguen ese patrón.

En consulta, por ejemplo, podemos ver a personas que reaccionan al entorno, que pueden sentirse mejor durante un rato, pero luego vuelven al agotamiento, al exceso de sueño y a una vulnerabilidad emocional intensa.

Este tipo de depresión suele generar confusión, porque parece contradecir lo que se espera de un episodio depresivo, y ahí es donde la depresión atípica empieza a quedar mal entendida.

Hoy hablaremos de un término que, quizás, hayas escuchado poco: la depresión atípica. Te explicaremos qué es, cuáles son sus características principales y algunas claves de cómo debería tratarse.

¿Qué es la depresión atípica y qué se sabe hoy sobre ella?

La depresión atípica es un subtipo de la depresión mayor que, pese a su nombre, aparece con bastante frecuencia. Los estudios sugieren que entre un 15 % y un 30 % de las personas con depresión mayor presentan un perfil compatible con depresión atípica.

Se diferencia del perfil más conocido porque el estado de ánimo no permanece bajo todo el tiempo. De hecho, puede mejorar de forma clara cuando ocurre algo positivo, lo cual suele confundir tanto a quien lo vive como a su entorno.

Investigaciones recientes, incluídos entre ellos un estudio amplio realizado en Australia y publicado a inicios de 2026 en la revista Biological Psychiatry, sugieren que la depresión atípica presenta patrones biológicos parcialmente diferenciados, especialmente en relación con el metabolismo, la inflamación y los ritmos circadianos. Estas diferencias no implican una causa única, pero ayudan a entender por qué su evolución clínica puede ser distinta.

Además, se ha visto una mayor relación genética con condiciones como el TDAH, el trastorno bipolar y ciertos problemas metabólicos, como la diabetes tipo 2. Estos factores podrían contribuir a que una parte de las personas con depresión atípica presente una respuesta menos favorable o peor tolerancia a algunos antidepresivos de uso común.

Cómo reconocer la depresión atípica en la vida diaria

Identificar la depresión atípica implica ir más allá de pura tristeza y prestar atención a una combinación de señales físicas y emocionales que suelen pasar por normales durante demasiado tiempo. Muchas de estas características, tomadas por separado, no llaman la atención, pero cuando aparecen juntas y se mantienen, empiezan a dibujar un perfil muy concreto.

Además, estas señales no siempre están presentes con la misma intensidad. Pueden variar según el día o el contexto, lo que complica que se reconozcan como parte de un mismo cuadro y retrasa el acceso a un tratamiento ajustado.

Estas son algunas características comunes:

  • Reactividad del ánimo, ya que el estado emocional puede mejorar de forma clara ante experiencias positivas, aunque ese efecto suele durar poco.
  • Hipersomnia persistente, con muchas horas de sueño que no alivian el cansancio ni facilitan empezar el día.
  • Sensación constante de fatiga, incluso en jornadas con poca actividad física o mental.
  • Aumento del apetito, con antojos frecuentes que pueden llevar a cambios rápidos en el peso.
  • Pesadez corporal marcada, sobre todo en brazos y piernas, que vuelve más difíciles tareas simples.
  • Alta sensibilidad al rechazo, donde críticas leves o gestos ambiguos generan un impacto emocional intenso.
  • Dificultades en las relaciones, debido a esa vulnerabilidad emocional que afecta la confianza y la comunicación.
  • Patrones de sueño desordenados, con tendencia a acostarse y activarse tarde, lo que altera la rutina diaria.

Cuando varias de estas características se mantienen en el tiempo, queda claro que no se trata del perfil depresivo más conocido, sino de una forma distinta de malestar que necesita ser entendida con mayor precisión.

¿Por qué la depresión atípica debe recibir un tratamiento distinto?

Una de las razones por las que puede requerir un abordaje diferente es la presencia de factores biológicos específicos, como alteraciones del ritmo circadiano. Las investigaciones muestran que las personas con depresión atípica responden peor a los antidepresivos más recetados, como los ISRS o los IRSN. Las tasas de respuesta son más bajas y los efectos secundarios, como la somnolencia o el aumento de peso, aparecen con mayor frecuencia.

Esto tiene sentido si se considera que hay una alteración clara en el ritmo circadiano. Muchas personas con este subtipo tienen una tendencia natural a horarios nocturnos y pasan menos tiempo expuestas a la luz natural. En estos casos, limitar el tratamiento a esquemas farmacológicos estándar puede resultar insuficiente para algunas personas

En casos seleccionados y bajo supervisión especializada, fármacos como los IMAO han mostrado eficacia. También se investigan opciones como la ketamina, principalmente en cuadros depresivos resistentes

Y no todo pasa por la medicación, ya que regular el sueño, la exposición a la luz y los horarios diarios puede tener un impacto directo en el ánimo.

Psicoterapia y abordajes que suman de verdad

La psicoterapia ocupa un lugar central en el tratamiento de la depresión atípica. La terapia cognitivo-conductual ayuda a trabajar patrones de pensamiento que refuerzan la apatía o la autocrítica, mientras que la terapia interpersonal resulta especialmente útil para abordar la sensibilidad al rechazo y los conflictos relacionales.

Además, se investigan enfoques complementarios como la estimulación magnética transcraneal y prácticas centradas en la atención plena, que pueden aliviar la fatiga mental y mejorar la regulación emocional. Y, ¡a ver!, no se trata de hacerlo todo a la vez, sino de construir un plan que tenga sentido para cada persona.

Javier Ares Arranz

Javier Ares Arranz

Psicólogo especialista en Depresión, Ansiedad y Pareja.

Profesional verificado
Madrid
Terapia online

Cuidar el estilo de vida también forma parte del proceso. Rutinas de sueño más estables, algo de actividad física y una mirada compasiva hacia los propios límites ayudan a sostener los avances.

Entender que la depresión atípica tiene características propias permite dejar de forzar tratamientos que no funcionan y abrir espacio a opciones más ajustadas. Cuando el abordaje se adapta a lo que realmente ocurre en el cuerpo y en la mente, el camino se vuelve más claro y llevadero.

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  • Shin, Mirim et al. (2026). Atypical depression is associated with a distinct clinical, neurobiological, treatment response and polygenic risk profile. Biological Psychiatry, Volume 0(0).

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Javier Ares Arranz. (2026, febrero 11). ¿Por qué la depresión atípica debe recibir un tratamiento distinto?. Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/clinica/depresion-atipica-debe-recibir-tratamiento-distinto

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