La ansiedad es algo normal en cualquier persona sin problemas de salud física o mental, y de hecho, forma parte de los mecanismos psicológicos que nos permiten adaptarnos al día a día. Gracias a ella, normalmente reaccionamos rápidamente realizando acciones que nos permiten evitar riesgos o peligros de algún tipo.

Sin embargo, también es cierto que la ansiedad es la materia prima de algunos problemas psicológicos que podemos desarrollar si se dan las circunstancias adecuadas. Y en este sentido, la pandemia de coronavirus aporta muchos de esos elementos necesarios para que nos resulte fácil caer, involuntariamente, en malas dinámicas de gestión de la ansiedad. Veamos por qué ocurre esto y qué podemos hacer para superar ese problema.

¿Por qué la crisis del coronavirus puede dar paso a problemas de ansiedad?

Estos son los elementos que hacen de la crisis del COVID-19 un contexto ideal para la aparición de los problemas de ansiedad.

1. Los cambios culturales surgidos en la pandemia

La pandemia ha hecho surgir varias ideas y dinámicas de comportamiento relativamente nuevas: el concepto de que las mascarillas son importantes, la responsabilidad colectiva ante un virus de fácil transmisión, etc. Estos cambios se han producido rápidamente, y puede ser duro para algunas personas adaptarse a ellos para no quedar al margen de los consensos sociales.

2. El aislamiento social

Por las medidas de prevención de contagio y las políticas de confinamiento o semi-confinamiento, surge una limitación del movimiento capaz de angustiar a mucha gente, sobre todo a las personas más extrovertidas o cuyo modo de vida depende más del trato cara a cara con otras personas.

3. La preocupación por la propia salud y por la de los demás

Evidentemente, el miedo a que la propia integridad física o la de los demás corra peligro hace mella en la salud mental de muchas personas: mantener un estado de alerta contante para evitar contagiarse o contagiar puede pasar factura si no se sabe gestionar.

4. La crisis económica desencadenada

Más allá del ámbito sanitario, la economía también se ha resentido, lo cual ha llevado a muchas personas a temer por sus fuentes de ingresos o directamente a sentir estrés ante la necesidad de encontrar un nuevo trabajo. También aparecen presiones por trabajar más para compensar las pérdidas, falta de clientes por la situación de parón económico en algunos sectores, etc.

5. El doomscrolling

El doomscrolling es la tendencia a consumir una gran cantidad de noticias negativas o catastrofistas a lo largo del día, algo que se ha multiplicado recientemente debido a la pandemia y a la facilidad con la que accedemos a información nueva a causa de la popularización de las redes sociales. Esta constante exposición a contenidos preocupantes o angustiantes nos lleva a adoptar una mentalidad pesimista sesgada por la óptica sensacionalista o interesada de buena parte de esos contenidos online.

6. Los recuerdos dolorosos asociados a expansión del virus

Todo lo anterior puede dar lugar a recuerdos muy dolorosos (o en casos extremos, incluso traumáticos): pérdida de seres queridos, hospitalizaciones, pérdida de un empleo, etc. Ese sufrimiento puede ser evocado fácilmente en una situación en la que aún no hemos salido del todo del contexto de pandemia.

¿Cómo gestionar esta ansiedad?

La mejor manera de solucionar los problemas de ansiedad es asistir a psicoterapia Los psicólogos estamos formados para ofrecer recursos terapéuticos y programas de entrenamiento en la regulación emocional, de manera que el paciente sea capaz de restablecer su equilibrio en lo relativo a sus hábitos, su manera de experimentar los sentimientos, etc.

Sin embargo, más allá de la intervención psicológica de la mano de profesionales de la salud mental, también hay algunas estrategias que puedes adoptar para potenciar tu bienestar. Sigue estos consejos para afrontar el exceso de ansiedad del mejor modo posible y aumentar tus posibilidades de superarlo en poco tiempo.

1. Aprovecha el potencial de Internet par socializar

Las videollamadas permiten tener un trato cercano con quienes están lejos; no desaproveches este recurso y sigue cultivando tus relaciones con amigos y/o familiares para sentir el apoyo de los demás.

2. Asegúrate de dormir lo suficiente

Las horas que dedicas a dormir no son tiempo perdido, incluso si sientes que necesitas trabajar más para compensar la embestida de la crisis. Si no duermes lo suficiente, tendrás serios problemas para concentrarte, rendirás menos y serás mucho más vulnerable a los trastornos de ansiedad.

3. Practica Mindfulness

El Mindfulness te ayudará a desprenderte de las ideas angustiantes que acuden a tu mente una y otra vez. Aprende ejercicios sencillos de unos cinco minutos de duración y ponlos en práctica cada día.

4. Haz ejercicio moderado

El ejercicio es un excelente recurso para combatir la ansiedad, sobre todo si optas por lo aeróbico, es decir, larga duración (al menos 40 minutos) y sin ejercer mucha fuerza.

No hace falta ir a un lugar lleno de gente para mantenerse en forma; muchos ejercicios los puedes hacer en casa.

5. Proponte metas a corto plazo

Tener claros tus objetivos a abordar en las siguientes horas o minutos te permitirán centrarte, de manera que tu mente no irá divagando a través de todos esos pensamientos estresantes acerca de lo que podría pasar o lo que “deberías estar haciendo”.

¿Te interesa disponer de asistencia psicológica para los problemas de ansiedad?

Si estás sufriendo por un exceso de ansiedad en tu día a día, ponte en contacto con nuestro equipo de profesionales. En Avance Psicólogos podrás disponer de más de 20 años de experiencia al servicio de tu bienestar; trabajamos ofreciendo psicoterapia individualizada, terapia familiar y de pareja, neuropsicología, psiquiatría, logopedia y coaching. Nos puedes encontrar en nuestro centro situado en Madrid, y también realizamos terapia online por videollamada.

Referencias bibliográficas:

  • Kasper, S.; Boer, J.A. & Sitsen, J.M.A. (2003). Handbook of depression and anxiety (2nd ed.). New York: M. Dekker.
  • Rynn, M.A.; Brawman-Mintzer, O. (2004). Generalized anxiety disorder: acute and chronic treatment. CNS Spectrums. 9(10): pp. 716 - 723.
  • Root, B.A. (2000). Understanding panic and other anxiety disorders. Jackson: University Press of Mississippi.
  • Stephan W.G.; Stephan, C.W. (1985). Intergroup Anxiety. Journal of Social Issues.
  • Veeraraghavan, V. & Singh, S. (2002). Anxiety disorders: psychological assessment and treatment. New Delhi; Thousand Oaks, CA: Sage Publications.
  • Sylvers, P.; Lilienfeld, S.O.; LaPrairie, J.L. (2011). Differences between trait fear and trait anxiety: implications for psychopathology. Clinical Psychology Review. 31(1): pp. 122 - 137.