Una alteración de la capacidad atencional que la lleva al extremo. Unsplash.

La habilidad de atender a los estímulos que nos rodean es una de nuestras capacidades más básicas y a la vez más imprescindibles para la supervivencia: al fin y al cabo, incluso para alimentarnos o huir de los depredadores necesitamos ser capaces de atender y focalizar nuestros recursos en lo que hay a nuestro alrededor.

Así pues, disponer de una baja capacidad atencional supone una dificultad relevante en la naturaleza, así como también en el medio social: nos cuesta más aprender sobre las cosas, comprenderlas y ser capaces de relacionarnos con el medio. Por consiguiente, puede parecer que tener una alta capacidad atencional es siempre algo positivo. Y lo cierto es que por norma general tener una capacidad atencional alta puede favorecer nuestra adaptabilidad.

Sin embargo, existen condiciones en las que puede darse un exceso de capacidad atencional el cual implica el surgimiento de dificultades similares a las que generaría su déficit. Es lo que ocurre con la hiperprosexia, de la cual vamos a hablar a lo largo de este artículo.

¿Qué es la hiperprosexia?

Le damos el nombre de hiperprosexia a la condición caracterizada por la presencia de una focalización excesiva de la atención hacia los estímulos del entorno. Se trata de una alteración de carácter cuantitativo de la atención, concretamente de una exacerbación de ésta. Supone un interés altamente pronunciado hacia la estimulación y la presencia de hipervigilancia e hiperlucidez, así como el mayor grado de alerta y concentración posible. Se considera dentro de los trastornos o alteraciones de la atención, si bien por lo general es considerada más como un síntoma que como un trastorno per se.

Aunque puede parecer que tener una atención exacerbada es algo positivo, en realidad la hiperprosexia suele conllevar un elevado nivel de distraibilidad debido a la dificultad para mantener la atención o para apartarla de un estímulo concreto.

La hiperprosexia puede afectar negativamente a la adaptación al entorno de aquellos quienes la padecen: es difícil aprender en la escuela, o resultar productivo en una empresa. También puede ser problemático a nivel de interacción personal, e incluso puede resultar un peligro cuando se llevan a cabo actividades como la conducción.

Así, los efectos más importantes de la hiperprosexia tienen que ver con el tiempo dedicado a fijarse el los estímulos realmente importantes, o en la incapacidad de dirigir el foco atencional hacia lo importante debido a que hay otros estímulos que distraen demasiado y no dejan que la persona se centre.

Tipos

Existen dos grandes aspectos en los que puede existir una exacerbación de la capacidad atencional, si bien es la primera la que mayor tendencia tiene a considerarse hiperprosexia.

La primera de ellas implica que el sujeto no pueda concentrarse, ya que es incapaz de mantener la atención en un punto, dado que en realidad la persona solo dirige la atención de manera superficial hacia los diferentes estímulos antes de que el resto de ellos reclamen su atención. Esta alteración supone que la exacerbación de la movilidad atencional. Dicho de otro modo, se fija en todo pero no se centra en nada, con lo que el sujeto presenta en realidad una elevada distraibilidad o inestabilidad atencional.

La segunda de las grandes opciones implica que la exacerbación se encuentra en la capacidad de fijación: en este caso la persona se concentra de manera extrema y perseverante en un estímulo, siendo incapaz de atender a otros estímulos. Así, la persona sólo se concentra en una única estimulación y no puede reaccionar adecuadamente a lo que ocurre a su alrededor.

Así, a la práctica, el exceso de atención tiene el efecto paradógico de que no podemos concentrarnos en lo relevante, hecho que sirve para cuestionar si realmente sobra o falta capacidad atencional. No hay que olvidar que el criterio de si se atiende lo suficiente o no, depende de nuestras ideas y creencias acerca de lo que es importante y oportuno en cada caso; es decir, que es algo discutible. La hiperprosexia es una muestra más de que las alteraciones psicológicas son analizadas siempre a través de convenciones sociales e ideas consensuadas acerca de lo que es bueno y lo que es malo.

Trastornos asociados a esta alteración de la atención

La hiperprosexia es una alteración de la atención que, como hemos visto, suele aparecer como síntoma de algunas patologías físicas o mentales más que como trastorno por si mismo.

Entre las diferentes condiciones en las que puede surgir podemos encontrar intoxicaciones por sustancias o consumo de drogas excitantes tales como la cocaína. También puede encontrarse en episodios maníacos, delirios o estados muy elevados de ansiedad (que no necesariamente un trastorno por ansiedad). Por otro lado, se observa en trastornos de tipo psicótico, como la esquizofrenia.

Tratamiento

El tratamiento de la hiperprosexia suele estar vinculado al del trastorno que la haya generado, pudiendo emplearse distintas estrategias terapéuticas dependiendo de las causas de su aparición.

Así, si estamos ante una intoxicación por drogas puede ser útil emplear bloqueantes como la naloxona, eutimizantes en el caso de episodios maníacos o antipsicóticos en el caso de la esquizofrenia u otros trastornos psicóticos. La utilización de benzodiacepinas u otros ansiolíticos puede ser de utilidad. En cualquier caso, el uso de estos medicamentos solo debe realizarse a través de prescripción médica.

Referencias bibliográficas:

  • Barlow, D. H. y Durand, V. M. (2003): Psicopatología. Madrid: Thomson.
  • Dunn, D.W. y Kronenberger, W.G. (2003). Attention-deficit / hyperactivity disorder in children and adolescents. Neurol Clin N Am: 933-940.
  • García, J. (1997). Psicología de la atención. Madrid: Síntesis.
  • Mantilla, S.P. (2006). Enfermedades neurológicas y problemas de atención. Acta Neurológica Colombiana, 22:190-194.