Está claro que el ser humano se caracteriza por su gran variedad de comportamientos diferenciados, tanto en los individuos como dentro de los grupos y en la sociedad en general. Sin embargo, pocas variables en cuanto a patrones de conducta y predisposiciones psicológicas reciben tanta atención como la expresión de la orientación sexual.

Históricamente, este concepto ha estado ligado a un fuerte estigma; un estigma orientado hacia las formas de sexualidad consideradas poco convencionales, como la homosexualidad. Además, este no se ejerce solo de la sociedad hacia el individuo que se ve en minoría, sino que también se instala en la mente de las personas, muchas de las cuales adoptan una especie de “policía interior”, una tendencia a intentar controlar los propios pensamientos y los indicios de formas de deseo y atracción sexual a evitar. Esto da forma al problema psicológico del miedo a ser homosexual, que tiene efectos dañinos tanto en uno mismo como en la sociedad.

Qué es y cómo se expresa el miedo a ser homosexual: un doble problema

Lo primero que hay que saber es que el miedo a ser homosexual no es un concepto que aparezca de manera “oficial” (es decir, estandarizado y acotado conceptualmente desde el consenso científico) que aparezca en los manuales diagnósticos como por ejemplo el DSM-5.

Sin embargo, eso no significa que no se pueda hacer una aproximación a aquello que refleja, y que es muy real: muchas personas sufren y desarrollan patrones comportamentales y de regulación de pensamientos que son perjudiciales y que tienen que ver con intentar evitar ser homosexual y/o mostrarse como tal. De hecho, ya hay investigaciones acerca de este fenómeno desde hace años.

Elementos de esta forma de malestar

En general, se entiende que el miedo a ser homosexual está compuesto de estos elementos.

1. Homofobia

La homofobia no tiene por qué expresarse como odio hacia los homosexuales; también puede ser más sutil y basarse en la idea de que la homosexualidad es algo malo y que por consiguiente es motivo de vergüenza allí donde se da. En muchos casos se habla de homofobia interiorizada, aplicada sobre todo en personas homosexuales que creen que esa orientación sexual en sí es un problema, algo inherentemente malo.

Además, la homofobia está ligada a una tendencia a detectar formas de expresión de género poco convencionales o que se salen de la norma, dándoles mucha importancia en uno mismo y en los demás. Por ejemplo, se sabe que en hombres hay una correlación entre la predisposición a la homofobia y el miedo a verse percibido como femenino.

Por otro lado, junto con la homofobia presente en los individuos hay que tener en cuenta también que en muchos aspectos aún hay elementos culturales e inercias sociales que perpetúan la existencia de homofobia: esta no sale de manera espontánea en las personas, sino que en cierto sentido ver cosas en su entorno que llevan a pensar que deberían ver con malos ojos o con recelo la no-heterosexualidad.

2. Pensamientos obsesivos

En este contexto de la Psicología Clínica, las obsesiones son patrones de aparición de pensamientos intrusivos y generadores de angustia que aparecen en nuestra consciencia de manera indeseada y nos predisponen a intentar aliviar el malestar que generan urgentemente, realizando conductas que contrarresten el efecto de las primeras.

Por ejemplo, en el caso de las personas que experimentan miedo a ser homosexuales, es habitual que al venirles a la mente ideas desagradables que les hagan dudar de su sexualidad sientan la necesidad de poner a prueba lo que les atrae, ya sea realizando conductas de tipo sexual interactuando con los demás o con el entorno, o realizando tareas de “comprobación de pensamientos”, experimentos mentales que les sirvan para refutar esa idea desagradable para ellas. Como veremos, esto puede llegar a constituirse en una verdadera psicopatología diagnosticable.

3. Temores de tipo social y desgaste de la autoestima

Como consecuencia de lo anterior, las personas que presentan miedo a ser homosexuales sienten que tienen un talón de Aquiles, una vulnerabilidad psicológica que puede ser explotada por los demás si se enteran de que lo que ocurre (algo potenciado por el hecho de que sigue existiendo un estigma en la no-heterosexualidad, en algunos países incluso con plasmación legal e institucional).

Esto genera un efecto de círculo vicioso, haciendo que la persona aún le dé más importancia al tema de su orientación sexual para poder estar alerta y evitar, si realmente fuese homosexual, que los demás lo noten.

El TOC basado en el miedo a ser gay o lesbiana

Tal y como hemos visto, el miedo a ser homosexual funciona a través de pescadilla que se muerde la cola: la idea produce incomodidad, y el deseo de quitarse de la cabeza esa idea por el malestar que genera, hace que esta tenga aún más fuerza y más capacidad para captar la atención de la persona. Eso hace que, incluso en casos extremos, una persona que realmente jamás ha sentido atracción sexual por alguien de su sexo desarrolle esta clase de temor, habiéndose dado un efecto “bola de nieve” de obsesiones, miedos e inseguridades.

A veces, incluso, el miedo a ser homosexual encaja con el cuadro de síntomas del Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), lo cual tiene sentido si tenemos en cuenta que en esta psicopatología las obsesiones pueden adoptar casi cualquier forma mientras sean consideradas algo que está “fuera de la norma” o de lo que debería ser.

Se estima que alrededor de un 11% de personas que presentan la sintomatología típica del TOC sufren o han sufrido obsesiones asociadas a su orientación sexual. Además, este tipo de síntomas tienden a aparecer algo antes en varones, aunque este tipo de problema psicológico puede darse a prácticamente cualquier edad.

¿Buscas ayuda psicológica?

Fernando Azor

Los miedos y problemas de ansiedad vinculados a nuestra vivencia de la orientación sexual pueden ser superados a través de la psicoterapia.

Si buscas ayuda profesional, ponte en contacto conmigo. En Azor & Asociados contamos on más de 20 años de experiencia en el ámbito de la Psicología, y estaremos encantados de ayudarte ya sea de manera presencial (en Madrid) u online. Encontrarás nuestros datos de contacto en esta página.

Referencias bibliográficas:

  • Martínez, C.; Vázquez , C. & Falomir-Pichastor, J.M. (2015). Perceived Similarity With Gay Men Mediates the Effect of Antifemininity on Heterosexual Men’s Antigay Prejudice. Journal of Homosexuality, 62(11): pp. 1560 - 1575.
  • Meyer, I.H. (2007). Prejudice, Social Stress, and Mental Health in Lesbian, Gay, and Bisexual Populations: Conceptual Issues and Research Evidence. Psychological Bulletin, 129(5): pp. 674 - 697.
  • Pinto, A.; Eisen, J.L.; Mancebo, M.C.; et al. (2007). Taboo thoughts and doubt/checking: A refinement of the factor structure for obsessive compulsive disorder symptoms. Psychiatry Research, 151: pp. 255 - 258.
  • Williams, M.T.; Farris, S.G. (2011). Sexual orientation obsessions in obsessive-compulsive disorder: prevalence and correlates. Psychiatry Research, 187(1-2): pp. 156 - 159.