El ser humano es un ser gregario y sociable. Desde los clanes familiares y tribus hasta la sociedad cada vez más globalizada en la que vivimos hoy en día, a lo largo de la historia hemos ido construyendo e intentando mejorar diferentes tipos de sistemas de organización que nos permita estar en contacto con el prójimo, manteniendo cada vez mayor número de relaciones.

Pero el contacto y la correcta comprensión de las interacciones sociales pueden ser más complejas de lo que parece, y en algunos casos pueden llegar a existir dificultades para conseguir ponerse en el lugar del otro o interpretar correctamente lo que sucede.

En este sentido, existen diferentes propuestas e instrumentos que permiten evaluar el grado de competencia y comprensión social, de cara a detectar posibles déficits en este sentido y contribuir a entrenar o tratar las dificultades que puedan existir. Uno de los instrumentos que permiten dicha evaluación es el Test de Faux Pas, sobre el cual vamos a hablar a lo largo de este artículo.

El test de Faux-Pas: descripción general

El test de Faux-Pas es un instrumento de evaluación psicológica altamente conocido, el cual permite valorar el grado de adaptación y comprensión social a través de la interpretación de situaciones sociales.

La prueba en cuestión cuenta con un total de una veintena de breves historias en los que se produce algún tipo de interacción social, en diez de las cuales se produce algún tipo de acto inapropiado, desconsiderado o torpe por parte de uno de los personajes para con otro u otros. Posee versiones reducidas y diferentes adaptaciones, incluyendo una en español: el Test de las Meteduras de Pata.

Se trata de un instrumento que permite valorar la capacidad de comprensión, la empatía y la existencia de una teoría de la mente en los sujetos evaluados. Esta última hace referencia a la capacidad de comprender el estado mental de otro y de atribuirle la capacidad de pensar y tener intenciones y emociones distintas de las nuestras.

Desarrollado en 1999 por Baron-Cohen, el test de Faux-Pas tenía como propósito original el de evaluar la capacidad de comprensión de situaciones sociales y diferenciar entre el rendimiento en dicha tarea entre menores (de entre siete y once años) con síndrome de Asperger y menores normotípicos. Sin embargo con el paso de los años se ha ido ampliando su público objetivo, existiendo versiones para niños y para adultos, y empleándose para valorar la capacidad de comprensión social en diferentes problemáticas.

Así, además de su utlización para valorar la competencia social en personas con autismo o síndrome de Asperger también se ha empleado en población con trastornos de la conducta, esquizofrenia, trastorno antisocial de la personalidad e incluso psicopatía, entre otros. Asimismo también se emplea en personas con lesiones en el lóbulo frontal y especialmente en el orbitofrontal, y también en algunos casos de demencia.

Administración de la prueba

La administración del test Faux Pas es relativamente sencilla. Se presentan al sujeto una por una cada una de las historias que forman parte de la prueba, leyéndoselas y dándole una copia para que pueda leerla verlas él mismo.

Una vez leída cada historia, se le pregunta al sujeto si alguien en ella ha hecho o dicho algo inapropiado. En caso de contestar negativamente, se le realizan dos preguntas control que permiten valorar el nivel de comprensión de lo acontecido en la historia.

En caso de que la respuesta sea positiva, se procede a preguntarle quién ha hecho algo inapropiado, por qué o qué debería haber tenido en cuenta, qué debería haber hecho o dicho, si el protagonista de la historia se ha dado cuenta del porqué su acto era inapropiado y cómo debe haberse sentido la persona.

Cada una de estas preguntas pretende valorar si la persona a quien se le aplica el test tiene capacidad para comprender el hecho de que una acción sea inapropiada o considerada torpe en un momento determinado (tercera pregunta), si puede valorar la intencionalidad del hablante (cuarta pregunta), interpretar sus creencias y conocimientos (quinta pregunta) y si es capaz de ser empático y comprender sus emociones (sexta pregunta). Tras estas preguntas, se finalizará realizando las mismas preguntas control que en el caso anterior (en este caso, la séptima y la octava).

¿Cómo puntuar?

La corrección de esta prueba requiere analizar cada una de las respuestas que el sujeto ha dado. La primera de las preguntas puntuará en función de si la respuesta dada es correcta o incorrecta, independientemente de si estamos ante una historia en la que se producen actos inapropiados o meteduras de pata o si estamos ante una historia control.

La segunda, en la cual se pregunta respecto a quien comete la metedura de pata, se considerará correcta cualquier respuesta que identifique a la persona en cuestión, sin que recordar el nombre en sí sea necesario.

Un caso distinto se da en esta pregunta en el caso de las historias control, dado que se puntuará de manera positiva no contestar mientras que contestar será penalizado (al fin y el cabo, en las historias control nadie está cometiendo ningún acto inapropiado o una metedura de pata).

Para valorar cada una de las capacidades valoradas en esta prueba, se sumarán todas las puntuaciones de la pregunta que corresponda a dicha habilidad para posteriormente dividirla por la suma de los productos de las respuestas correctas a las preguntas control en las historias con contenido inapropiado y el producto de las respuestas correctas de las preguntas control en las historias control.

La puntuación máxima es de 30, y a menor puntuación más dificultad en las diferentes áreas analizadas. Sin embargo no resulta recomendable centrarse en una puntuación final si no que es preferible valorar cada área por separado.

Referencias bibliográficas:

  • Baron-Cohen, S., O'Riordan, M., Stone, V., Jones, R. & Plaisted, K (1999). Recognition of Faux Pas by normally developing children and children with Asperger Syndrome or High-functioning autism. Journal o, Autism and Developmental Disorders, 29 (5), 407-418.

  • Fernández-Modamio, M., Arrieta-Rodríguez, M., Bengochea Seco, R., Santacoloma-Cabero, I., Gómez de Tojeiro-Roce, J., García-Polavieja, B., González-Fraile, E., Martín-Carrasco, M., Griffin, K. y Gil, D. (2018). Faux-Pas Test: A proposal of a Standardized Short Version. Clinical Schizophrenia & Related Psychoses.

  • Guinea Hidalgo, Q., Tirapu Ustárroz, J. y Pollán Rufo, M. (2007). Teoría de la mente en la esquizofrenia. Análisis y Modificación de Conducta, 33 (148).

  • Stone, V.E., Baron-Cohen, S. y Knight, R.T. (1998). Frontal lobe contributions to theory of mind. Journal of Cognitive Neuroscience, 10, 640-656.

  • Stone, V.E. y Baron-Cohen, S. (1998). Faux Pas Recognition Test (Adult Version).