Un momento histórico de México que marcó el país.

La historia de la humanidad y cómo esta ha estructurado su sociedad es compleja y convulsa. A lo largo de la historia han sido muchas las revoluciones y movimientos socio-políticos que se han generado para cambiar la sociedad, a menudo cuando se producen de manera generalizada situaciones de gran malestar social, carestía, hambruna y percepción de desigualdad entre los ciudadanos. El ejemplo más claro y conocido de ello es la Revolución Francesa.

Sin embargo no es la única, así como tampoco Europa es el único continente en que se han producido. Y es que otro ejemplo, esta vez en tierras mexicanas, la podemos encontrar en el movimiento político conocido como el cardenismo, sobre el cual vamos a hablar a lo largo de este artículo.

¿Qué es el cardenismo?

Se denomina cardenismo un movimiento de tipo político que se produjo en México,a lo largo de la década de los treinta, y que debe su nombre a su principal impulsor, el presidente Lázaro Cárdenas del Río. Este movimiento político se produjo en una época de gran conflictividad, posterior a una revolución del campesinado, y se caracteriza por la búsqueda de una mejora de la situación de los campesinos y otras clases obreras.

Se define como un movimiento socialista que pese a que aunque inicialmente tuvo poca aceptación por parte de los estamentos a los que pretendía favorecer, con el paso del tiempo terminó por generar importantes cambios socioeconómicos, hasta el punto de ser considerado uno de los períodos políticos que más cambios han generado en la situación del país.

Un poco de historia: los orígenes de este movimiento

Para entender qué es y cómo surge el cardenismo es necesario en primer lugar tener en cuenta la situación de la que parte. Los orígenes de este movimiento político se encuentran en la llegada al poder de Porfirio Díaz bajo la promesa de instaurar una democracia y su posterior permanencia en el cargo, tornándose un dictador y manteniéndose en el poder por la fuerza de las armas y el apoyo de un círculo privilegiado.

Según pasaban los años la población, y especialmente los sectores obreros y campesinos, empezaron a padecer graves repercusiones, no existiendo protección para las clases trabajadoras y sí pobreza y grandes diferencias. Empezaron a surgir movimientos contrarios al régimen, así como múltiples conflictos y luchas armadas en los que participaron líderes como Madero y Zapata. Surgió la Revolución Mexicana de 1910, la cual surgió para derrocar la dictadura de Porfirio Díaz.

Tras la destitución y huida del dictador el nuevo dirigente y organizador de gran parte de la Revolución, Madero, empezó a realizar grandes cambios. Sin embargo fue asesinado en 1913, lo que devolvió al país a una situación de gran tensión social, luchas políticas y desigualdades. También ocurrió poco después la Guerra de los Cristeros, conflicto armado en protesta a las políticas ejercidas por el presidente Obregón y su sucesor Plutarco Elías Calles.

Calles era un militar que defendía la necesidad de acabar con la tensión política por medio de las armas y pretendía empoderar aún más al ejército, con una visión contraria a la clase obrera. Asimismo, en esta época se verían los efectos de la Gran Depresión, algo que dejó al conjunto del pueblo mexicano en una situación precaria.

En 1933, con las elecciones a un año de distancia, aparecieron dos grandes posturas confrontadas: la tradicional y de corte militar propia de Calles o bien otra mucho más centrada en los obreros y trabajadores, que buscaba una regeneración democrática y que estaba liderada por Lázaro Cárdenas. Durante las elecciones de 1934 fue este segundo quien ganaría, algo que volvería a Cárdenas presidente y daría inicio al cardenismo.

Cárdenas propondría de cara a reducir la elevada conflictividad social renovar la vida política y volver a un ideal de democracia, así como luchar por los derechos de las distintos estamentos y grupos sociales e intentar reducir las diferencias sociales y los abusos de los grandes latifundistas y empresarios. Asimismo, el presidente mexicano estaba abierto a la relación con otros países y acogió a un gran número de inmigrantes huidos de conflictos como la Guerra Civil Española.

Principales reformas políticas

Fueron múltiples los cambios que el cardenismo pretendió realizar con el fin de mejorar la situación del país y recuperar la estabilidad sociopolítica, algunas de las cuales fueron muy controvertidas en su momento.

La primera de ellas se vincula a una profunda reforma a nivel agrario, en la que se buscó repartir los terrenos entre los trabajadores y campesinos y reducir el poder de los grandes latifundistas. Se pretendía promover el desarrollo y el cultivo de los terrenos, limar diferencias sociales y transformar el tejido social.

Se formaron asociaciones como la Confederación Nacional Campesina y la Confederación de Trabajadores de México, y se fomentó el poder y el papel de los sindicatos y las huelgas. En este sentido también se propugnaron leyes en que

También surgieron políticas de tipo educativo para mejorar la educación de las clases trabajadoras, pretendiendo ofrecer una formación de orientación progresista y socialista con la que también pretendía reducir el fanatismo religioso así como a su vez también formar a profesionales cualificados. Introdujo la educación gratuita, laica y obligatoria hasta los quince, y generó un aumento de la alfabetización de las zonas rurales.

Otro de los momentos más conocidos de la etapa cardenista es la expropiación de yacimientos y compañías petrolíferas, algo que pretendía recuperar el control de dichos recursos para el propio país pero que a su vez supuso una gran fuente de conflictos y malestar para con los empresarios propietarios de las empresas. También la industria ferroviaria fue nacionalizada.

Fin del cardenismo

A pesar de que los cambios en las políticas sociales que introdujo el cardenismo, lo cierto es que esta movimiento político afrontó numerosas dificultades que condujeron a su caída.

Para empezar, sus diversas políticas en pos de la búsqueda de la igualdad y la educación del pueblo, aunque generaron una mejoría a nivel de alfabetización, no pudieron ser totalmente aplicadas debido al arraigo de las diferencias sociales así como a los riesgos y la falta de preparación que tenían los maestros en un entorno que a menudo les era hostil.

Políticas como la nacionalización del petróleo, que conllevó malestar a nivel internacional, y el elevado nivel de gasto durante la aplicación de un país que en aquellos momentos no contaba con unas condiciones económicas excesivamente favorables (además hay que tener en cuenta que el mundo todavía sentía los efectos de la Gran Depresión) hizo que apareciera una profunda crisis económica.

Además de ello, algunos sectores de la sociedad consideraban que el régimen de Cárdenas traicionaba el espíritu de la Revolución, además de recurrir al populismo y dejarse influir por la influencia de países extranjeros y sus sistemas políticos. El cardenismo fue acusado tanto de fascista como de comunista (especialmente esto último), algo que junto a los anteriores elementos comentados fue disminuyendo su popularidad.

Asimismo los antiguos terratenientes y empresarios veían las reformas sociales y económicas como algo amenazante y muchos ciudadanos empezaron a ver las políticas de cambio establecidas como excesivamente radicales.

Aparecieron algunos motines y revueltas como la Saturnino Cedillo, que conllevaron diversas muertes, y empezó a aparecer el temor al surgimiento de una nueva guerra civil. Todo ello causó que con el tiempo las voces de descontento fueran incrementándose, y la oposición (inicialmente muy dividida) fuera ganando prestigio.

Los últimos años de la década de los cuarenta fueron convulsos, pasando el cardenismo a una fase más moderada debido a las grandes tensiones sociales y empezando a prepararse las campañas electorales para 1940. El presidente Cárdenas pretendió generar unas elecciones libres, siendo uno de los objetivos del cardenismo la de intentar revitalizar el ideal de la democracia.

Sin embargo durante estas hubo numerosas acusaciones de corrupción y manipulación. El cardenismo llegó a su fin en dichas elecciones, obteniendo la presidencia el líder del recién reformulado Partido de la Revolución Mexicana Manuel Ávila Camacho.

Referencias bibliográficas:

  • Knight, A. (1994). "Cardenismo: Juggernaut or Jalopy?" J. of Latin Am. Studies 26.
  • Becker, M. (1995). Setting the Virgin on Fire: Lázaro Cárdenas, Michoacán Peasants, and the Redemption of the Mexican Revolution. Berkeley: University of California Press.