Una etapa de la Prehistoria caracterizada por la manipulación de los metales. Wikimedia Commons.

A lo largo de la historia, varios han sido los acontecimientos que han indicado el fin de una era y el inicio de otra.

Aspectos que hoy en día nos resultan cotidianos, como es el dominio del fuego, la escritura o la rueda fueron de gran relevancia para las culturas ancestrales y marcaron un antes y un después en su historia.

En este artículo vamos a hablar de la Edad del Hierro, el último gran período de la Prehistoria, que recibe este nombre debido a que el ser humano logró hallar la forma de trabajar ese metal. Veamos qué ocurrió en esta época, qué grandes descubrimientos se dieron y cómo fueron determinantes para la formación de lo que hoy en día es nuestra sociedad.

¿Qué es la Edad del Hierro?

La Edad de Hierro, iniciada en torno al 1000 A.C., es el último período metalúrgico de la Prehistoria, es decir, fue la última etapa de la historia que recibe el nombre de un metal, siendo sus predecesoras la Edad de Cobre (6500 A.C.) y la Edad de Bronce (2800 A.C.).

El principal gran acontecimiento que ocurrió en esta época fue la capacidad de poder extraer hierro y moldearlo de forma que se pudieran elaborar armas, herramientas y otros utensilios.

El hierro no es un mineral más resistente que el cobre o el estaño, pero sí es un metal muy abundante. Por este motivo, al descubrirse cómo trabajarlo, hubo un giro de 180 grados en la historia, dado que se logró la forma de moldear un materian económico, abundante y muy útil, además de suponer una auténtica revolución tecnológica.

Características de este período histórico

La Edad de Hierro se divide en dos grandes subperíodos.

  • Edad de Hierro I (1200 A.C. a 1000 A.C.): El único hecho relevante es que se descubre cómo trabajar el hierro.
  • Edad de Hierro II (1000 A.C. a 550 A.C.): El uso del hierro se vuelve muy popular, alcanzando niveles de producción en masa y permitiendo un gran desarrollo tecnológico y cultural.

Antes de abordar las características concretas de este gran período, cabe destacar que la Edad de Hierro no fue un período homogéneo a nivel mundial ni su inicio se dio de manera simultánea en todas las culturas del planeta.

En función del continente, y de acuerdo a los historiadores, la Edad de Hierro tiene diferentes fechas de inicio. Cuando se descubrió como trabajar el hierro, este gran descubrimiento fue expandiéndose de forma paulatina a otras partes del mundo. En el Antiguo Oriente este período surge en torno al siglo XII A.C., mientras que Europa central se inició más tarde, en el VIII A.C., y en Europa del norte en VI. A.C. En África, en lo que hoy sería Nigeria, se inició en torno al siglo XI A.C.

1. Fundición y extracción del hierro

El inicio de esta gran edad fue, como ya hemos mencionado, cuando el ser humano descubrió la forma de trabajar el hierro.

El hierro es un metal que tiene un punto de fusión elevado, de 1.538 °C/ 1808 ºK. Es por este motivo que se cree que el descubrimiento de cómo derretirlo fue accidental, dado que resulta sorprendente que el ser humano prehistórico lograra ingeniárselas para alcanzar temperaturas tan altas.

Se hipotetiza que alguien debió tirar piedras con hierro al fuego sin querer y que, al ver cómo se derretía y se podía trabajar este mineral, se empezó a experimentar con esto y se fue perfeccionando la técnica de fundición. Esta es la característica fundamental de la Edad del Hierro.

2. Resistencia vs abundancia

En comparación con el metal más usado en la etapa anterior, el bronce, el hierro presenta una resistencia baja.

No obstante, es uno de los minerales más comunes en la Tierra, siendo el cuarto elemento más común en la corteza terrestre y la sustancia que forma el 70% del núcleo de nuestro planeta.

Es por este motivo que su uso, en comparación con otros minerales, es muy económico, dado que está prácticamente en todas partes.

Edad del Hierro

3. Armas

Aunque suene pesimista decirlo, el principal motor de desarrollo tecnológico y científico de la historia ha sido la guerra.

La fabricación de armas se vio incrementada gracias al hecho de que este mineral era más común.

Las armas eran fabricadas de una forma similar a la fabricación en masa de la industria moderna. Las culturas que dominaron técnicas para fabricar armas de hierro se volvieron en civilizaciones fuertes que sometieron a otros pueblos.

4. Agricultura

La agricultura prehistórica se vio beneficiada del uso de este mineral, dado que se pudieron fabricar herramientas para el campo, como por ejemplo puntas de arado y hachas.

Este hecho permitió cosechar más, de forma más efectiva y requiriendo menos tiempo. Además, pese a la menor resistencia que el bronce, se pudieron trabajar suelos más duros al ser un material más común.

5. Cultura estética y arte

Una mejor agricultura implica más alimentos y más armas otorgan seguridad. Gracias a ello, el ser humano de la época disponía de la capacidad de especializarse en actividades independientes de la obtención de alimentos.

Para entretenerse, las personas de esas culturas ancestrales iban elaborando joyas, vestimentas más complejas y objetos artesanales, lo cual supuso un gran avance cultural y un cambio muy llamativo en el arte prehistórico.

Cada cultura elaboraba sus propios estilos, lo cual implicó un incremento en las diferencias culturales. Además, fueron surgiendo sociedades especializadas en la elaboración de ciertos productos manufacturados y perfeccionaron actividades económicas concretas.

6. Exploración y contacto entre culturas

Directamente relacionado con la fabricación de artesanía, surge la necesidad e interés de intercambiar productos entre culturas.

Así pues, también se mejoraron los medios de transporte, permitiendo facilitar el contacto entre culturas y, también, una mejor exploración del mundo, expandiendo lo que se conocía hasta el momento. Grandes inventos de la Edad del Hierro que permitieron esto fueron la rueda y el barco a vela.

Edad del Hierro

7. Crecimiento demográfico

Al mejorarse la agricultura y haber mayor seguridad, se dio un incremento demográfico.

Además, las casas fueron construidas con materiales más sólidos y siguiendo técnicas que permitían fabricarlas de forma más eficiente y rápida. También se crearon las primeras fortificaciones, como murallas y edificios con muros más gruesos.

8. Desarrollo intelectual

Los avances que ocurrieron en esta época contribuyeron a que se expandiera el conocimiento del mundo y también la propia capacidad intelectual del ser humano al disponer de más contactos con otras culturas.

Es decir, al haber mejor transporte había más facilidad para descubrir otras culturas, con sus propios avances tecnológicos, los cuales eran compartidos enriqueciendo culturalmente otras sociedades.

Fin de la Edad de Hierro

Pese al gran avance tecnológico que supuso el descubrimiento de cómo trabajar el hierro, además de mejoras en navegación, agricultura, defensa y arte, en toda la Edad del Hierro no hay ningún registro escrito que nos pueda explicar cómo vivieron exactamente las personas de esa época.

El gran acontecimiento que le puso fin fue la invención de la escritura, hará unos 3.000 años, finalizando tanto la Edad de Hierro como la Edad de los Metales y dando inicio a la Edad Antigua.

Referencias bibliográficas:

  • Deamos, M; Chapa, T. (1997). La Edad del hierro. Madrid, España. Síntesis.
  • Eiroa, J.J. (2006). Nociones de Prehistoria General. Barcelona, España. Ariel.
  • Fernández, V. (2007). Prehistoria. El largo camino de la humanidad. Madrid, España. Alianza.
  • Kristiansen, K. (2001). Europa antes de la historia. Barcelona, España. Ediciones Península.
  • Menéndez, M. (2013). Prehistoria reciente de la Península Ibérica. Madrid, España. UNED.