¿Sabes qué es la pintura rupestre? Se trata de diferentes creaciones propias de la época prehistórica, localizadas prácticamente en cualquier parte del mundo (sobre todo África, Sudamérica y algunos países de Europa).

Estas pinturas representaban sobre todo escenas de caza, animales, símbolos… Pero, ¿cómo se creaban? ¿Qué significado tenían, y con qué colores y materiales se realizaban? En este artículo responderemos a estas preguntas y a muchas más (con datos curiosos).

¿Qué es la pintura rupestre?

¿Qué es una pintura rupestre? Se trata de un trabajo pictórico muy antiguo, una especie de dibujo, boceto o pintura, que encontramos en algunas rocas o cavernas, sobre todo de la época prehistórica. Las pinturas rupestres conforman una expresión y una manifestación artística esencialmente prehistóricas (aunque van más allá de una época o un período concreto), llenas de historia y cultura.

Concretamente, el término “rupestre” deriva del latín “rupestris” (este, a su vez, deriva de “rupes”, que significa “roca”). Así que, técnicamente, cuando hablamos de “rupestre” nos referimos a un tipo de actividad humana realizada sobre las paredes de cavernas, rocas, barrancos, etc.

Gracias a que la pintura rupestre suele estar protegida de la erosión y de las condiciones metereológicas (por su ubicación), esta ha perdurado a lo largo de los siglos.

Así pues, la pintura rupestre es en realidad una manifestación artística muy antigua (incluso la más antigua). De hecho, existen testimonios de las mismas que datan de hasta hace más de 40.000 años (época de la última glaciación).

Sin embargo, algunas investigaciones (como por ejemplo una realizada por la Universidad de Witwatersrand en Sudáfrica) revelan que podrían existir pinturas más atrás en el tiempo, gracias a que encontraron en 2018 una piedra con una pintura rupestre (dibujos paleolíticos) de hace más de 40.000 años; concretamente, se estima que esta pintura rupestre se grabó hace más de 73.000 años.

Datos curiosos

La pintura rupestre tiene muchísimos años de historia. Aunque es más propia de la prehistoria, se pueden localizar este tipo de pinturas en todas las épocas de la historia de los seres humanos.

Como dato curioso: ¿dónde encontramos pinturas rupestres? Pues en todos los continentes menos en uno: la Antártida.

¿Y dónde se localizan las pinturas rupestres más antiguas y más famosas? En dos países: España y Francia. Concretamente, encontramos muchas de ellas en la época de la transición, del Paleolítico al Neolítico.

¿Qué pintura rupestre española correspondiente a la época del Paleolítico es de las más famosas? Una de las más relevantes es la pintura localizada en la Cueva de Altamira, que se encuentra en Santillana del Mar (Cantabria, España).

Otro dato curioso de las pinturas rupestres es que hoy se sabe que la gran mayoría de ellas fueron elaboradas por mujeres (alrededor de un 75% de ellas, aunque en realidad, los diferentes grupos humanos que cazaban y que recolectaban frutos, realizaron este tipo de pinturas, incluidos los hombres.

El valor de la pintura: significados

Tanto la pintura rupestre como otras manifestaciones artísticas tienen la mismo función: representar arte, expresar y organizar un sistema de representación artística. Además, la pintura rupestre se relaciona (sobre todo su origen) con prácticas de carácter religioso, místico y mágico, que tenían el objetivo de propiciar la caza. También se han relacionado estas pinturas con lugares de santuario y oración.

¿Dónde encontrar estas formas de arte prehistórico?

Principalmente, la pintura rupestre aparece en las cuevas, aunque puede localizarse en otras estructuras. Se han localizado este tipo de pinturas en zonas recónditas y aisladas de las cavernas (lugares realmente poco accesibles), pero también en zonas más visibles, en zonas despejadas, etc. Eso sí, por norma general, este tipo de pinturas se localizaban en el interior de los terrenos y cuevas, en zonas donde la oscuridad era completa o prácticamente completa.

Al parecer, los/as artistas de tales creaciones se ayudaban de unas pequeñas lámparas de piedra para crear sus dibujos artísticos, que se nutrían de tuétano (el tuétano que usaban era la médula de los huesos de un animal).

Temáticas

¿Qué se dibujaba y qué se simbolizaba con las pinturas rupestres? Diferentes temáticas. Así, encontramos pinturas rupestres de diferentes tipos: en ellas podemos apreciar animales, líneas, símbolos, seres humanos, manos, elementos del medio ambiente, naturaleza, etc.

Paleolítico y Neolítico

Si dividimos la historia en la época Paleolítica y en la Neolítica, encontramos que en el primer período (Paleolítico) la pintura rupestre simbolizaba sobre todo animales y líneas. En el segundo período, sin embargo, aparecen sobre todo animales, medio ambiente, manos y seres humanos (es decir, este tipo de pintura va adquiriendo cierta complejidad).

En el Neolítico, se representaba sobre todo el comportamiento habitual de las colectividades a través de la pintura rupestre. También se reflejaba la interacción de estos colectivos con las criaturas y los seres vivos del entorno. En este período concreto, la pintura rupestre se basa en figuras (animales) como: caballos, renos, ciervos, mamuts, bisontes… Es habitual encontrar también animales heridos, sobre todo con flechas.

Materiales y colores

En cuanto a los materiales utilizados para crear este tipo de pinturas, hoy sabemos que se elaboraron con diferentes pinturas, muy parecidas entre sí en los diferentes períodos históricos (y en las diferentes zonas del mundo).

Por otro lado, ¿qué (y cuántos) colores se utilizaban para crear las pinturas rupestres? Generalmente, para cada pintura rupestre, se usaba únicamente uno o dos colores. Los que más se utilizaban eran el negro, el ocre, el amarillo y el rojo.

Otro tipo de colores, los de origen vegetal (llamados colores pigmentos), también se utilizaban, y se elaboraban a base de fluidos, de carbón vegetal, de compuestos minerales (arcilla, hematita, óxido de manganeso, resina, grasa…) y de desechos corporales (heces).

¿Cómo pintaban y creaban?

Los/as creadores de la pintura rupestre utilizaban los colores anteriormente descritos, untándose los dedos con ellos, y con los diferentes materiales disponibles. Otras opciones que tenían era escupir la pintura sobre las rocas, o bien utilizar una caña hueca (soplando líneas finas de pintura para elaborar la pintura rupestre).

Por otro lado, podía ser que restregaran los pigmentos en polvo de los colores sobre la pared, directamente. Podían o no mezclar esos pigmentos con otra sustancia (por ejemplo un aglutinante), y utilizar cañas, pinceles rudimentarios u otras herramientas.

También utilizaban, en algunas ocasiones, lápices. Para ello cogían ramas quemadas y bolas de colorante mineral, que aglutinaban con otra sustancia: la resina. Para dar sensación de volumen y realismo en sus creaciones, en ocasiones optaban por aprovechar los desniveles de la pared, así como sus irregularidades y hendiduras.

Por ejemplo, en las pinturas con animales, los/as artistas raspaban (es decir, marcaban) las siluetas de los mismos para crear incisiones, produciendo así un contorno quizás más realista y notorio en la roca.

Referencias bibliográficas:

  • Alonso T., Anna y Alexandre G. (2007). L’Art Rupestre del Cogul. Primeres Imatges Humanes a Cataluña, Pagès Editors, Lérida.
  • Díaz-Andreu, M. (2002). Historia de la Arqueología. Estudios. Madrid: Ediciones Clisicas.
  • Martínez C. y Diego y Botiva Contreras, A. (2004). Manual de arte rupestre de Cundinamarca. ICANH-Gobernación de Cundinamarca. Segunda Edición.