10 consejos breves para padres primerizos

Estos consejos están pensadas para padres primerizos que quieren cuidar a la vez que se cuidan.

Consejos breves para padres primerizos

La llegada de un bebé para los padres primerizos supone un cambio radical en sus vidas, para el cual muchas veces no están preparados. Esto es normal, dado que su día a día se transforma después del nacimiento, y adaptarse a la nueva situación implica afrontar muchos retos ante los que no disponemos de experiencia previa.

Puesto que nadie nace enseñado, es importante que los padres que acaban de tener su primer hijo aprendan todas aquellas cuestiones que van a ser importantes para su vida de aquí en adelante. Así pues, veamos una recopilación de mini-consejos para padres primerizos en los que pondremos énfasis en la salud mental y la gestión de emociones.

Consejos cortos para padres primerizos

Estos son los principales consejos que debemos tener en cuenta como padres primerizos a la hora de velar tanto por el bienestar y el correcto desarrollo del pequeño como por nuestra propia calidad de vida.

1. No descuides tu salud

El primer consejo que debemos seguir como padres primerizos es el de no descuidar la propia salud, ya que unos padres con problemas de este tipo tendrán más problemas a la hora de criar a sus hijos. A fin de cuentas, la salud física y mental está ligada a nuestra capacidad para prestar atención a las necesidades el momento y reaccionar ante ellas de manera fluida.

Para mantener unos hábitos diarios saludables debemos seguir manteniendo, en la medida de lo posible, todas aquellas actividades y hábitos que llevábamos a cabo antes del nacimiento de nuestro hijo o hija.

Estos hábitos incluyen una dieta saludable, unos correctos hábitos de higiene personal y también la realización de deporte a nivel diario o semanal. Además de eso, también es importante mantener hábitos de ocio que nos ayuden a seguir motivados y contentos durante la semana.

2. No cortes de raíz tu vida social

En ese sentido, es importante mantener una vida social que no sea muchísimo menos rica que la que teníamos antes del nacimiento de la criatura. Esto significa que no debemos eliminar de raíz los encuentros con los amigos; no solo es una medida que ayuda a prevenir problemas de salud mental (la posibilidad de hablar con los demás sobre nuestros sentimientos es muy importante), sino que además podremos aprender información valiosa sobre la paternidad primeriza y conocer otros puntos de vista sobre los problemas que afrontamos ante el reto de la crianza.

Quedar con amigos y familiares queridos nos permitirá tener una buena calidad de vida, contar con apoyos externos que nos puedan ayudar con nuestro hijo y tener una buena salud mental.

3. Reparte las responsabilidades diarias

Asegurar un reparto justo y equitativo de las responsabilidades domésticas y también de aquellas relacionado con los cuidados del bebé también resulta esencial para que ambos progenitores trabajen de igual manera y no surjan asimetrías.

Es importante que exista una correcta comunicación entre los padres, ya que el hecho de no hablar de estos temas puede hacer que una persona acabe cargando con demasiado trabajo y surjan conflictos en la pareja.

El trabajo en equipo de los padres ayudará a que la vida familiar sea satisfactoria entre ambas partes y que el bebé esté siempre bien cuidado y atendido, al no sufrir tantos altibajos propios de la acumulación del trabajo y del estrés.

4. No te obsesiones con el desarrollo psicológico del bebé

También es importante que no te obsesiones con controlar todo lo que rodea la vida diaria del niño. Como por ejemplo estar pendiente constantemente de la música que se escucha en casa, de los colores que predominan en el hogar, etc.

Aunque los padres primerizos tengan tendencia a obsesionarse con la protección de sus hijos y con optimizar su exposición a situaciones adaptadas a sus necesidades de desarrollo, es importante mantener la calma y confiar tanto en las propias habilidades de crianza como en la resiliencia de los bebés al experimentar situaciones desagradables. Su desarrollo psicológico no es tan frágil como muchas personas creen.

5. Infórmate con criterio: calidad mejor que cantidad

Informarse en la medida de lo posible también es importante para adquirir conocimientos sobre todos aquellos temas que nos preocupan o de los que tenemos dudas como padres primerizos. Ahora bien, si pasas la mayor parte de ti tiempo libre tratando de informarte como padre o madre, no solo no te estarás equipando mejor para desempeñarte bien en la crianza, sino que estarás perdiendo la oportunidad de "filtrar" esos consejos separando los bien fundamentados del resto y de aprender a partir de la interacción con tu bebé.

Podemos informarnos con cualquiera de los miles de libros especializados en maternidad y cuidado de los hijos, lo importante es no obsesionarse ni tampoco sobreinformarse demasiado; esto último nos llevará a dar gran importancia a creencias erróneas que se han propagado a través del sensacionalismo.

6. Comparte dudas

De la misma manera que nos informamos por nuestra cuenta, también es importante compartir nuestras dudas con aquellas personas que puedan ayudarnos, ya sean amigos, profesionales o familiares cercanos. No solo nos beneficia a nosotros, sino que, en muchos casos, puede incluso servir para estrechar vínculos y para que otras personas se sientan mejor por el hecho de ayudarnos aportándonos su experiencia.

No obstante, también debemos aprender a establecer un límite con aquellas personas que quieren ayudarnos, ya que a veces estas pueden cometer el error de resultar demasiado pesados o invasivos.

7. Organiza tu tiempo

Organizar el propio tiempo resulta indispensable para poder realizar todas las nuevas tareas y actividades de las que debemos responsabilizarnos como nuevos padres.

En las primeras semanas es habitual que nos cueste organizar bien el tiempo y aprovecharlo para compaginar nuestra vida diaria con el cuidado de los niños. La organización es algo que se aprende con el tiempo y que debemos ir perfeccionando manteniendo horarios bien definidos y que queden a la vista (por ejemplo, bajo un imán en la nevera).

8. Organiza los gastos

Así como es habitual no tener una buena organización del tiempo, con el primer hijo también puede suceder que gastemos más de lo previsto, ya que muchas veces no sabemos qué productos son esenciales y cuáles no lo son.

Por ello, con el objetivo de optimizar nuestras finanzas y sacarles el mayor rendimiento sin gastar demasiado es recomendable hacer una lista con todos los productos indispensables que sí debemos comprar y; de ese modo tendrás una visión global de la prioridad de cada compra.

9. Gestiona las visitas

Otro de los temas que debemos tener muy presentes es el de las visitas, ya que durante las primeras semanas mucha gente conocida querrá quedar con nosotros para conocer a la criatura.

Para evitar saturarnos con la visita de amigos y familiares es recomendable acudir nosotros a sus casas en lugar de que vengan a visitarnos, ya que de este modo podremos tener el control en todo momento del tiempo e irnos cuando lo deseemos, sin sufrir una tensión entre las necesidades de nuestro/a hijo/a y la presión social.

10. Ten preparados los materiales de cuidado

Si tu hijo o hija es de muy corta edad, merece la pena que tengas bien organizados los materiales de cuidado, como por ejemplo los pañales, los polvos de talco, etc. Esto evitará que te expongas de manera constante a situaciones generadoras de estrés en las que debes irte a otra habitación dejando al/la pequeña en una parte de la casa no muy segura sin tu supervisión.

  • Feldman, R.S. (2011). Development across the life span. Upper Saddle River, NJ: Prentice Hall.
  • Kail, R.V (2011). Children and Their Development. Englewood Cliffs, N.J: Prentice Hall.

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