La teoría del aprendizaje colaborativo online: qué es y qué propone

Un resumen a la teoría del aprendizaje colaborativo online, propuesta por Linda Marie Harasim.

Nahum Montagud Rubio

Nahum Montagud Rubio

La teoría del aprendizaje colaborativo online

No hay duda de que las nuevas tecnologías han ido ocupando un espacio cada vez más importante en los contextos académicos, en especial este último año. Tener conexión a Internet se ha convertido en un requisito para poder tener acceso al conocimiento en prácticamente cualquier nivel de la educación.

Sin embargo, a diferencia de lo que muchos pueden pensar, usar recursos digitales por el simple hecho de usarlos no ofrece ventajas por sí solos. Es necesario que se sepan usar apropiadamente, en especial los foros de discusión los cuales pueden ser una gran herramienta para facilitar la construcción de nuevo conocimiento.

A continuación vamos a explicar en detalle la teoría del aprendizaje colaborativo online, una propuesta constructivista que resalta la importancia de la comunicación asíncrona y la puesta en común de los puntos de vista de los alumnos y el profesor a la hora de adquirir y crear conocimiento nuevo.

¿Qué es la teoría del aprendizaje colaborativo online?

La teoría del aprendizaje colaborativo online es una propuesta procedente de las corrientes constructivistas sobre cómo potenciar la capacidad de aprendizaje de los estudiantes usando las nuevas tecnologías, en especial de los foros de discusión como herramientas para la construcción del conocimiento. Es el resultado de la combinación de perspectivas propiamente constructivistas junto con el hoy en día omnipresente Internet, que se ha convertido en un gran aliado del aprendizaje si es adecuadamente aprovechado.

Originalmente este modelo se llamaba el de la comunicación mediada por computador (CMC) o de aprendizaje en red aunque con el paso del tiempo Linda Marie Harasim, figura clave en esta teoría acabara dándole el nombre de teoría del aprendizaje colaborativo online o OCL. Este modelo del aprendizaje se fundamenta en diversas teorías del desarrollo cognitivo, especialmente aquellas que se centran en el aprendizaje conversacional, el desarrollo del conocimiento académico y la construcción activa del mismo.

Esta teoría proporciona un modelo de aprendizaje en el que se incentiva a los estudiantes a trabajar juntos, adquiriendo y creando conocimiento por medio de las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías. De esta forma los estudiantes pueden colaborar para inventar, explorar formas de innovar y, de esta manera, buscar el conocimiento conceptual necesario para resolver todo tipo de problemas nuevos en vez de recitar una única alternativa de respuesta correcta como suele ser la norma en los modelos educativos más clásicos, tanto presenciales como con uso de recursos digitales.

Aunque desde el enfoque de la teoría del aprendizaje colaborativo online se invita al alumnado a ser activo y comprometido con su aprendizaje esta acción por sí sola no se considera suficiente para que permita que se dé el aprendizaje de forma efectiva o que se dé la construcción del conocimiento de forma plena. Dentro de este enfoque el profesor juega un papel clave no como un compañero-alumno, sino ejerciendo el rol de lo que es realmente, el puente o enlace de los estudiantes hacia la comunidad y formación del conocimiento.

Las actividades de aprendizaje deben ser explicitadas y orientadas, dejando claras cuáles son las normas de disciplina que se deben seguir en el espacio virtual. Además, desde este enfoque se pone énfasis en la participación y discurso de los estudiantes, acciones las cuales permiten asentar el conocimiento teórico-práctico adquirido en el aula o de las lecturas obligatorias pero de forma mucho más reflexionada y significativa.

Una de las principales ventajas de Internet y, en especial, los foros de discusión que se pueden abrir en el espacio virtual académico, es que permite la construcción del conocimiento de forma gradual y sin depender del espacio físico ni el tiempo. Un foro de discusión es un espacio en el que los participantes pueden hablar, colaborar y discutir de forma asíncrona, es decir, pudiendo emitir respuestas pasado un amplio tiempo pero sin que estas se pierdan, lo cual permite que se reinicie la discusión en el momento que se desee.

De hecho, los foros de discusión online son fundamentales dentro de la teoría del aprendizaje colaborativo online, puesto que a diferencia de los debates en los seminarios presenciales o en las clases magistrales de toda la vida, estos reúnen las siguientes características:

  • Están basados en la escritura y no en la oralidad
  • Asincrónicos: los participantes pueden ingresar en cualquier momento y lugar, sin perderse aquello que se ha comentado con anterioridad.
  • Se pueden organizar en “hilos”, es decir, que pueden adjuntar respuestas a un comentario, y a su vez contrarrespuestas a esas mismas respuestas.

Pasos para la construcción del conocimiento

Dentro de su propio modelo, Harasim hace especial hincapié en la importancia de tres fases que resultan ser fundamentales a la hora de construir conocimiento de forma colaborativa y haciendo uso de recursos ofimáticos. Estos tres pasos son los siguientes.

1. Generación de ideas

El primer paso en la construcción del conocimiento colaborativo es la lluvia de ideas o “brainstorming”. Los estudiantes, ya sea en el marco de un trabajo de grupo o en una discusión online, presentan varias ideas, exponen sus pensamientos divergentes en grupo o muestran sus inquietudes acerca un tema o sobre algo que han visto en el temario de clase.

2. Organización de ideas

El siguiente paso consiste en organizar todo el pensamiento creativo y libre que se ha realizado durante la lluvia de ideas. Los alumnos ponen en común aquellas ideas que han surgido en la fase anterior, comparándolas, analizándolas y clasificándolas para ir estructurando el trabajo en grupo o haciendo que se sumen a diferentes posiciones o “bandos” en el transcurso de la discusión online.

3. Convergencia intelectual

Finalmente llega el momento de la convergencia intelectual, esto es alcanzar un nivel de síntesis de lo que se ha ido comentando en el transcurso de la discusión, entenderse mutuamente y llegar a un consenso sobre la temática del trabajo en grupo o sobre los distintos aspectos que se hayan comentado en la discusión online. También se pueden mencionar los puntos de acuerdo y desacuerdo y orientarlos hacia la construcción conjunta de algún proyecto o trabajo final.

Una vez se han dado estos tres pasos ocurre lo que Harasim denomina la “Posición Final”. Realmente no se trata de una posición que hace que finalice la discusión o que ponga punto y final a la propuesta de nuevas ideas ni tampoco detenga la construcción de nuevo conocimiento. El estudiante, una vez que inició el proceso de generación, organización y convergencia de ideas, continúa asimilando diferentes contenidos a un nivel cada vez más profundo y avanzado.

La función del profesor durante todo el proceso y también al finalizar el mismo es fundamental. No únicamente debe facilitar la colaboración online entre todas las partes y darles aquellos recursos que considere más adecuados para que tengan ideas creativas o vayan formándose una opinión acerca diferentes tópicos, sino que además el profesor actúa como un representante de la comunidad experta, aunque no en un sentido autoritario, que posee el conocimiento que quiere compartir y transmitir a su alumnado.

La importancia de los foros online

Un aspecto fundamental de los foros online en los cursos digitalizados es que no son meros complementos a los materiales didácticos básicos como lo son los libros, las conferencias grabadas o los enlaces en la bibliografía recomendada. Dentro de la teoría del aprendizaje colaborativo online estos foros adquieren un papel fundamental puesto que es a través de ellos por donde se realizan realmente los tres pasos anteriormente mencionados.

A diferencia de en los cursos tradicionales, aquí los libros de texto, las lecturas obligatorias y optativas y demás recursos que se les presenta al alumnado son elegidos para apoyar y motivar la discusión, no al revés. Este es un principio clave del diseño de los recursos online bajo esta óptica y, de hecho, muchos profesores no lo cumplen a la hora de digitalizar su asignatura, quejándose de que han habilitado una sección para la discusión pero ninguno de sus alumnos parece que esté motivado para contribuir en él.

Esto se debe a que, pese a estar digitalizados, muchos de estos cursos se siguen haciendo bajo una óptica tradicional, en la que lo que más peso adquiere es el contenido puro, esto es las lecturas obligatorias. Estas lecturas son lo prioritario en la mente del estudiante, quien ve los foros de discusión como algo más bien secundario, algo que ya hará si le da tiempo y tiene ganas. Independientemente de si la participación en esos foros sube nota, son más bien pocos los estudiantes quienes tratan de participar con algún debate interesante.

Por este motivo aquellos educadores que habiliten un curso online y quieran que sus estudiantes construyan conocimiento por medio de la discusión deberán diseñar el curso de tal forma que la participación en el foro tenga impacto directo sobre las calificaciones, además de incentivar la participación reflexiva. Se deberá conseguir que el alumnado le dedique una cierta reflexión a aquello que comparte en el foro, puesto que no es la actividad extrínseca lo que cuenta, es decir simplemente comentar, sino su valor intrínseco, esto es aquello que está escribiendo, sea una nueva entrada o una respuesta.

Requisitos para fomentar el aprendizaje colaborativo online

Para que se pueda producir el aprendizaje colaborativo online, especialmente por medio de foros de discusión, los comentarios que se cuelguen en el Moodle deberán estar organizados y vigilados por el docente, quien también deberá proporcionar el apoyo necesario a los estudiantes para facilitar el desarrollo de nuevas ideas y la construcción de conocimiento. Así pues, estos son algunos aspectos que se deberán tener en cuenta a la hora de diseñar y gestionar un curso digital.

1. Tecnología adecuada

Lo ideal es que el software del curso permita administrar los hilos de discusión, puesto que, como ya hemos comentado, es ideal que en una misma entrada se puedan presentar subtemas y generar hilos de respuestas y contrarrespuestas.

2. Pautas claras de comportamiento

Se debe especificar cuáles son las pautas de comportamiento permitidos en el transcurso de las discusiones y otros espacios colaborativos digitales. Pese a que no se da de forma presencial no se deja de estar en un contexto académico en los que deben seguirse ciertos códigos de etiqueta a la hora de interactuar con el resto de compañeros y el profesor.

Se debe establecer un tono adecuado, explicitar las forma en cómo relacionarse con los demás, aceptar y discutir los acuerdos y desacuerdos desde el respeto y la tolerancia y argumentar sólidamente aquello que se comparte en el foro. Además, es fundamental que se especifique cuántas veces a la semana deben participar los alumnos en el foro y qué se considera una participación significativa.

3. Orientación tecnológica

Por muy avanzado tecnológicamente esté el curso no servirá absolutamente para nada si los alumnos no saben cómo usarlo. Muchos profesores invierten tiempo, esfuerzo y dinero creando cursos muy sofisticados pero a la hora de la verdad se vuelven muy incómodos de usar porque el alumnado no ha aprendido a usarlos adecuadamente.

Pese a que seguramente los alumnos sean nativos digitales el uso de muchos recursos digitales no es tan instintivo como podría parecer, haciendo que incluso el más experto usuario de los recursos digitales no entienda muy bien cómo usarlos. Es por esto que es fundamental poner en algún lugar del curso digital un vídeo o guía donde se explique cómo manejar los recursos.

4. Objetivos claros

Si el profesor presenta un tema a discutir en los foros éste deberá ser claro y se especificará cuál es su propósito. Se puede presentar un tema que no aparezca en los libros pero que esté relacionado de una u otra forma y que resulte interesante para el alumnado.

Por ejemplo, un profesor de biología puede abrir el debate sobre los organismos transgénicos después de haber explicado qué son este tipo de seres vivos. Así puede pedir a los alumnos que expongan cuáles son sus opiniones sobre lo ético de su uso, si conocen casos de transgénicos que hayan resultado peligrosos para la salud o, de lo cotnrario, si tienen una finalidad terapéutica y en qué contexto.

5. Monitorear la participación individual

Como suele pasar en todo recurso digital de este tipo, habrá alumnos que participarán más que otros, habiendo incluso quienes acaben dominando la discusión y otros que no se atrevan a contribuir. Es por esto que el profesor debe monitorear la participación individual, conociendo quienes no están contribuyendo e invitarles de forma atrayente a que expongan sus opiniones, inquietudes o si saben de algo interesante que podría beneficiar al resto.

Ventajas y desventajas del modelo

Un punto que diferencia a este modelo de aquellos más clásicos es su aprovechamiento de las nuevas tecnologías. En los más tradicionales los ordenadores, el Moodle o el correo son recursos informáticos usados básicamente para reemplazar alguna de las actividades llevadas a cabo tradicionalmente por los docentes en el aula. Por ejemplo, en vez de explicar la lección en clase exponiéndola en detalle, el curso virtual permite colgar una presentación y esperar que los alumnos lo lean y lo entiendan por sí solos.

Esto no es para nada compartido por la teoría del aprendizaje colaborativo online. Si bien habrán lecturas obligatorias que los alumnos se tendrán que leer por su propia cuenta, es la interacción entre el profesor y los estudiantes y también entre ellos que hace que se dé el aprendizaje significativo y se construye nuevo conocimiento. Los recursos virtuales no deben ser un sustituto de lo que se haría en un aula presencial, sino que deben expandir y facilitar el aprendizaje. Los alumnos reflexionan acerca de lo visto en clase discutiéndolo e interiorizándolo a medida que exponen sus puntos de vista.

Sin embargo, no todo son ventajas para este modelo. Para empezar no es posible que todos los alumnos participen si el grupo clase es muy extenso, siendo poco recomendable superar las 8-10 personas. Además, se requerirá que el profesor esté pendiente de quien participa y quién no, algo que cuanto más grande sea el grupo menos viable será, además de que llegará el momento en que aunque los alumnos quieran participar el tema del debate ya haya sido completamente agotado.

Por último hay disciplinas que difícilmente pueden adaptarse a este sistema educativo, en especial las ciencias puras, las ciencias de la computación y la ingeniería, mientras que sí sería aplicable en campos del saber como las humanidades, las ciencias sociales, la educación y áreas de los negocios y la salud. El motivo de ello es que estas últimas disciplinas son más discutibles, en el sentido de que no todo es blanco o negro y se pueden exponer más puntos de vista particulares.

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