El consumo crónico de ciertas sustancias adictivas, o la suspensión de dicho consumo, puede originar diferentes alteraciones o trastornos mentales. Se trata de los trastornos orgánicos, que también aparecen por enfermedades orgánicas o por el consumo de ciertos medicamentos o fármacos.

En este artículo conoceremos un trastorno orgánico causado por la suspensión de la ingesta de alcohol en pacientes alcohólicos (originado por el síndrome de abstinencia a la sustancia). Se trata de la alucinosis alcohólica. Conoceremos en qué consiste, sus síntomas, características (cómo se manifiesta, cuánto dura…), causas y tratamiento.

Alucinosis alcohólica: ¿en qué consiste?

La alucinosis alcohólica consiste en un trastorno orgánico que produce síntomas psicóticos, y que se origina por un cese repentino o una reducción del consumo de alcohol en pacientes alcohólicos que solían beber grandes cantidades de alcohol, y durante mucho tiempo. Es decir, es un trastorno típico del síndrome de abstinencia en personas alcohólicas (aunque también puede aparecer por intoxicación alcohólica).

Este tipo de alteración se considera un trastorno agudo inducido por el alcohol, y en realidad forma parte de otro trastorno más global, el llamado síndrome de abstinencia no complicado (por alcohol). Este síndrome incluye, además de la alucinosis alcohólica, otros síntomas, tales como: convulsiones, delirium, delirio ocupacional y una alucinosis orgánica (diferente a la que tratamos en este artículo).

Síntomas

Los síntomas típicos de la alucinosis alcohólica son las alucinaciones, que suelen ser persistentes, auditivas y de carácter vívido. Éstas aparecen generalmente en las 48 horas siguientes al último trago de alcohol que ha consumido el paciente.

Vamos a ver en qué consisten exactamente a continuación.

1. Alucinaciones

Las alucinaciones de la alucinosis alcohólica son de carácter amenazante. Aparecen en los primeros momentos de la alteración (recordemos: éste tipo de trastorno suele aparecer en las primeras 48 horas después de haber suspendido la ingesta de alcohol). Estas alucinaciones suelen ser auditivas, formadas por sonidos básicos o elementales (es decir, poco elaborados).

Estos sonidos incluyen zumbidos, chasquidos, crujidos, etc., y el paciente los relaciona con él mismo. Sin embargo, a medida que transcurre la alucinosis alcohólica, los sonidos pueden ser cada vez más elaborados y complejos, traduciéndose en palabras o frases amenazadoras, por ejemplo.

En la alucinosis alcohólica también pueden aparecer alucinaciones visuales, aunque son menos frecuentes que las auditivas.

Pero, ¿cuál es el contenido de las alucinaciones de este trastorno? Suele tratarse de un contenido vívido y que inquieta enormemente al paciente, causándole grandes niveles de ansiedad y angustia.

2. Delirios

Por otro lado, según el contenido de las alucinaciones que provoca la alucinosis alcohólica, el paciente puede elaborar interpretaciones delirantes o delirios propiamente dichos, a fin de “justificar” o de “entender” la presencia o lógica de las alucinaciones.

Estos delirios a menudos se traducen en ideas persecutorias intensas, así como de influencia. El paciente puede reaccionar a ellos huyendo o agrediendo a los demás, por ejemplo. Ello hace que a menudo se requiera la hospitalización del paciente para contenerlo y compensarlo porque está en brote psicótico.

Esto es así porque puede ocurrir que el paciente se intente lesionar a él mismo (autoagresividad) o a los demás (heteroagresividad), o incluso se intente suicidar, a raíz de las alucinaciones y delirios previos, que interpreta y experimenta como si fuesen reales.

3. Otros síntomas: angustia e irritabilidad

Existen otros dos síntomas típicos que acompañan a las alucinaciones propias de la alucinosis alcohólica: se trata de la angustia y la irritabilidad. Así, el paciente se puede mostrar irritable e irascible, molesto por cualquier cosa, e incluso manifestar conductas agresivas fácilmente.

A esto se le suma la angustia mencionada, producida especialmente por las alucinaciones amenazadoras y por la incertidumbre y el desasosiego que éstas le generan.

Otra característica de la alucinosis alcohólica es que no aparece una obnubilación de la conciencia del paciente; es decir, éste mantiene el estado de conciencia intacto. Además, tampoco se produce una pérdida ni una disminución de su capacidad intelectual.

Características

En cuanto a las características generales de la alucinosis alcohólica, ésta suele aparecer a los 40 años de edad, aproximadamente. Sin embargo, también puede aparecer antes, a los 20 o 30 años de edad.

Por otro lado, los pacientes con alucinosis alcohólica suelen presentar una historia de consumo de alcohol de al menos 10 años de duración. Es decir, existe un consumo previo excesivo de la sustancia, de duración larga.

Inicio

En relación a su inicio, este suele ser repentino (abrupto). Los síntomas típicos en la fase inicial de una alucinosis alcohólica son: irritabilidad, angustia y alucinaciones auditivas de carácter amenazante.

Duración

La alucinosis alcohólica suele durar entre días y semanas (formas agudas del trastorno), dependiendo de la cantidad de alcohol que se solía ingerir y de otras variables, como veremos en el apartado de las causas de la misma. Cuando dura varios meses, hablamos de formar subagudas. Este trastorno se puede llegar a cronificar.

Causas

Como hemos visto, la alucinosis alcohólica se produce por una suspensión de la ingesta de alcohol. Es decir, se trata de un trastorno inducido por sustancias, concretamente por el alcohol (su reducción o cese). Se trata de un síntoma característico del síndrome de abstinencia del alcohol.

La alucinosis alcohólica puede durar días o incluso varias semanas, y aunque inicialmente se trata de un trastorno agudo, puede llegar a cronificarse; todo ello depende de la dosis habitual que tomaba el paciente alcohólico, de su historia previa de adicción, características personales y genéticas, etc.

Tratamiento

En cuanto al tratamiento de la alucinosis alcohólica, cuando ésta aparece se recomienda la hospitalización del paciente para que éste pueda estabilizarse. Será importante, además, tratar la adicción de base (alcoholismo), a través de los fármacos específicos que promuevan la desintoxicación del paciente, para evitar que vuelva a aparecer la alucinosis alcohólica.

Aunque el tratamiento es importante, también lo es la prevención en este trastorno. Algunas pautas preventivas incluyen la toma de bebidas alcohólicas sólo en dosis pequeñas y acompañadas de la ingesta de alimentos. Idealmente, se deberían tomar alimentos ricos en proteínas, ya que éstos retardan la absorción del alcohol. Esto ayudará a que el alcohol no irrite tanto el sistema nervioso central y por ende la salud.

Por otro lado, la remisión de la alucinosis alcohólica se produce con la abstinencia al alcohol a largo plazo. Si no se trata convenientemente la adicción alcohólica subyacente y que está originando este trastorno, se pueden producir recidivas (recaídas).

En este sentido, se pueden producir complicaciones, y se sabe que si la alucinosis se extiende hasta 6 meses o más en el tiempo, ésta puede acabar desembocando en una demencia orgánica, en un delirium tremens o incluso en un trastorno esquizofrénico tipo paranoide.

Referencias bibliográficas

  • Berrios, G. Trastornos orgánicos en psiquiatría. En Fuentenebro, F., Vázquez, C. (1990). Psicología médica, psicopatología y psiquiatría. Interamericana McGraw-Hill, Madrid.

  • Grau, A. Trastornos exógenos u orgánicos. En Vallejo, J. (1991). Introducción a la psicopatología y psiquiatría. 3ª edición. Masson-Salvat, Madrid.

  • Ruiz, Mario Martínez; Ros, Antonio Aguilar; Valladolid, Gabriel Rubio (2002-04). Manual de drogodependencias para enfermería. Ediciones Díaz de Santos.