Algunos individuos, en algún momento de su vida, se plantean la posibilidad de cambiar el campo por la ciudad y viceversa. Tanto el campo como la ciudad tienen sus peculiaridades y tienen sus ventajas y desventajas, y todas ellas afectan a nuestras vidas desde una perspectiva psicosocial.

Ya sea porque estás estresado del ritmo de vida de la ciudad y deseas vivir en un lugar más tranquilo, o vives en el campo y deseas vivir en la ciudad para optar a mayores oportunidades laborales, cambiar de lugar de residencia a alguno de estos dos entornos requiere una profunda reflexión.

En este artículo puedes encontrar las diferencias entre el campo y la ciudad para que puedas tomar una mejor decisión.

Características del campo

Cuando pensamos en el campo, solemos imaginarnos un entorno con menos habitantes, rodeado de animales y vegetación (hierba, árboles, cultivos). Lógicamente, lo asociamos con un entorno poco contaminado. Un lugar tranquilo en el que los lujos (desde el punto de vista material) no abundan. 

Sin duda, si una persona desea escapar del ajetreo de la ciudad, el campo es una buena solución pues es posible estar más relajado y encontrar de un modo más fácil la paz mental. El campo suele verse como un lugar alejado e incluso aislado si pensamos en que la mayoría de la población y el poder económico se sitúan en las ciudades. Estar en el campo supondría estar lejos de todos los acontecimientos culturales que pueden ocurrir en las ciudades.

Si lo que buscas es estar lejos de áreas muy pobladas y encontrar una zona tranquila, con un paisaje verde y poder conectar con la naturaleza, el campo es un lugar perfecto para vivir.

Características de la ciudad

Después de describir cómo es el campo, veamos qué puede aportarnos vivir en la ciudad y cuáles son sus ventajas.

Las ciudades son lugares en los que habitan un gran número de personas, y se caracterizan por ofrecer un entorno civilizado, desarrollado y en el que, generalmente, las personas viven rodeadas de las nuevas tecnologías y servicios muy precisos. 

Ahora bien, el nivel de desarrollo tecnológico de una ciudad depende de la situación económica de ésta y del país en el que se encuentra. En las ciudades suele respirarse un ambiente cultural y un estilo de vida distinto al que puede encontrarse en el campo: mucho más ajetreado y, en ocasiones, estresante.

Puesto que las ciudades son lugares de inversión de los órganos gobernantes, suele haber mayores infraestructuras, buenas redes de transporte, grandes negocios, empresas edificios, instituciones universitarias centros comerciales y mucho más.

Ahora bien, a pesar de que la ciudad es un lugar con gran parte de las oportunidades laborales y en el que la formación universitaria suele ser de mayor calidad, las personas suelen vivir con mayores niveles de estrés.

Qué diferencia el campo de la ciudad

La diferencias entre el campo y la ciudad son muchas, pero decidir vivir en un lugar u otro depende de las necesidades de la persona y qué es lo que busca en su vida. Ahora bien, ¿cuáles son las diferencias entre estos dos entornos? A continuación puedes encontrar la respuesta a esta pregunta.

1. Acceso a la sanidad

Si bien es cierto que en el campo es posible llevar una vida saludable (con alimentos frescos), lejos del sedentarismo, también es cierto que hay menor acceso a los servicios médicos complejos, necesarios. Por ejemplo, cuando una persona debe ser operada de urgencia.

2. Infraestructuras

Como he comentado, gran parte de la economía de un país se encuentra en las ciudades y, por tanto, también las inversiones en infraestructura, las redes de transporte, etc. En el campo, en cambio, la vida es más pacífica y existen otras necesidades.

3. Educación

La educación en las ciudades es diferente a la del campo. Si pensamos en una metrópolis, podemos imaginar grandes campus universitarios, que pretenden cubrir las necesidades laborales de ese contexto.

4. Tranquilidad

El campo es un lugar mucho más tranquilo que la ciudad, no solo por la cantidad de habitantes, sino también en por el estilo de vida, mucho más relajado y en el que se está continuamente en contacto con la naturaleza.

5. Contacto con la naturaleza

Por tanto, existe mayor vegetación, es posible respirar aire fresco, comer alimentos frescos recién extraídos del huerto y las granjas.

6. Sociedad y valores

En las grandes ciudades suele predominar la influencia capitalista, que suele generar fenómenos psicológicos y sociales distintos a los del campo. La persona suele sentirse más como un objeto que como un sujeto, con predominio de la sensación de anonimato, y el ritmo de vida ajetreado y la influencia del capitalismo suele provocar lazos afectivos más superficiales.

Puesto que en el campo el ritmo de vida es más pausado, las personas suelen reconocerse como seres únicos, que conectan con su identidad, la de los demás y la naturaleza

7. Oportunidades de empleo

El desarrollo de la industria y la tecnología hace que en las ciudades haya mayor demanda de empleo. En cuanto a los niveles de producción, en el campo predomina el sector primario, y en la ciudad el sector terciario, aunque en los últimos tiempos también tiene una gran importancia el sector cuaternario.

8. Paisaje

El paisaje es muy diferente entre el campo y la ciudad. En el campo predomina el verde mientras que en la ciudad es posible ver grandes edificios, comercios, transporte…

9. Contaminación

Vivir en la ciudad también conlleva respirar mayores niveles de contaminación que en el campo, donde el aire es mucho más puro y beneficioso para la salud.

10. Densidad de población

La densidad de población es mucho mayor en las ciudades que en el campo. En el campo hay menos habitantes y viven de forma más dispersa.

11. Arte, cultura y ocio

Las ciudades son grandes alternativas de arte, cultura y ocio, por lo que es posible realizar muchas actividades divertidas relacionadas con iniciativas grupales a diferencia del campo, que es un lugar más tranquilo y en el que es posible encontrar la relajación tanto física como mental.