Cuando pensamos en el interior de la cabeza, solemos imaginarnos directamente un cerebro. Con su estructura gris con lóbulos, y su masa un tanto amorfa. El cerebro pero, no es más que una parte más del encéfalo, que es considerado el órgano más importante del cuerpo.

Hoy os explicamos en qué consiste una de sus partes: el cerebelo. Veremos cuáles son sus funciones fisiológicas, su localización anatómica, por qué es tan importante para nuestro organismo, y finalmente haremos una revisión de curiosidades sobre el cerebelo.

¿Qué es el cerebelo?

Una de las curiosidades sobre el cerebelo es su localización. El cerebelo, como ya hemos visto, es una parte del encéfalo. El encéfalo consta de cinco partes: cerebro, cerebelo, mesencéfalo, puente de Varolio y bulbo raquídeo. El encéfalo pues, es un órgano de masa nerviosa contenida dentro del cráneo.

Este órgano a su vez está envuelto por las meninges, que son tres membranas llamadas, de exterior a interior: duramadre, aracnoides y piamadre. Estas membranas están constituidas por tejido conectivo que cubren todo el sistema nervioso central, dotando de una protección blanda, por debajo de la protección dura de las estructuras óseas.

El cerebelo se sitúa en la parte posterior del encéfalo y está formado por tejido nervioso. Su función básica y por excelencia es encargarse de la coordinación muscular y de los movimientos involuntarios.

Este procesa información que viene de otras áreas del cerebro, de la médula espinal y de los receptores sensoriales. Una vez procesada la información, se traduce en la indicación del tiempo exacto para realizar movimientos coordinados del sistema muscular esquelético.

Curiosidades sobre el cerebelo

Este órgano mide aproximadamente 10 cm de ancho y 5 cm de alto y unos 150-160 gramos de peso (considerando un cerebelo de edad adulta), y está involucrado en prácticamente todos los movimientos del músculo esquelético. Aquí veremos algunas curiosidades sobre el cerebelo que muestran cómo funciona, cómo es y algunos hechos acerca de cómo ha sido estudiado.

1. Origen del nombre

La palabra “cerebelo” proviene del latín y su significado literal es “cerebro pequeño”. Este nombre le viene perfecto ya que el tamaño del cerebelo comparado con el del cerebro, es mucho menor (el cerebelo es el 10% del cerebro en cuanto a tamaño).

Existen referencias que asocian la creación del término a Leonardo Da Vinci - quién realizó avanzados estudios sobre neurología - por primera vez en 1504.

2. Funciones

El cerebelo está implicado en una serie de acciones, desde básicas hasta complejas, como es la acción de conducir, a pasar un objeto, lanzar una pelota, cruzar un puente o tocar un instrumento. El cerebelo permite que el cuerpo pueda moverse de forma suave, mantener el estado de equilibrio, coordinar los movimientos oculares, el aprendizaje motor (por ejemplo montar a caballo) y otras funciones similares.

Fue durante el siglo XIX cuando se empezó a investigar y experimentar en Francia con esta parte del encéfalo. Uno de los primeros descubrimientos que salieron a la luz fue que la extirpación quirúrgica del cerebelo producía trastornos del movimiento y la coordinación muscular.

Por otra parte, se conoce que el cerebelo está implicado en la regulación de emociones y procesos cognitivos. Se encarga de relacionar estados emocionales con experiencias vividas, manteniendo esas sensaciones en el tiempo. Por otra parte, interviene en el proceso de aprendizaje de estas emociones.

También se ha relacionado el cerebelo con conexiones entre otras zonas de la corteza cerebral y por lo tanto, con procesos cognitivos como la memoria. Incluso se han hecho estudios que relacionan el tamaño del cerebelo con la inteligencia de la persona.

3. Enfermedades del cerebelo

Otras de las curiosidades sobre el cerebelo son sus enfermedades. Se conoce que los síntomas más comunes de un trastorno cerebeloso leve son: falta de control y coordinación muscular, dificultad para caminar o caminar, movimientos oculares fuera de lo normal y cefaleas (dolores de cabeza típicos).

Por otra parte, y dado que se evidenció que el cerebelo estaba implicado en el movimiento, se empezaron a estudiar enfermedades que pudieran afectar este órgano. Así pues, se vio que la mayoría de las enfermedades importantes derivadas de alguna afectación al cerebelo, se relacionaban con el movimiento, aunque también se contemplan hemorragias cerebrales, derrames, malformaciones genéticas o tumores del cerebelo.

3.1. Ataxia

La ataxia consiste en la pérdida de coordinación muscular y control fruto de un problema con el cerebelo; en este caso lo que sucede es que se han dañado partes del cerebelo (sistema nervioso) que controlan el movimiento. La ataxia puede ser reversible cuando se trata la causa y en otros casos, ésta puede llegar a desaparecer por sí sola.

Las causas del daño al cerebelo (sistema nervioso) son varias: exposición a toxinas (bebidas alcohólicas, ciertos medicamentos, metales pesados como el mercurio y el plomo, disolventes como los empleados en la pintura..), exposición a virus como el de la varicela o el VIH o accidentes cerebrovasculares.

3.2. Hipotonía

La hipotonía consiste en la disminución del tono muscular y su consiguiente estado lacio y de flacidez. Este estado en sí no es excesivamente preocupante - a no ser que se trate de bebés o niños pequeños - pero muchas veces es el síntoma de otra enfermedad subyacente.

3.3. Temblores descontrolados

Los temblores de tipo cerebeloso son causados por lesiones en el cerebelo e implican espasmos, y movimientos involuntarios. Su gravedad depende de la frecuencia de los espasmos, la amplitud de los movimientos involuntarios, la intensidad y la rapidez de aparición de estos síntomas.

4. Su concentración de neuronas es alta

Más curiosidades sobre el cerebelo son las siguientes. Se conoce que en el cerebelo se encuentran aproximadamente el 50% de todas las neuronas presentes en el encéfalo. Esto es realmente curioso porqué el tamaño del cerebelo respecto el cerebro es del 10%.

5. Hay casos de personas sin cerebelo

Después de esta descripción detallada de las funciones del cerebelo, es difícil creer que un ser humano pueda vivir sin este órgano. Sin embargo, hay estudios que documentan la existencia de personas que nacieron sin cerebelo.

Es más, existen registrado en el mundo casi algunos casos de personas adultas sin cerebelo, es decir, que nacieron sin cerebelo y no murieron de muerte prematura. Este fenómeno pone de manifiesto la supervivencia y la capacidad plástica adaptativa del encéfalo del ser humano al medio que lo rodea.

Cómo mantener un cerebelo en estado de salud

Mantener una salud buena en el organismo es clave para disfrutar de una calidad de vida. Y con ello va intrínseco el cuidar de nuestra cabeza y con un cerebelo sano.

Por ejemplo, evitar el riesgo de accidentes cardiovasculares dejando de fumar y practicando ejercicio físico, limitar el consumo de alcohol (daña el cerebelo), proteger la cabeza a nivel físico (y más si nos exponemos a accidentes) o evitar manipular plomo (ya que pueden intoxican el cerebelo de forma crónica).

Referencias bibliográficas:

  • Gerard J. Tortora, Bryan Derrickson (2018). Principios de Anatomia y Fisiologia. Editorial Médica Panamericana S.A. 15º Edición.
  • Guyton Y Hall (2016). Tratado De Fisiología Médica. Editorial Elsevier. 13ª Edición.
  • Schünke Michael, Schulte Erick, Schumacher Udo (2014). Anatomía general y aparato locomotor. Editorial Médica Panamericana S.A. 3ª Edición.