Pese a que los seres humanos somos animales, hay algunos mecanismos biológicos que se presentan en muchas especies exceptuando la nuestra, y uno de ellos, muy importante ciertamente, es la emisión de feromonas.

Las feromonas se pueden encargar de activar conductas y procesos fisiológicos muy variados, siendo los más importantes la respuesta sexual, y es la feromona conocida como darcina una especialmente importante durante la reproducción de roedores.

Esta feromona recibe el nombre de un personaje atractivo de la romántica Jane Austen, lo cual ya nos sugiere su capacidad para generar una atracción química entre animales. Veamos más a fondo qué hace esta feromona y cómo influye en el cerebro de ciertos animales, como por ejemplo los roedores.

Darcina: feromonas y amor químico

Jane Austen, famosa escritora británica del Romanticismo, nos presentó al señor Fitzwilliam Darcy, un guapo y rico joven que enamoraba a la protagonista de Orgullo y prejuicio (1813), la señorita Elizabeth Bennet. Si bien todavía no se ha descubierto en los seres humanos algo que consiga darnos el poder de atracción de Darcy sobre Lizzie, se ha visto en la naturaleza una feromona que tiene un poder similar en roedores y ha sido bautizada en honor a éste héroe romántico: la darcina.

Las feromonas son sustancias químicas que se transmiten por el aire, las cuales pueden tener efectos variados sobre la conducta en diferentes especies animales. Son específicas y se utilizan como un método de comunicación entre individuos de una misma especie, induciendo a cambios tanto conductuales como fisiológicos.

Pese a que en seres humanos no se han encontrado, hasta el momento, este tipo de sustancias, en muchos animales las feromonas son las principales responsables de que el acto de la reproducción se lleve a cabo, siendo la darcina una de ellas.

La vida sexual de los ratones

Aunque son animales pequeños, con minúsculos cerebros, los ratones tienen una vida sexual sorprendentemente compleja. Al igual que sucede con otros mamíferos, incluyendo a nuestra especie, estos pequeños mamíferos interpretan las señales conductuales y olores emitidos por otros individuos de su misma especie como señal de que están listos, o no, para el apareamiento. Parece ser que la darcina es una feromona que cumple con un gran papel en este proceso.

Cuando los ratones machos orinan, además de marcar su territorio, mandan una señal de que están buscando una hembra con la que aparearse. En su orina se encuentra la darcina, la cual hará que los ratones hembras se den cuenta de la disponibilidad del macho y, en función del olor que esté emitiendo, ir a por él y decidir si quieren tener su progenie. Este acto de oler no es tan simple como en nuestra especie. Los animales que utilizan feromonas disponen de dos tipos de narices, cada una cumpliendo funciones diferentes.

Por un lado, tenemos la nariz que cumple la misma función que la de los humanos: identificar olores. Es mediante esta estructura que los animales son capaces de detectar los olores agradables de la comida e ir hacia ella o olores pestilentes como el de animales muertos que indican que no se puede comer su carne o que, incluso, estamos cerca de un peligro.

Pero es la nariz vomeronasal, la cual no se encuentra en nuestra especie, la encargada de percibir las feromonas, como la darcina, y enviar la señal al cerebro. Es en el encéfalo del animal en donde se interpretará la señal y se orquestará una conducta acorde a las demandas del medio. Si la hormona es de tipo reproductivo, el animal iniciará comportamientos en búsqueda del individuo que ha emitido la señal de que está disponible para el emparejamiento, como pasa con los ratones.

Pese a que se conocía la importancia de la darcina sobre la conducta sexual de los ratones, no ha sido hasta hace relativamente poco que se han descubierto los mecanismos cerebrales que explicarían este tipo de conducta, además de comprenderse las diferencias conductuales entre ratones hembras disponibles y los que acaban de tener crías todavía lactantes.

Cambios cerebrales

Un estudio muy reciente, de este mismo año 2020 y llevado a cabo por el grupo de Ebru Demir de la universidad de Columbia, descubrió el proceso por el cual la feromona de la darcina influye en el cerebro de los ratones hembras.

Como ya hemos visto, es esta feromona la que hace que se active el deseo sexual de las hembra y se muestren predispuestas para el apareamiento. Sin embargo, no todos los ratones hembra, al oler la orina de los machos, mostraron conductas pro-apareamiento. Las hembras que ya habían tenido crías hacía poco y todavía estaban en fase de lactancia parecían ignorar aquellos lugares en los que los machos habían marcado su territorio.

La razón detrás de este hecho parece encontrarse en la amígdala medial del cerebro roedor. El grupo de Ebru Demir encontró que en esta región se encontrarían un subconjunto de neuronas, llamadas neuronas nNOS, que se activan cuando hay darcina flotando por el aire. Al activar artificialmente esta estructura, los investigadores vieron que se inducía a comportamientos sexuales, mientras que la desactivación de estas neuronas hacía que el animal perdiera interés por el apareamiento.

Pero las neuronas nNOS no se encargan simplemente de la información que tiene que ver con la darcina. Estas neuronas también se implican en la integración de la información sensorial sobre la feromona con el estado interno del ratón, y si está dando el pecho a crías o no.

El principal gran hallazgo de este estudio es que se ha rebatido una creencia muy extendida sobre las feromonas, y es la de que éstas inducen a una respuesta conductual que es innata e inmediata. En el caso de la darcina, ésta induce a comportamientos más complejos, los cuales dependen del estado en el que se encuentre la hembra a quien va dirigida, sea ésta madre lactante o ratón en búsqueda de un macho.

Referencias bibliográficas:

  • Roberts et al., Darcin: a male pheromone that stimulates female memory and sexual attraction to an individual male's odour BMC Biology 2010, 8:75.
  • Demir, E., Li, K., Bobrowski-Khoury, N. et al. (2020) The pheromone darcin drives a circuit for innate and reinforced behaviours.Nature https://doi.org/10.1038/s41586-020-1967-8.
  • Percy-Cunningham JE, MacDonald JA (1987). «Biology and ultrastructure of sex pheromone-producing glands.». Prestwich GD, Blomquist GJ (eds) Pheromone Biochemistry. Orlando/FL: Academic Press.: 27-75.
  • Winman, A. (2004). Do perfume additives termed human pheromones warrant being termed pheromones?. Physiology & Behavior 82 (4): 697-701.
  • Moncho-Bogani, J, Martínez-García, F., Novejarque, A., Lanuza, E. (2005). «Attraction to sexual pheromones and associated odorants in female mice involves activation of the reward system and basolateral amygdala.». European Journal of Neuroscience. 21(8) 2186 - 2198.