Una hormona que podría tener aplicaciones en el tratamiento contra el cáncer.

Son múltiples las sustancias y hormonas que nuestro cuerpo genera, siendo muchas de las cuales aún un misterio para la ciencia. De vez en cuando se encuentran diferentes hormonas y proteínas que no sabíamos que existían o la función que poseían hasta que determinada investigación da con ellas. Y con el tiempo, dichas sustancias son investigadas en mayor profundidad y se descubren nuevas propiedades de estas.

Es lo que ocurrió con la kisspeptina, una recientemente descubierta hormona que se vincula a la inhibición de la metástasis y a la génesis de emociones relacionadas con la vinculación afectivo-romántica y la conducta sexual.

¿Qué es la kisspeptina?

La kisspeptina es una hormona que se ha observado a partir de la pubertad en el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal de ambos sexos, y que fue descubierta por un equipo de investigación liderado por Lee en 1996 en el marco de la investigación de los cánceres y sus metástasis. De hecho, inicialmente fue denominada metastina debido a que su descubrimiento se asociada a la supresión de metástasis. No sería hasta 2001 en que recibiría su nueva denominación, tras ver el efecto que su ausencia genera en la llegada a la pubertad.

El término kisspeptina hace referencia en realidad a un conjunto de péptidos diferentes derivados de un precursor común a todos ellos y que es codificado por el gen Kiss1.

Se trata de una sustancia generada de forma endógena, siendo pues sintetizada de manera natural por nuestro organismo. Es secretada principalmente en el hipotálamo y el eje hipotálamo-hipofiso-gonadal, si bien también se ha descubierto que esta hormona se genera en gran cantidad en la placenta. Su funcionamiento está basado en su unión a su receptor, GPR54, el cual está unido a la proteína G (la cual a su vez actúa como transmisor de la información desde un receptor concreto hasta otras proteínas).

Los receptores de esta hormona se han encontrado repartidos por todo el cerebro y sistema nervioso, si bien es posible encontrar una concentración mucho más masiva en los núcleos anteroventral y arcuato de la misma estructura que parece generarla, el hipotálamo. También aparece en el bulbo raquídeo, en el núcleo preóptico y en la médula, estando asociada a la respuesta sexual. Páncreas, corteza adrenal, hígado, gónadas y vasos sanguíneos son otras estructuras en las que se ha localizado, produciendo diferentes efectos.

La kisspeptina tiene cierto dimorfismo sexual: a nivel de núcleo paraventricular anteroventral, la kisspeptina está mucho más presente en féminas que en varones (al menos en la experimentación con roedores), reduciendo la exposición masiva a andrógenos durante la gestación los niveles de esta hormona y sus receptores en dicha área.

Funciones en las que se ve implicada esta sustancia

La kisspeptina es una hormona con un importante papel en nuestro organismo, ejerciendo diferentes funciones en distintos sistemas. Si bien se desconocen muchas de ellas, entre las más conocidas e investigadas podemos encontrar las siguientes.

1. Despierta la líbido

La kisspeptina se encuentra profundamente vinculada a la líbido y la conducta sexual, participando en la regulación de las hormonas gonadales. De hecho, se ha observado que inyecciones de esta hormona generan en ratones macho un mayor nivel de atracción hacia las hembras de su misma especie, generando mayor nivel de interacción entre ellos y produciendo un acercamiento. En humanos se ha manifestado que aumenta el nivel de excitación y el nivel de atracción que generaban imágenes románticas y eróticas.

Dicha alteración proviene de la activación de las neuronal de la parte medial posterodorsal de la amígdala (vinculada al apetito sexual), así como debido a una de las principales funciones que se le han observado a nivel biológico: estimular la secreción de hormona liberadora de gonadotropina. De hecho, se ha planteado el elevado potencial que tiene esta hormona para combatir disfunciones sexuales

Este aspecto ha sido observado principalmente en varones, precisándose mayor investigación sobre los efectos de la kisspeptina en la conducta sexual femenina. Sin embargo, sí se ha observado que provoca un aumento en los niveles de hormona luteinizante (si bién el nivel de aumento depende del momento del ciclo menstrual en que se administre).

2. Favorece el romanticismo

La kisspeptina no solo tiene un efecto positivo a nivel sexual, sino que también se ha visto asociada a un componente emocional que facilita la experimentación de sentimientos románticos y amor, así como la detección y apreciación de este.

3. Contribuye a regular la respuesta emocional

La investigación realizada con seres humanos refleja que ante una inyección de kisspeptina, no solo aumentan la líbido y el romanticismo sino que también se potencia la regulación de emociones negativas. Facilita la relajación y la gestión de tal manera que se reduce el malestar y el estrés. Se plantea la posibilidad de que pueda utilizarse en el tratamiento farmacológico de diferentes trastornos mentales.

4. Reduce la ansiedad

Vinculado al punto anterior, la kisspeptina también se vincula a una reducción del nivel de ansiedad, teniendo como hemos comentado efectos sobre la amígdala. Este aspecto se ha observado en varios modelos animales, generando una relajación del comportamiento y niveles menos elevados de estrés. En humanos, esto podría asociarse a una disminución de la ansiedad en los diferentes trastornos de la ansiedad y obsesivos, así como aquella ansiedad causante de muchos casos de disfunción eréctil.

5. Afecta a la maduración y al desarrollo

Se ha hallado relación entre la kisspeptina y pubertad, modificando el momento en que se produce. La administración de kisspeptina estimula la síntesis de hormona liberadora de gonadotropinas y genera una adelanto de la entrada en la pubertad. En mujeres, tiene un importante rol al iniciar el ciclo menstrual.

6. Inhibe o dificulta la metástasis

Además de sus funciones en el ámbito afectivo-sexual, la kisspeptina es una hormona realmente relevante en el tratamiento de diferentes tipos de cáncer. Y es que se ha observado que esta hormona tiene un efecto supresor de la metástasis de cánceres como el de mama, ovario, riñón, pulmón y piel. De hecho, las investigaciones en las que se halló esta hormona se vinculan principalmente a este tipo de aplicación.

7. Participa en la vasoconstricción

También tiene un efecto a nivel vascular, participando en la vasoconstricción y hallándose cierta vinculación entre la kisspeptina y la arterioesclerosis.

8. Contribuye a la regulación de los niveles de insulina

La kisspeptina se ha visto localizada en el páncreas, participando en la síntesis y emisión de insulina a través de los islotes de Langerhans (en las cuales puede hallarse la kisspeptina). Existen algunas investigaciones que relacionan esta hormona con la diabetes.

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