Un repaso a las características de este giro cerebral. Wikimedia Commons.

El giro temporal inferior es una estructura cerebral localizada en la parte inferior del lóbulo temporal y un área que sabemos que se encarga de la percepción y la discriminación visual, así como de otras funciones que se han investigado con posterioridad, como el procesamiento aritmético y de los números.

En este artículo te explicamos qué es el giro temporal inferior, cuál su estructura y ubicación, qué funciones desempeña en el cerebro y cuáles son los principales trastornos asociados a un daño de esta estructura cerebral.

Giro temporal inferior: definición, estructura y ubicación

El giro temporal inferior es una circunvolución del cerebro situada, como su propio nombre indica, en la parte inferior del lóbulo temporal. Este lóbulo consta de tres circunvoluciones en su superficie lateral: la superior, la medial y la inferior, de la que hablaremos a lo largo del artículo.

Las circunvoluciones o giros son los pliegues que confieren ese aspecto arrugado a la corteza cerebral, el área más desarrollada del encéfalo y la que se encarga de funciones cognitivas superiores como el pensamiento, el lenguaje, la planificación o la toma de decisiones.

El giro temporal inferior es, como comentábamos, una de las tres circunvoluciones del lóbulo temporal, uno de los 6 principales lóbulos de los que consta cada hemisferio cerebral y cuyas principales funciones implican la gestión del lenguaje auditivo, la participación en los sistemas de comprensión del habla, el reconocimiento visual de objetos o la identificación de caras, entre otras.

El giro temporal inferior se ubica en el borde inferior lateral de cada hemisferio cerebral, por debajo de la circunvolución temporal medial y por detrás con la circunvolución occipital inferior. Se extiende alrededor del borde inferolateral hasta la superficie interior del lóbulo temporal, donde está limitado por el surco inferior.

Cabe señalar además que la principal fuente de irrigación sanguínea a esta área cerebral proviene de las cuatro ramas temporales de la arteria cerebral media que emergen del surco lateral o cisura de Silvio, una hendidura que cruza de forma transversal todo el cerebro desde su base y por ambos lados.

Funciones

El giro temporal inferior es una circunvolución cerebral que participa en el reconocimiento visual de objetos y en el procesamiento de imágenes visuales, debido a su conexión con áreas de la circunvolución occipital inferior que forman el lóbulo occipital, la principal estructura cerebral relacionada con la percepción visual y la interpretación y el reconocimiento de imágenes, así como con el reconocimiento espacial o la discriminación de movimientos y colores.

La circunvolución temporal inferior también parece estar especializada en la interpretación y el procesamiento de números. En un estudio realizado en Palo Alto (Estados Unidos) se pudo comprobar que el área temporal inferior se activaba de forma diferenciada y significativa cuando a los participantes se les presentaban distintos números y sus dígitos (p. ej. “45” o “9”), lo que no ocurría si se hacía lo propio con letras (“cuarenta y cinco” o “nueve”) o con palabras homófonas (p. ej. “huno” en lugar de “1”).

Aunque ya se sabía que esta zona del cerebro estaba implicada en el procesamiento de la información visual, con esa y otras investigaciones se pudo llegar a la conclusión de que esta región estaba implicada también en el procesamiento aritmético de números.

Por otra parte, en otro estudio realizado en Japón mediante resonancia magnética funcional se pudo comprobar que la circunvolución temporal inferior izquierda desempeñaba un papel importante en la escritura de logogramas (sistema de caracteres o signos que representan por sí solos un significado, usado en idiomas como el chino) y, por extensión, en otros lenguajes no alfabéticos.

Trastornos relacionados con el daño en esta estructura

Las lesiones en una estructura cerebral como el giro temporal inferior pueden provocar trastornos como la agnosia visual, que implica una incapacidad para identificar, reconocer e interpretar estímulos visuales. Cuando se produce un daño unilateral se pone de manifiesto la especialización funcional de los hemisferios cerebrales: solamente las lesiones en la parte derecha afectan a las funciones visuales superiores. ¿Y por qué ocurre esto?

En la mayoría de las personas, el hemisferio izquierdo es el dominante en lo que respecta al lenguaje, así como a la elaboración y la interpretación de estímulos visuales; mientras que el hemisferio derecho o no dominante estaría especializado en el material y la información no verbal, como ocurre con el reconocimiento de caras y expresiones faciales emocionales. Por eso solamente se ven afectadas las funciones visuales superiores cuando se produce un daño en la zona temporal derecha.

Otro trastorno habitual cuando una persona sufre un daño en el giro temporal inferior y estructuras adyacentes es la prosopagnosia o ceguera facial, que provoca una incapacidad para reconocer y discriminar los rostros, que puede derivar también en problemas para hacer lo propio con objetos o lugares.

Varios estudios han concluido también que el daño en estructuras del lóbulo temporal, concretamente en la zona temporal inferior y medial, pueden ocasionar problemas relacionados con la memoria semántica, encargada del reconocimiento del significado de los objetos, el vocabulario o el conocimiento de carácter general. Es lo que se observa en la demencia semántica, una enfermedad neurodegenerativa caracterizada por la pérdida gradual de este tipo de memoria, tanto a nivel verbal como no verbal.

Por último, cabe destacar que en algunas investigaciones se ha podido concluir que las lesiones en el giro temporal inferior darían como resultado una agrafia de los sistemas de escritura logográfica, como por ejemplo el kanji (logogramas utilizados en el idioma japonés) o los caracteres chinos. En las agrafias se ve afectada la capacidad de la persona para escribir correctamente y, normalmente, suele ocurrir conjuntamente con otros trastornos del lenguaje como la afasia y la alexia.

Referencias bibliográficas:

Clark, D. L., Boutros, N. N., & Méndez, M. F. (2012). El cerebro y la conducta: neuroanatomía para psicólogos. Manual Moderno. Nobre, A. C., Allison, T., & McCarthy, G. (1994). Word recognition in the human inferior temporal lobe. Nature, 372(6503), 260-263. Snell, R. S. (2007). Neuroanatomía clínica. Ed. Médica Panamericana.