La filosofía es la disciplina de estudio primigenia, la que, desde hace milenios, se dedica a atender las cuestiones trascendentales sobre la realidad misma.

Una de sus ramas más modernas es la neurofilosofía que, a diferencia de otras, tiene una base biológica, como vamos a explorar a continuación.

Definición de Neurofilosofía

Esta es una subdisciplina de la filosofía que conecta esta con la neurociencia (el estudio del sistema nervioso). De hecho también se la conoce como filosofía de la neurociencia. Y es que se trata de un estudio interdisciplinar de las dos.

En otras palabras, se trata del estudio entre las conexiones entre la mente y el cerebro. Plantea que toda la psicología del ser humano ha de estar explicada por la estructura orgánica del cerebro, por lo que es necesario estudiar el funcionamiento de este órgano para comprender en profundidad la esencia de nuestros pensamientos.

Métodos de estudio

El principal problema que surge a la hora de adentrarnos en esta disciplina es que tanto mente como cerebro solo pueden estudiarse de manera indirecta. Vamos a ver a continuación algunas de los métodos más utilizados por esta vía.

1. Imagen por resonancia magnética funcional

Se trata de una conocida técnica médica para lograr imágenes de la actividad cerebral en regiones concretas. La máquina necesaria para realizarlas es la misma de las resonancias magnéticas convencionales, aunque hay algunas diferencias en los programas utilizados para el tratamiento de las imágenes. Por lo general no se necesita ninguna inyección de contraste previa, aunque para algunas técnicas en concreto dentro de la IRMf si deberá aplicarse.

Una explicación sintetizada del funcionamiento de esta técnica sería el siguiente. El individuo se introduce en en la máquina de resonancia, y ha de estar completamente quieto a excepción de la parte del cuerpo en concreto que le pidamos mover, por ejemplo, los dedos. De esta manera, al obtener las imágenes del cerebro durante el reposo y el movimiento, podremos observar con claridad qué áreas reflejan una mayor actividad al realizar una tarea en concreto.

La imagen por resonancia magnética funcional es especialmente útil para la neurociencia en general y la neurofilosofía en particular porque nos permite establecer las áreas del cerebro dedicadas a funciones esenciales (por ejemplo, el lenguaje). Otra de las grandes ventajas de la IRMf es que nos muestran de una manera visible y objetiva el efecto de una medicación, que va mucho más allá de la información que nos pueda verbalizar el propio paciente desde su experiencia subjetiva.

No solo la neurofilosofía bebe de esta técnica. Otros estudios transversales de la neurociencia, como son el neuromarketing o la neuroeconomía también utilizan este método para poder observar las regiones cerebrales donde tomamos las decisiones de carácter financiero.

Una variante utilizada desde hace poco tiempo sería la resonancia magnética funcional en estado de reposo, es decir, donde el individuo no está realizando ninguna tarea en concreto, simplemente se da el fluir natural de sus pensamientos. De esta manera se pueden estudiar los patrones de actividad que se dan en la superficie del cerebro en este aparente estado de reposo, e identificar así la arquitectura elemental que se da en estos procesos de activación cerebral durante un estado neutro en la persona estudiada.

Críticas

Neurocientíficos como Michael Anderson no están del todo de acuerdo en el peso dado a esta técnica para obtener información de cómo pensamos, ya que mantienen que en los registros visuales obtenidos estamos perdiendo muchos datos, y que es necesario tener en cuenta tanto la activación que se da para la tarea como la activación que se da para el control, y con la técnica estudiada no podríamos ver las áreas activadas durante el control que también están implicadas en la tarea.

Otros directamente rechazan la técnica porque mantienen que el cerebro actúa como un todo, y que la cognición implica el funcionamiento conjunto de gran parte de las estructuras cerebrales, y por lo tanto no puede reducirse a una región en concreto. Piden que no se confunda el efecto observado por la imagen por resonancia magnética funcional con la función concreta que tiene dicho área del cerebro.

2. Neuropsicología cognitiva

A través de esta rama de la Psicología también se obtienen valiosos registros que alimentan los fundamentos teóricos de la neurofilosofía. En este caso el procedimiento es estudiar personas que han sufrido una lesión cerebral y concretar cuáles de sus funciones psicológicas se han visto alteradas, de manera que podamos establecer una conexión entre la parte cerebral dañada y las conductas alteradas o impedidas.

La neuropsicología cuenta con famosos estudios con los que podremos ver más claramente los conceptos de los que hablamos.

Phineas Gage

El caso de Phineas Gage es uno de los más antiguos (ocurrió en el año 1848), pero también de los más relevantes para los estudios cerebrales. Este individuo fue un obrero que, durante una jornada de trabajo, sufrió un accidente en el cual una explosión hizo salir disparada una barra de hierro, con tan mala fortuna que le atravesó el cráneo, entrando por debajo de su pómulo izquierdo y saliendo por la parte superior.

Obviamente, tras un daño tan severo, lo más lógico es que Phineas hubiera fallecido al instante. Pero no fue lo ocurrió, ni mucho menos. De hecho, tras el accidente, podía caminar, hablar y pensar con total normalidad. Entonces, ¿no sufrió ninguna secuela después de ver su cerebro, literalmente, ser atravesado por una barra de metal?

Sí, hubo secuelas, pero fueron de otro tipo. Lo que Phineas Gage vio afectada fue su personalidad, la esencia misma de su ser. Al parecer, antes de este suceso, el señor Gage era un hombre educado, amable, y con una buena sociabilidad en general. Tras los graves daños sufridos en su lóbulo frontal, pasó a depender mucho más de sus impulsos más primarios, perdiendo la paciencia con facilidad, siendo poco constante en sus tareas, faltando al respeto a sus semejantes y siendo totalmente incapaz de mantener un trabajo.

En otras palabras: dejó de ser quien era para pasar a ser una persona distinta.

Paul Broca y Tan

El famoso doctor Broca descubrió el área cerebral que hoy lleva su nombre estudiando al paciente Tan, llamado así porque no era capaz de pronunciar ninguna otra palabra.

Tras documentar con detalle las características de la afasia que Tan y otros pacientes con sintomatología similar, pudo relacionarlo con los daños cerebrales que observó al realizar las autopsias y de esta manera concluir en que necesariamente tenía que haber una relación entre el área atrofiada y las funciones del lenguaje alteradas.

Otros estudios

Aunque la lista es larga, podemos resumir indicando que se han hecho muchas otras comprobaciones en el laboratorio para poder asociar regiones cerebrales a funciones concretas.

Por ejemplo, con soldados heridos en la Primera Guerra Mundial se descubrió que el lóbulo occipital controlaba la visión, y por lo tanto un daño en dicha región podía incluso dejar ciego al sujeto.

Por otro lado, al famoso paciente HM se le extirpó una región de los lóbulos temporales, ya que se creía que de esta manera iba a mejorar en su epilepsia. El resultado, en cambio, fue una amnesia anterógrada que aunque fue una terrible desgracia para el paciente, permitió establecer la conexión directa entre la zona extirpada y la función de crear nuevos recuerdos.

3. Neurociencia computacional

Es una ciencia interdisciplinar que engloba muy diversos campos y su objetivo es crear modelos computacionales que simulen de manera realista el funcionamiento neuronal de nuestro cerebro. Es decir, obtener una imagen virtual que represente adecuadamente la distribución y la actividad de las redes neuronales.

Sin embargo, muchos representantes de la neurofilosofía han rechazado la utilización de esta disciplina y la utilidad de los modelos matemáticos obtenidos para poder explicar el funcionamiento de la mente.

En síntesis

Hemos realizado un recorrido teórico sobre la neurofilosofía y sus fuentes. Se trata de una interesante disciplina con mucho camino por recorrer, pero hemos podido comprobar lo difícil que es poder asociar un pensamiento o creencia, así como sus mecanismos subyacentes, con una región neuronal concreta de nuestro cerebro.

Queda, por lo tanto, mucho por hacer en este campo, y quién sabe si avances en la neurociencia computacional y sus modelos matemáticos, cada vez más y más complejos, e incluso la trepidante búsqueda de la auténtica inteligencia artificial darán lugar a un salto en nuestra comprensión acerca de la filosofía que une mente y cerebro.

Puede que una vez que logremos tales avances tengamos las herramientas para resolver cuestiones de absoluta trascendencia, que llevan en nuestro pensamiento desde la antigüedad, como es el libre albedrío.

Referencias bibliográficas:

  • Davis, W.J. (1980). Neurophilosophical Reflections on Central Nervous Pattern Generators. Behavioral and Brain Sciences.
  • Hebb, D. (2002). The Organization of Behavior: A Neuropsychological Theory. Psychology Press.
  • Rodríguez, A. (2002). La neurofilosofía como punto de encuentro entre filosofía y neurociencias. Contrastes. Revista Internacional de Filosofía.
  • Anderson, M.L.(2007). The Massive Redeployment Hypothesis and Functional Topography of the Brain. Philosophical Psychology Vol20.
  • E. Proal, M. Álvarez-Segura, M. de la Iglesia-Vayá, L. Martí-Bonmatí, F.X. Castellanos, S.R. (2011). Actividad funcional cerebral en estado de reposo: redes en conexión. Revista de Neurología. Viguera.