Este conjunto de órganos está repartido por todo el cuerpo. Wikimedia Commons.

Hay quien dice que el comportamiento humano es otro de los aspectos de nuestro diseño biológico, de aquello que hace que nazcamos y nos desarrollemos tal y como lo hacemos. En cierto sentido, esto es verdad: toda nuestra actividad mental es, en esencia, el producto de un conjunto de células nerviosas que captan información proveniente de los sentidos, la procesan, y mandan órdenes a los músculos.

Sin embargo, el sistema nervioso no es el único componente que permite que nos relacionemos con lo que nos rodea (y con los demás) tal y como lo hacemos. El sistema endocrino también interviene en esto, a través de sus mecanismos de emisión y captación de hormonas. En las siguientes líneas veremos qué es el sistema endocrino, cuáles son sus partes, y qué función tiene en el organismo.

¿Qué es el sistema endocrino?

El sistema nervioso es un entramado de órganos y células que han evolucionado para que se produzcan cambios rápidos en el estado de un ser vivo, dependiendo de la situación, maximizando las opciones de que aparezca una opción o reflejo que resulte útil en ese contexto.

Sin embargo, a veces apare la necesidad de que esos cambios sean más sostenidos y que afecten no solo a las partes del organismo que intervienen en una acción concreta (por ejemplo, el brazo), sino en muchos órganos-diana, más o menos al mismo tiempo. Es por eso que el sistema nervioso se ve complementado por lo que se conoce como sistema endocrino.

El sistema endocrino es, en resumen, un conjunto de órganos y tejidos celulares que segregan tipos de sustancias llamadas hormonas, las cuales viajan por el torrente sanguíneo y sirven para regular diferentes procesos biológicos.

Diferencia entre el funcionamiento de las hormonas y el de las neuronas

A diferencia de lo que ocurre con la actividad neuronal, los efectos que el sistema endocrino ejerce sobre el cuerpo no suelen ser inmediatos y tardan más en desvanecerse, ya que desde que se da “la orden” de liberar hormonas hasta que estas llegan a su destino pasan varios segundos.

Además, otra de las diferencias entre el sistema endocrino y el sistema nervioso es que si en el primero la orden transmitida de manera electroquímica puede llegar a un lugar concreto del cuerpo, las hormonas nunca están predestinadas a llegar a un sitio determinado en un momento determinado, sino que al ser liberadas a la sangre, inundan muchas partes del cuerpo casi a la vez, llegando algunas de estas partículas a su órgano diana por pura cuestión de probabilidad.

Por otro lado, una sola liberación de hormonas tiene efectos sostenidos en varias partes del cuerpo a la vez. Esto no es casualidad, porque si algo caracteriza al sistema endocrino es que mediante su regulación de los niveles de hormonas suele conseguir que exista un equilibrio (homeostasis) entre las diferentes partes del cuerpo, adaptándose todas ellas a una misma situación, pero cada una a su manera.

Por ejemplo, ante una situación de peligro, la adrenalina es segregada en mayores cantidades por el sistema endocrino, haciendo tanto que el corazón lata más rápido (para reaccionar rápidamente) como que los capilares próximos a la piel queden constreñidos, posiblemente para que en caso de sufrir heridas se pierda poca sangre.

El hecho de que el trabajo de las hormonas y de las neuronas vaya tan de la mano ha hecho que incluso se pueda hablar de un sistema neuroendocrino: el sistema nervioso se ocupa del trabajo a muy corto plazo (milésimas de segundo), y el endocrino consigue efectos que tardan un poco más en llegar pero que duran más y son coherentes con el trabajo de las células nerviosas.

Sus partes

Ente los órganos endocrinos y las partes del cuerpo en general que se involucran en el sistema endocrino, destacan los siguientes componentes.

1. Glándula pineal

Situada en la parte inferior del encéfalo, la glándula pineal o epífisis actúa de puente entre el sistema nervioso y el endocrino. Entre las hormonas que segrega destaca la melatonina, involucrada en la regulación del ritmo sueño-vigilia.

2. Glándula pituitaria

Esta parte del organismo, que también es llamada hipófisis, también está ubicada en la parte inferior del encéfalo. Es muy importante, ya que segrega muchos tipos de hormonas y afecta indirectamente en la segregación de otras, dado que estimula otras glándulas localizadas en diferentes partes del cuerpo, entre ellas la tiroides.

Cumple muchas funciones, y entre ellas destaca la regulación de varios procesos biológicos vinculados a la reproducción y la sexualidad. Por ejemplo, permite que aparezca la capacidad de lactar, así como la maduración de los óvulos y la creación de espermatozoides. También es muy importante su papel en el crecimiento, dado que segrega hormona del crecimiento.

3. Glándula suprarrenal

Estas glándulas están situadas sobre cada uno de los dos riñones con los que cuenta el cuerpo humano, y su papel en el sistema endocrino está vinculado a la regulación de los estados de estrés, fundamentalmente aquellos que tienen que ver con las conductas de lucha o de huida. Por ejemplo, pueden incrementar el volumen sanguíneo, estimular la energía disponible para su gasto inmediato e inhibir procesos biológicos con objetivos a largo plazo, como la respuesta inflamatoria.

4. Hipotálamo

El hipotálamo es una de las partes más importantes del encéfalo, e inicia varios mecanismos de liberación de muchos tipos de hormonas diferentes desde varias glándulas, a partir de la captación de señales nerviosas. Para ello, segrega hormonas de los grupos de corticosteroides y catecolaminas.

5. Tiroides

La tiroides es una gran glándula situada en el cuello. Segrega calcitonina, triyodotironina y tiroxina, hormonas que intervienen en la egulación tel matabolismo y del consumo de oxígeno, así como en la generación y regeneración de los huesos.