Un fármaco muy usado contra la depresión.

La depresión mayor es uno de los problemas mentales más conocidos y comunes en todo el mundo. El elevado nivel de sufrimiento y angustia que genera este trastorno y su elevada prevalencia ha hecho que a lo largo de la historia hayan surgido numerosas maneras de tratarlo.

En la actualidad contamos con un gran abanico de posibilidades, siendo uno de las estrategias más habituales el uso combinado de la psicoterapia y la psicofarmacología. Respecto a esta última, ha generado diversas sustancias para combatir síntomas depresivos, siendo una de ellas la mirtazapina.

Mirtazapina: ¿cómo es este fármaco?

La mirtazapina es una sustancia con propiedades psicoactivas útiles a la hora de combatir la sintomatología depresiva, formando parte del grupo de los antidepresivos.

Se trata de un fármaco relativamente reciente, un compuesto piperazano-azepínico análogo de la mianserina, que posee una estructura tetracíclica y que actúa como agonista de la noradrenalina y la serotonina, aumentando sus niveles a nivel cerebral. Así, dentro de los antidepresivos es clasificada como Noradrenergic and Specific Serotoninergic Antidepressant o NaSSa.

La mirtazapina es un fármaco cuya efectividad es elevada y de un nivel similar a la de otros antidepresivos como los ISRS, aparentemente actuando con una celeridad parecida o levemente mayor que estos y teniendo relativamente pocos efectos secundarios (siendo menos probable que aparezcan síntomas sexuales y/o gastrointestinales). De hecho, en el tratamiento para la depresión algunos estudios parecen indicar que la mirtazapina tiene mayor efecto que los ISRS tras un tratamiento de seis a doce semanas

Este medicamento suele suministrarse por sí solo, aunque en algunos casos de depresión severa puede combinarse con otros fármacos como la venlafaxina en lo que se conoce como California Rocket Fuel para potenciar los efectos antidepresivos, demostrando una efectividad mayor al de algunos IMAOs y una mejor respuesta y tasa de remisión.

Mecanismo de acción

El principal mecanismo de acción de la mirtazapina se debe a su acción sobre los receptores de noradrenalina y serotonina del sistema nervioso, actuando como agonista de estas hormonas.

Dicha actuación no se debe a la inhibición de la recaptación de los citados neurotransmisores, sino que se lleva a cabo mediante el antagonismo de los receptores postsinápticos de serotonina 5-HT2 y 5-HT3 junto con el de los receptores presinápticos alfa 2. Ello genera que se aumente la liberación de serotonina y noradrenalina, si bien no altera en gran medida su recaptación.

Además de ello hay que tener en cuenta que también posee un efecto antihistamínico, que puede generar efectos secundarios indeseables al bloquear y antagonizar a la histamina. En un grado mucho menor pero que sin embargo ha de tenerse en cuenta, se ha hallado que la mirtazapina posee asimismo leves efectos anticolinérgicos, afectando a la síntesis y transmisión de acetilcolina.

Aplicaciones de este antidepresivo

La mirtazapina tiene como principal indicación aprobada la depresión mayor, en la que resulta eficaz y parece actuar de manera más rápida que en comparación con otros antidepresivos como los ISRS.

Sin embargo, aunque no está indicado para otros trastornos se han realizado diferentes ensayos en otras condiciones mentales e incluso en problemas de tipo médicos en los que la mirtazapina parece tener cierto nivel de eficacia. Por ejemplo, se ha demostrado su eficacia en el tratamiento de trastornos de ansiedad. También en el trastorno por estrés post-traumático y en el trastorno obsesivo-compulsivo.

A un nivel más fisiológico, aunque la sedación y el aumento de peso son síntomas secundarios en apariencia indeseable, en ocasiones pueden ser una ventaja en algunos pacientes. Es lo que ocurre por ejemplo con pacientes en edades avanzadas o con problemas de ansiedad, con pérdida de peso o insomnio. También sería aplicable en pacientes con anorexia nerviosa. Su acción antihistamínica podría actuar a la hora de aliviar los síntomas de picores y cefaleas.

Efectos secundarios y contraindicaciones

La mirtazapina es un medicamento muy útil en el tratamiento de la depresión y de otros problemas, pero su actuación a nivel cerebral puede generar efectos secundarios poco deseables para quienes la consumen.

Entre estos efectos secundarios destacan como más habituales la sedación y el aumento de peso que pueden generar sus efectos antihistamínicos. También es habitual que se generen mareos y náuseas, y también otros problemas como estreñimiento o sequedad. No es tampoco extraño que genere una disminución de la tensión arterial Menos frecuente son los edemas faciales, el vértigo y el aumento de colesterol y triglicéridos, así como la poliuria, agitación o ansiedad. También puede generar hiper o hipocinesia. Por último, aunque muy poco probable, existe riesgo de agranulocitosis, deshidratación, convulsiones, problemas sexuales, alucinaciones, episodios maníacos y despersonalización.

Las principales contraindicaciones de este psicofármaco se encuentran en aquellos casos en los que los potenciales usuarios padecen problemas cardíacos (especialmente si se ha padecido un infarto recientemente), hepáticos o renales. Tampoco deberían emplearlo pacientes con epilepsia, glaucoma o diabetes mellitus. Pacientes con problemas urinarios o con trastornos mentales tales como el trastorno bipolar o trastornos psicóticos también lo tienen contraindicado. Tampoco se recomienda su uso durante el embarazo o la lactancia.

Asimismo, aunque en ocasiones se utiliza en combinación con la venlafaxina, está contraindicado su consumo junto a otros psicofármacos, siendo especialmente peligrosa su combinación con antidepresivos IMAOs que pueden conducir a un síndrome serotoninérgico que puede llevar a paradas cardiorrespiratorias, hipertermia, convulsiones, coma o incluso la muerte. Tampoco se debe combinar con alcohol u otras drogas.

Referencias bibliográficas

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