El trabajo de los psicólogos en el apoyo a quienes opositan. Unsplash.

Prepararse para un proceso de selección por oposiciones es mucho más que ponerse a memorizar.

Del mismo modo en el que hay una diferencia entre la teoría y la práctica a la hora de resolver un problema, es importante atender no solo a la necesidad de aprenderse el temario, sino también a la de estar en el mejor estado posible al estudiar y enfrentarse al examen. Por eso, la asistencia psicológica puede ser muy útil a la hora de prepararse unas oposiciones. Veamos cómo lo hace.

Beneficios del apoyo psicológico en las oposiciones

¿En qué aspectos nos beneficia contar con la ayuda de un psicólogo en la preparación de unas oposiciones? Aquí encontrarás un breve resumen sobre este tema.

1. Ayuda a gestionar el tiempo

Pequeños cambios en los hábitos del día a día pueden marcar la diferencia tras varios meses de estudio. Sin embargo, si no se cuenta con ayuda, puede ser complicado saber cuál es la mejor manera de organizarse el tiempo.

Los psicólogos ofrecemos atención personalizada para dar soluciones adaptadas a las necesidades de cada persona, dependiendo de cuáles sean sus características y las particularidades del contexto en el que vive (cantidad de tiempo libre, responsabilidades familiares, etc.).

De esta manera, el estudiante puede encontrar una rutina constante que le permita sacar el máximo rendimiento del tiempo del que dispone para estudiar, y los efectos positivos de esto se acumulan día a día.

2. Ayuda a gestionar el estrés

El estrés es probablemente el fenómeno psicológico más importante a tener en cuenta en la preparación de oposiciones. Sirve para mantenernos alerta acerca de la necesidad de prepararnos para un reto que está cada día más cerca, pero si se acumula en exceso, estos picos de estrés y ansiedad pueden obstaculizar nuestro avance (además de hacérnoslo pasar muy mal).

Ante esto, los psicólogos disponemos de todo un arsenal de herramientas para prevenir la aparición de los problemas de estrés. Por ejemplo, entrenamos a las personas en ejercicios de relajación y en la focalización hacia el objetivo, y también damos pautas de comportamiento para crear hábitos anti-estrés antes de que el malestar aparezca.

3. Aporta rutinas de memorización y estudio

Los trucos de mnemotecnia y las rutinas de estudio ayudan a aprovechar el tiempo dedicado a la lectura de apuntes y textos técnicos. Prácticamente todo el mundo puede memorizar a un ritmo pasmoso si adquiere los métodos adecuados.

4. Entrena en la resolución de preguntas

La intervención psicológica también sirve para prepararse para el contexto específico del examen, no solo para afrontar el proceso de estudio. Para ello, se plantean ejercicios de relajación específicos y rutinas para favorecer la recuperación de los contenidos memorizados.

5. Entrena en los ejercicios de reconsolidación de conocimientos

Prácticamente nada puede ser aprendido simplemente leyéndolo una vez. Para comprender e interiorizar la información, hay que repasar, tanto en las sesiones de estudio (leyendo varias veces los apuntes o las lecturas seleccionadas en el manual o libro de texto) como fuera de ellas, cuando no se tiene a mano el material de estudio.

Los psicólogos ayudan a que el estudiante haga de la reconsolidación de los conocimientos una rutina, algo central en sus hábitos de aprendizaje.

¿Cuáles son las fases del proceso?

Veamos cómo se desarrolla el proceso de asistencia psicológica para la preparación de oposiciones:

Evaluación de las potencialidades

En esta fase, los psicólogos estudiamos cuáles son las habilidades y capacidades que ya tiene el estudiante, para a partir de ellas plantear una manera u otra de plantear el reto de prepararse para opositar. Por otro lado, en esta misma fase se perfilan las “debilidades” de la persona, para trabajar en el reforzamiento de estas facultades.

Establecimiento de objetivos

Una vez ya se ha hecho una descripción de la situación de partida, toca concretar y fijar metas. Estos objetivos sirven para darle una dirección al proceso de preparación, y para ver en cada momento si se va a buen ritmo o no, y realizar correcciones lo antes posible allí donde sea necesario.

Plan de acción, seguimiento y evaluación

Este es el “cuerpo” de la preparación de las oposiciones desde el punto de vista psicológica. Es la etapa en la que estudiante y psicólogo trabajamos conjuntamente no solo para llegar al día de la prueba en el mejor estado posible (intelectual y emocionalmente), sino también para trabajar en aspectos previos, como la motivación, la prevención de los hábitos patológicos de gestión del estrés, la capacidad para tener momentos de descanso bien aprovechados, etc.

A través de la evaluación, los estudiantes van teniendo un feedback acerca de su desempeño en la preparación de las oposiciones, siempre teniendo en cuenta los objetivos planteados inicialmente.

Conclusión

Las oposiciones son siempre un reto ante el cual relajarse en exceso o perder el tiempo no es una opción. Sin embargo, eso no significa que la vida del estudiante de oposiciones tenga que ser un infierno, ni que tenga que asumir que no puede controlar su grado de malestar o de capacidad para adaptarse a este desafío. Los psicólogos proporcionamos apoyo para poder tener la situación por las riendas y minimizar las posibilidades de no pasar el proceso de selección.

Referencias bibliográficas:

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  • Schneiderman, N.; Ironson, G.; Siegel, S. D. (2005). "Stress and health: psychological, behavioral, and biological determinants". Annual Review of Clinical Psychology. 1: 607 - 628.