Desde la psicología se propone el estudio científico de cómo percibimos, aprendemos, sentimos, etc. La psicología experimental estudia estos procesos a partir del método experimental, que incluye la observación, el registro y la manipulación de variables. 

Hay tres tipos de variables: variables independientes, que son las que manipula el experimentador; variables dependientes, las que son registradas y variables extrañas o intervinientes, que pueden aparecer en el proceso que se estudia. En este artículo hablaremos de las distintas perspectivas que hay dentro de la psicología experimental.

Las corrientes dentro de la psicología experimental

Históricamente, las perspectivas más importantes dentro del ámbito de la psicología son las siguientes.

1. Estructuralismo

El estructuralismo, cuyo representante fue Wilhelm Wundt, fue la primera corriente de la psicología científica en relación a los procesos perceptivos. Para ellos, la percepción está determinada por las estructuras cerebrales que el sujeto posee. Estas estructuras no vienen dadas de manera innata, sino que se generan a través de un proceso de aprendizaje de tipo perceptivo. 

El estructuralismo tiene un componente empirista, de tal modo que la percepción se estudia prestando un gran interés a la sensación como unidad de análisis. Este análisis llevó al desarrollo y estudio de los umbrales, dando lugar a la psicofísica. Así, la percepción depende de la estimulación y la sensación es fruto de un proceso complejo de aprendizaje.

2. Gestalt

A principios del siglo XX aparece una corriente psicológica, la teoría de la Gestalt. Según ésta, el todo es mucho más que la simple unión de las partes. 

En la Gestalt, se recurre a la experiencia consciente del observador, llamada también “descripción fenomenológica”, en la que, a diferencia del estructuralismo, no se exige al sujeto a discriminar entre percepciones, sino que describa de la forma más objetiva posible los datos de la escena perceptiva. 

Los psicólogos de la Gestalt daban especial importancia a la percepción de las propiedades emergentes, que vienen a ser el producto que surgía fruto de la relación entre los distintos componentes de la escena perceptiva. Para ellos, la organización y las relaciones entre los componentes se realizaba de forma ordenada, generando una serie de leyes. Además, los principios que constituyen nuestra percepción no era fruto de lo que había aprendido el sujeto perceptivamente, sino fruto de la interacción de las estructuras innatas cerebrales con el medio ambiente.

3. Conductismo

Esta corriente nace en el primer cuarto del siglo XX. Ésta se centró tanto en el estudio de la conducta que en sus investigaciones se centraron en ella más que en la experiencia perceptiva, que era muy simple con el objetivo de potenciar la capacidad explicativa en sus experimentos.

Así pues, a partir de los trabajos de Pávlov, investigadores conductistas como Whatson o B. F. Skinner llevaron la psicología experimental a un grado de desarrollo excepcional.

4. Psicología cognitiva

Entrando en la segunda mitad del siglo XX sale la psicología cognitiva que, a diferencia del conductismo, se centra en el estudio de los procesos que transforman la entrada de la información en la respuesta del sujeto. Estos procesos se llaman cognitivos y hacen referencia al procesamiento de la información perceptiva a partir de la misma experiencia perceptiva, influenciada también por la experiencia previa del sujeto y sus características subjetivas. 

Los psicólogos cognitivos utilizan la “metáfora del ordenador”, donde usan el término “input” para referirse a la entrada de la información y “output” para hacer referencia a la conducta. Para explicar el funcionamiento de los procesos cognitivos, lo consideraron como una serie de elementos que presentan una determinada estructura y una serie de interacciones. La forma de representar esta estructura y la interacción de componentes se denomina “diagramas de flujo”. 

La investigación de la psicología cognitiva mostró que el procesamiento de la información perceptiva tendía a la descomposición de la misma, así como que los procesos relacionados con su procesamiento se pueden realizar de forma serial, paralela, automática (no consciente) o controlada.

5. Computacionalismo

El computacionalismo, cuyo representante fue David Marr, surgió de una radicalización de la metáfora del ordenador. Para ellos, el ordenador es otro sistema de procesamiento que como la mente humana procesa información, lo que generó ciencia cognitiva, que es una orientación multidisciplinar que estudia los procesos cognitivos, empezando por los perceptivos.

Hay tres niveles distintos de análisis:el nivel “computacional”, pretende responder a la pregunta sobre el qué, es decir, el objetivo del sistema que se va a estudiar, indicando el objetivo y la finalidad del sistema. El nivel “algorítmico” intenta explicar cómo se llevan a cabo las operaciones que permiten al sistema conseguir sus objetivos, y el nivel “implementación”, que se interesa por la implementación física del sistema.