Veamos cuál es el impacto psicológico que tiene este color. Unsplash.

El color lila es una de las tonalidades de violeta, que se genera por la combinación de este último con el color blanco. El violeta, a su vez, puede obtenerse por la combinación de un color frío (el azul) y un color cálido (el rojo).

Tanto el violeta como el lila se han relacionado con significados psicológicos y culturales distintos, que veremos desarrollados a continuación.

Descripción y características de este color

El color lila recibe su nombre por la especie botánica syringa vulgaris, que incluye flores cuya característica distintiva es este color. Incluye una amplia gama de tonalidades que van del lila claro al lila común, pasando por el lila francés, el malva y la lavanda.

Así mismo, el lila se puede obtener por la combinación del color violeta con el color blanco, razón por la cual se considera como uno de los muchos tipos de violeta que existen. Otros derivados de violeta son por ejemplo el morado, el púrpura o el burdeos. Cada uno varía conforme la intensidad del propio violeta.

Por su parte, el violeta es considerado uno de los colores primarios por el Sistema RGB (Red, Green, Blue), que es el análisis cromático desarrollado por Isaac Newton mediante la descomposición de la luz solar. Esta descomposición se obtenía por medio de un prisma de vidrio con varias longitudes de onda, que lograba un círculo cromático con los colores violeta, índigo, azul, verde, amarillo, naranja y rojo.

Para el sistema RGB, la luz blanca puede ser recreada mediante la suma de tres luces de colores: verde, azul-violeta y rojo-naranja. Dichas luces son las que no pueden obtenerse por la combinación de otras, por lo que se consideran los colores primarios. Este sistema es el que se ha utilizado para analizar las propiedades lumínicas, no pigmentarias, de cada color.

Para el análisis sus propiedades pigmentarias (que ha permitido sistematizar colores en tintas), se desarrolló otro sistema conocido como CMYK (Cyan, Magenta, Yellow, Key). En este sistema los colores que no se pueden obtener por la mezcla de otros son el azul, el amarillo y el rojo (los colores primarios); con la adición de negro como pigmento base. Para el CMYK, el color violeta es un color secundario, que emergen por la combinación del rojo y el azul. Por su parte, el color lila se genera por la combinación del violeta con blanco, por lo que se considera una de las muchas tonalidades del primero.

¿Cómo percibimos el lila?

En el retina del ojo humano, el violeta y el lila se perciben por la excitación simultánea de los conos azules y los conos rojos, ubicados en la fóvea (al centro de la mácula lútea del ojo). Estos conos actúan como receptores tricromáticos a través del nervio óptico, que se encarga de comunicar los mensajes cromáticos al cerebro.

A través de una longitud de onda de entre 380 y 420 nm (que se despliega ante la exposición con el estímulo cromático), se generan las luces de color azul y rojo, que finalmente nos permiten percibir el violeta, así como sus distintas tonalidades.

Lo anterior constituye una de las descripciones sobre los mecanismos de procesamiento de color ofrecidas por la fisiología. No obstante, también la psicología y la antropología nos han explicado cuáles son algunos significados a nivel individual y cultural de los colores. Veamos algunos de ellos a continuación.

Significado del lila en psicología

Para la psicología, el color se relaciona estrechamente con las emociones. Es así ya que, luego de percibir las gamas cromáticas a través de nervio óptico, el resto de nuestro sistema activa distintas emociones relacionadas con nuestras experiencias personales y socioculturales con cada color.

Por ejemplo, para la psicología del color, los colores fríos, como el azul, son por excelencia los que transmiten sensaciones de tranquilidad, mientras que los colores calientes, como el rojo, son los que generan excitación. A sí mismo, como ha propuesto Eva Heller (2004) cada color puede cambiar su significado según cómo se mezcla con otros colores.

En este sentido, la misma autora propone que el color lila ha sido relacionado en la cultura occidental con una imagen ambigua sobre la cosmética, la vanidad y la madurez de las mujeres. En otras tonalidades, el color violeta puede relacionarse con lo frívolo y a la vez con la originalidad.

Así mismo, al encontrarse en una de las tonalidades más bajas del violeta, el color lila se ha asociado con la tranquilidad, la dulzura, la calidez, la mesura y el poco impacto. No suele relacionarse con conductas negativas, por el contrario, se asocia a la sensibilidad, la empatía, la amabilidad, el equilibrio y la madurez.

Todo lo anterior ha servido para emplear los colores de manera estratégica según las sensaciones y emociones que quieren provocar. Esto ha impactado distintas esferas, que van desde la psicoterapia hasta la arquitectura y el márketing. Por ejemplo, fue el color representativo de la extravagancia del art nouveau.

Significados culturales del lila

Los colores no solo activan percepciones y experiencias emocionales a nivel individual, sino que pueden movilizar distintos códigos sociales según cómo han sido utilizados culturalmente. Incluso dentro de una misma cultura el significado de los colores y sus tonalidades puede variar. Por ejemplo, en Europa el color morado implica penitencia, aunque el color violeta en tonos claros se relaciona con la humildad.

En el mismo sentido, una de las primeras clasificaciones del color según sus significados sociales fue realizada por Goethe, quien relacionaba el color violeta, a nivel moral, con lo inútil o lo rentable. A nivel intelectual lo relacionaba con la fantasía y lo irreal. En cuanto a estatus social lo identifica con los artistas, y a nivel de tradiciones culturales con la espiritualidad, la magia y la teología.

De hecho, para la iglesia, el violeta y sus distintas tonalidades han simbolizado el amor y la verdad, aunque en tensión constante con la pasión y el sufrimiento. De hecho son los colores asociados a épocas representativas como la cuaresma y el advenimiento, que se celebran antes de la pascua y antes de navidad respectivamente. En las mismas fechas, estos colores son utilizados en los hábitos de los obispos.

Por otro lado, en América del sur el color morado se relacionaba con alegría, porque se encontraba en abundancia en distintas flores y cosechas a lo largo del año. Finalmente, en épocas recientes, el color violeta ha estado asociado con los movimientos feministas en distintas partes del mundo.

Referencias bibliográficas:

  • Heller, E. (2004). Psicología del color. Cómo actúan los colores sobre los sentimientos y la razón. Editorial Gustavo Gili: España.
  • Llorente, C. (2018). Análisis comparativo de la simbología cromática en publicidad. Nike en China y España. Vivat Academica. Revista de Comunicación, 142: 51-78.
  • Parodi Gastañeta, F. (2002). La cromosemiótica. El significado del color en la comunicación visual. Recuperado 17 de septiembre de 2018. Disponible en http://200.62.146.19/bibvirtualdata/publicaciones/comunicacion/n3_2002/a07.pdf.
  • Rivera, M. A. (2001). Percepción y significado del color en diferentes grupos sociales. Revista Imagen, 53: 74-83.