A todas las personas nos ha pasado alguna vez. Vivir con ansiedad, no una ansiedad relacionada con un estímulo, alguna experiencia que nos da miedo, una situación o una persona, sino acostumbrarte a vivir en ese estado constante de ansiedad.

La ansiedad es un estado emocional y también una forma de pensar, interpretar, valorar, que repercute en tu bienestar físico, psicológico y emocional. ¿Es una condición sin solución? ¿No hay solución más allá de los fármacos? ¿Qué tal si profundizamos en lo que realmente significa la ansiedad?

¿Cómo nos desgasta la ansiedad?

Todas las emociones son útiles en su grado justo y necesario, y por lo tanto, son positivas. La ansiedad suele considerarse una emoción negativa, aunque en realidad esta forma de categorizarla pertenece al ámbito psiquiátrico. La ansiedad, sencillamente, es un modo de miedo que se ha generalizado. Te has acostumbrado a vivir con miedo, como en un constante estado de alerta.

El miedo es positivo si lo gestionas de forma funcional. Un miedo funcional te ayuda a proteger tu vida y la de los demás. La ansiedad, por el contrario, como así ocurre con un estrés elevado, no tiene ninguna función positiva. La ansiedad es haber aprendido a vivir con miedo a todo, en una constante preocupación y anticipación a problemas o situaciones que no tienen por qué existir.

¿Cómo se genera la ansiedad?

Ante todo, es importante recalcar que vivimos en una época muy complicada en relación a la ansiedad. La actual pandemia que vivimos y los procesos de confinamiento han causado estragos psicológicos y emocionales en la población, lo cual ha aumentado el número de casos con ansiedad. Sin embargo, lo más preocupante no es esto, sino el número de casos de personas que están recibiendo medicación para la ansiedad cuando no era estrictamente necesario (sino que ese problema podía solucionarse y prevenirse aprendiendo a entender y a gestionar esa ansiedad y miedos).

La administración de fármacos es un asunto muy delicado que a largo plazo puede dificultar la solución del problema.

Desde hace más de 10 años acompaño como psicólogo y coach a personas en sus procesos de cambio personal. Desde el mes de marzo de 2020, el número de personas con dificultades extra de ansiedad y desánimo han crecido de forma alarmante. Sin embargo, la buena noticia es que esas personas están consiguiendo revertir su situación gracias a su propio cambio personal (con más facilidad en el caso de personas que no toman fármacos, y con más dificultad y lentitud en el caso de estas últimas).

Por este caso tan especial e importante hoy día, te he dejado un vídeo muy especial donde profundizamos en qué es la ansiedad, dónde la sientes, y sobre todo cómo comenzar a solucionar ese problema para siempre gracias a tu propio cambio personal. Dale a play!

¿Qué hacer?

La ansiedad es un estado de miedo que se ha generalizado, y el mayor error que podemos cometer es asociarlo a la tristeza, desánimo o depresión. El motivo por el cual se realiza un diagnóstico según un cuadro "ansioso-depresivo" es porque la ansiedad lleva a la depresión, no porque sean lo mismo. Tratar una generalización así desde un punto de vista farmacológico puede ser necesario si el caso es agudo, pero peligroso y limitante en la inmensa mayoría de las ocasiones.

Nos deprimimos porque nos cansamos de estar ansiosos. Y estamos ansiosos porque respiramos de forma diafragmática, en alerta y observación constante. Aprender a respirar, entender las situaciones, saber entender de dónde vienen las emociones precipitantes del problema, cómo las estás gestionando, y sobre todo, cómo puedes aprender a entenderlas y a gestionarlas para que en lugar de estar en tu contra estén a tu favor, es el principal camino para que la ansiedad sea solo una experiencia pasajera y desagradable en lugar de un estado permanente o frecuente en tu vida.

Si quieres dar ese paso, te hago una propuesta muy especial. En empoderamientohumano.com encuentras un primer paso gratuito para que podamos agendar una sesión exploratoria, conocernos, descubrir el problema de origen, la solución (una estable que se interiorice y forme parte de ti para siempre) y sobre todo ver cómo puedo acompañarte. El cambio solo es posible si nace de ti. Si quieres profundizar más, recuerda que más arriba tienes el vídeo disponible. Muchos ánimos, ilusión, compromiso y ante todo confianza. Todo va a cambiar desde tu propio cambio.