¿Cómo reacciona al rechazo un narcisista?

Las personas con tendencia al narcisismo pueden sentirse rechazadas y frustradas con facilidad.

Nahum Montagud Rubio

Nahum Montagud Rubio

Cómo reacciona al rechazo un narcisista

Todo el mundo siente la necesidad de llamar la atención en algún momento de su vida, sea por el motivo que sea, sin embargo hay casos patológicos como es el de las personas con trastorno de personalidad narcisista.

Si bien al principio puede que los demás le sigan el juego, llegan un momento en que su círculo de amistades y familiares empiezan a ignorarla, algo que no le sienta bien.

Cómo reacciona al rechazo un narcisista tiene directa relación con su idea de superioridad personal y a continuación veremos el por qué.

¿Cómo reacciona al rechazo una persona narcisista?

Es totalmente normal que cualquiera de nosotros queramos ser el centro de atención en un momento dado. Ya sea porque hemos obtenido un logro importante, porque queremos que nos den cariño o, simplemente, porque queremos destacar con un nuevo estilo de vestir, es sano tener la necesidad de recibir un poco de atención, destacar algo que hemos hecho. Queremos demostrar que somos distintos, que tenemos nuestras fortalezas y hacemos gala de ello.

Sin embargo hay ciertas personas que necesitan constantemente ser el centro de atención, tanto que si alguien a quien quieren sorprender no les hace caso simplemente no pueden aceptar tal suceso. Tampoco les sienta muy bien el hecho de que puedan haber personas mejores que ellas y, de hecho, les cuesta aceptar la idea de que puedan estar por debajo de otros. Son personas que tienen un problema psicológico, el trastorno de personalidad narcisista, y no aceptan para nada ser rechazados o mínimamente ignorados.

Pero antes de entender cómo reacciona al rechazo un narcisista, debemos entender a qué nos referimos exactamente por una persona con este tipo de trastorno de la personalidad.

¿Cómo son los narcisistas?

De acuerdo con el DSM-V, las personas narcisistas se caracterizan por tener un patrón dominante de grandeza, una continua necesidad de recibir admiración, todo ello combinado con una gran falta de empatía. Esta forma de ser es problemática y empieza a emerger en las primeras etapas de la vida adulta.

Las personas que presentan este trastorno de la personalidad tienden a actuar y comportarse de una forma bastante característica, casi caricaturesca. Creyendo que son grandes y exitosos, muchos de ellos se exhiben como verdaderas divas. Cada uno recurre a sus propias artimañas para conseguir llamar la atención, pero todos coinciden en conseguir ese mismo objetivo, tratar de captar el interés de las demás personas.

Son locuaces, encantadores y seductores, pero sin necesidad de que haya intencionalidad romántica. Tienen muy interiorizada una idea de grandiosidad personal, algo que tratan de demostrar constantemente con los demás. Se creen mejores, considerando su valía muy por encima de la de sus amigos y familiares y, combinado con una gran falta de empatía, se comportan de forma prepotente pudiendo humillar a aquellas personas que supuestamente forman su círculo de seres queridos.

No aceptan crítica alguna. Cuestionar la grandiosidad de sí mismos que han ido alimentando a lo largo de su vida adulta implica entrar en crisis, aceptar que no son tan perfectos como realmente piensan es algo que simplemente no va a suceder. Si van a hablar sobre otra persona, no va a ser para halagarla o destacar sus puntos fuertes, sino más bien para menospreciarla.

Debido a su concepto de superioridad, es frecuente que los narcisistas patológicos crean que formar parte de la vida de los demás o, mejor dicho, que él permita a los demás que formen parte de la suya es como una especie de privilegio que les ha otorgado. Cualquiera que tenga el “honor” de estar en el círculo de amistades del narcisista debería estar agradecido por ello, y de hecho en su mente lo concibe como que están en deuda, que realmente le deben algo por semejante concesión.

Como es lógico pensar, aunque en un principio consiguen atraer a ciertas personas gracias a su personalidad seductora, con el paso del tiempo las personas que componen su círculo van intentando alejarse de los narcisistas, puesto que son difíciles de soportar. El hecho de que no acepten críticas y encima se crean por encima de los demás acaba alejando a su círculo cercano, harto de tener que aguantar a una persona que si deja de ser el centro de atención se enfada.

Rechazo

¿Cómo reaccionan cuando son rechazados?

Como comentábamos, las personas con trastorno de personalidad narcisista tienen un comportamiento que acaba siendo desagradable para las personas de su alrededor. Se comportan tanto con sus amigos como con su pareja de forma muy soberbia, creyéndose mejores que ellos y además intentando manipularlos. Aunque puede que lo hagan de forma totalmente inconsciente, está claro que lo hacen para conseguir satisfacer sus deseos y, en caso de que alguien escape de su influencia, hará que se comporten de forma emocionalmente desproporcionada.

La forma en cómo se comportan al ser rechazados puede ser muy variada. Hay quienes recurren a la agresividad, aunque lo normal es el chantaje emocional, el victimismo e, incluso, traten de exhibir síntomas depresivos con tal de despertar en quienes los han rechazado sentimientos de compasión y de culpabilidad. Estos comportamientos no son nada adaptativos ni socialmente adecuados, pero aún así los despliegan porque en muchas ocasiones no son conscientes del daño que pueden estar provocando.

De lo que podemos extraer de todo esto es que son personas que se sienten muy frustradas cuando sienten que los demás los han abandonado. Su forma de ver las cosas es que ellos nunca cometen errores y que no se merecen ser tratados así, que los demás son los culpables y quienes hacen las cosas mal. Esto demuestra su bajo nivel de empatía, su incapacidad para aceptar las críticas y comportarse de una forma que consideraríamos propiamente madura y adulta.

La forma como gestionan el rechazo tiene directa relación con su identidad. Si bien se han formado una idea de superioridad, de que realmente se creen superiores a los demás, cabe decir que su identidad está más bien vacía.

No tienen una identidad propia real, sino más bien una especie de fachada con la que se presentan ante los demás, comportamiento en el que tratan de proyectar cierta grandiosidad que en el fondo es estéril. Es por este motivo que, si alguien los rechaza, la imagen artificial que han creado con la que se presentaban ante los demás empieza a tambalearse.

¿Qué es lo que interpretan como rechazo?

Hemos hablado de cómo reacciona al rechazo un narcisista pero, realmente, ¿qué es lo que consideran como tal? Relacionarse con este tipo de personas puede llegar a ser un tanto peligroso puesto que son especialmente susceptibles a cualquier muestra de desatención, por muy banal, inofensiva e inconsciente que sea. Por ejemplo, rechazar las llamadas o los mensajes de texto de estas personas, aunque sea simplemente por un descuido, puede traernos problemas.

Como decíamos tienen una idea de sí mismos muy elevada y consideran en muchas ocasiones que nos relacionemos con ellos una especie de privilegio que nos han dado. Como consideran que debemos estar siempre a su disposición, el hecho de que no les hagamos caso instantáneamente puede hacer que se sientan profundamente heridos demostrándolo con ira e indignación. Pueden ser especialmente rencorosos e irrespetuosos con aquellos que sienten que les han fallado.

Por este motivo se debe ir con especial cuidado con estas personas. Como decíamos no es que lo hagan necesariamente a posta, y no podemos tildarlas de malas personas puesto que lo que hace que se comporten así es un problema psicológico que requiere ayuda profesional. Por ello, en la medida en que podamos debemos tratar de hacer lo posible para que acuda a una consulta. Esto va a ser complicado pero, en caso de conseguirlo, puede que mejore mucho su calidad de vida y sobre todo la de su círculo de conocidos.

Artículos relacionados