Ejemplos de dinámicas de integración grupal recomendables. Nick Gray.

Las dinámicas de integración grupal son métodos utilizados en grupos para conseguir un objetivo. Son actividades que suponen beneficios, dado que permiten aprender de forma divertida e interactuando con otras personas.

La finalidad de cada dinámica puede cambiar, pero lo esencial es que permiten fomentar el compañerismo mientras se adquieren nuevos conocimientos o se mejoran las relaciones interpersonales.

En este artículo vamos a hablar de sus principales características, además de explicar algunos ejemplos de dinámicas utilizadas en grupos de edades variadas.

Características de las dinámicas de integración grupal

Las dinámicas de integración grupal se realizan con la intención de ofrecer una lección, ya sea moral, educativa o de compañerismo. Se ofrece a los participantes reflexionar sobre lo que han hecho con la actividad, y que expliquen cómo se sienten.

Son muy recurridas ámbitos como la educación y las organizaciones, dado que posibilitan mejorar las relaciones entre los alumnos y los trabajadores, rompiendo barreras interpersonales. Además, permiten, en el caso educativo, trasladar los conocimientos téoricos a un campo más experiencial, favoreciendo un aprendizaje significativo.

Para que una dinámica de integración grupal sea realizada de forma correcta, es necesario que se disponga de uno o más facilitadores. Estas personas se encargan de indicar los pasos a seguir, además de ser quien elabora la dinámica tras haber estudiado las características del grupo en donde la va a aplicar.

Ejemplos de dinámicas de integración grupal

Estos son varios ejemplos de dinámicas de integración grupal para adultos, niños o adolescentes.

1. Mi nombre es y mis gustos son

Es ideal para ser usada el primer día de guardería. Su objetivo es presentar a los niños y hacer que se vayan conociendo. Se recomiendan grupos de unos 10 niños.

El facilitador empieza diciendo “Mi nombre es Juan y me gusta jugar con mi perro”. De forma ordenada, y partiendo del mismo ejemplo, cada niño se presentará y dirá sus gustos.

Al haber hablado todos los niños, el facilitador preguntará si se acuerdan de los nombres de sus compañeros y juntará a quienes tienen gustos similares.

2. Cuento compartido

Los niños necesitan motivación y practicar su creatividad. Es por ello que esta dinámica es perfecta, dado que implica crear un cuento todos juntos.

El facilitador empezará el cuento, relatando alguna historia en la que él aparece y también en la que aparece alguno de los niños, al quien señalará. El niño señalado tendrá que decir su nombre y continuar explicando la historia. Tendrá que mencionar a otro niño, lo señalará y así continuará contándose el cuento.

Es muy recomendado para niños de guardería y primaria. Lo ideal es que el grupo sea de unas 8 o 10 personas.

3. Río turbio

Los participantes están sentados formando un círculo y en la mano tienen tapitas de botella. Se canta una canción: “por el río pasa una agua muy turbia, turbia”. Con las tapitas deben seguir el ritmo de lo que cantan. A cada tiempo se deberá pasar la tapita al compañero de la derecha.

La canción se va acelerando cada vez más. Aquellos que pierdan el ritmo son eliminados hasta que solo quedan tres. Los tres últimos participantes requerirán de muy buena coordinación para continuar haciendo la actividad.

En esta dinámica se practican el compañerismo, la coordinación y la sincronización.

4. Sueños

Es una dinámica muy utilizada con adolescentes y jóvenes para enseñarles la importancia de que, pese a las dificultades, no deben dejar nunca de perseguir sus sueños.

Tiene una duración de unos 15 a 25 minutos y se recomienda hacerlo con grupos de entre 10 a 20 participantes. Se necesitan globos y sillas, uno para cada participante.

Al principio todos los participantes están sentados formando un círculo lo más juntos posible y deben elegir un sueño. Cada uno hincha su globo y hace como que introduce el sueño en él.

Luego, se ponen de pie y giran las sillas para formar un círculo muy pequeño, dentro del cual ellos están. El globo debe llegar lo más alto posible. El facilitador dispone de un objeto, como una pistola de balines, para hacer estallar los globos que se salgan del círculo.

La idea de esta dinámica es comprender que es necesario salir de la zona de confort para conseguir realizar tus sueños, pero que siempre habrá alguien que trate de destrozarlos.

5. Espaldas pegadas

Con esta dinámica se fomenta el trabajo en equipo y tiene una duración aproximada de entre 10 y 25 minutos. La cantidad de participantes es muy variada, pudiendo ir de 2 a 40 personas.

Dos participantes, por ejemplo, se sientan en el suelo de espaldas y se agarran de los brazos sin girarse. La idea es que se pongan de pié haciendo fuerza entre ellos pero sin apoyar las manos en el suelo.

Es importante que, de hacerse con parejas, sus miembros tengan más o menos la misma complexión física, altura y que no tengan problemas de espalda.

El aprendizaje fundamental en esta dinámica es la de que uniendo esfuerzos se pueden lograr grande hitos.

6. Suma de equipos

Dura unos 20 minutos y se requieren entre 10 y 20 personas. Se necesitan hojas con números apuntados del 0 al 9.

Es necesario que haya como mínimo dos grupos, en los que cada persona recibe uno o dos hojas con números.

El facilitador dice un número de varias cifras en voz alta y los grupos tienen que formarlo con sus hojas de papel. El grupo que antes forme el número gana el punto.

Los números pueden decirse directamente (p.ej.: 45) o decir una fórmula matemática (p.ej.: 10x10:2-10+5).

Se ponen a prueba capacidades matemáticas de forma interactiva y se promueve el sentido de deportividad

7. El espejo

Es una dinámica ideal para mejorar la confianza entre niños, además de ayudarles a reflexionar sobre sus emociones.

El facilitador forma parejas de niños, que se pondrán uno frente al otro. Uno de ellos hará movimientos y el otro lo imitará.

Se promueve la empatía, dado que tienen libertad para imitar al compañero pero deben hacerlo de uno forma que no le resulte humillante. También se pone a prueba la sincronización, coordinación y concentración.

8. El mensaje equivocado

Ideal para adolescentes y adultos jóvenes. Es divertida y permite reflexionar sobre la transmisión de la información en una cadena de varios interlocutores.

Los participantes se ponen en fila. La primera persona de la fila es quien recibe el mensaje directamente del facilitador. El primero de la fila le dirá el mensaje al segundo, y este al tercero, y así sucesivamente.

El último deberá decir en voz alta el mensaje que le ha llegado. El facilitador comparará lo que había dicho en un principio con lo que ha llegado al final.

Con esta dinámica se pone a prueba la memoria de los participantes, su capacidad de atención y sus habilidades de comunicación.

9. Armando la palabra

Esta actividad facilita que los integrantes interactúen y se conozcan mutuamente.

El facilitador repartirá hojas con letras apuntadas. Cada participante tendrá una hoja y no sabrá qué letras tienen los demás.

El facilitador ha elegido esas letras para formar una palabra, y son los participantes quienes deben averiguar de cuál se trata. Además, se pueden poner normas, como por ejemplo que se deben presentar cada vez que hablan con alguien.

10. La pelota más preguntona

Es ideal para trabajar con pequeños grupos. Se necesita una pelota y un reproductor de música.

Los niños forman un círculo y, al poner música, la pelota va pasando de unos a otros. Cuando la música pare, aquella persona que tenga la pelota deberá decir su nombre y hará una pregunta corta a los demás.

Los demás compañeros deberán contestar antes de que la música vuelva a sonar. Cuando vuelva a sonar la música, la pelota volverá a estar en movimiento. El juego durará hasta que todo el mundo se haya presentado.

Referencias bibliográficas:

  • Backstrom, L.; Huttenlocher, D.; Kleinberg, J.; Lan, X. (2006). Group formation in large social networks. Proceedings of the 12th ACM SIGKDD international conference on Knowledge discovery and data mining - KDD '06. p. 44.