La apraxia ideacional es una afección neurológica que incapacita a la persona a pensar y realizar determinadas secuencias de movimientos con objetos y herramientas de uso cotidiano, cuando se le pide que lo haga.

Por ejemplo, cuando le decimos a un paciente que sufre este tipo de apraxia que comunique en voz alta los pasos que hay que dar para lavarse los dientes, le va a resultar imposible.

A continuación, veremos con más detalle en qué consiste la apraxia ideacional, cuáles son las causas y sus principales síntomas, así como el tratamiento indicado.

¿Qué es la apraxia ideacional?

La apraxia ideacional es un trastorno neurológico que se caracteriza por la pérdida de la capacidad de conceptualizar, planificar y ejecutar las secuencias complejas de acciones motoras involucradas en el uso de herramientas y de objetos de la vida cotidiana.

Esta condición impide al sujeto que la padece planificar movimientos en los que haya algún tipo de interacción con objetos, debido a que se produce una pérdida del conocimiento o la percepción del propósito de los mismos. Las características de este trastorno incluyen una alteración en el concepto de organización secuencial de las acciones voluntarias. El paciente parece haber pedido el conocimiento de lo que representa un objeto específico.

Fue el psiquiatra Arnold Pick quien, hace un siglo, describió al primer paciente que parecía haber perdido la capacidad de usar objetos; esta persona cometía errores como peinarse con el lado equivocado del peine o cepillarse los dientes con el dedo, equivocaciones que suelen darse en la apraxia ideacional.

Con todo, no fue hasta la década de 1900 cuando el neurólogo alemán, Hugo Liepmann, redefinió el término de apraxia ideacional, describiendo específicamente a una serie de trastornos que implicaban, sobre todo, problemas en la planificación motora, al margen de alteraciones en la percepción visual, el lenguaje o la capacidad simbólica de los pacientes.

Causas

Las causas que provocan la apraxia ideacional siguen siendo todavía desconocidas para la mayoría de los investigadores.

No obstante, los estudios realizados con pacientes que han sufrido daños cerebrales indican que este tipo de apraxia está relacionada con lesiones en el hemisferio dominante, en áreas cercanas a las asociadas con trastornos como la afasia.

Fue Liepmann a principios del siglo pasado quien propuso una hipótesis que implicaba al sistema de procesamiento motor, encargado de ejecutar acciones, localizado en el hemisferio cerebral izquierdo y el responsable de la planificación motriz que guía los movimientos del cuerpo. Sin embargo, nunca pudo describir en dos pacientes con el mismo daño cerebral, el mismo tipo síntomas propios de la apraxia ideacional.

Otros investigadores han señalado que, posiblemente, el daño en el surco lateral del cerebro, también conocido como cisura de Silvio, podría contribuir a explicar el deterioro del reconocimiento de los objetos por parte de los sujetos. Otra posible localización que conduciría a los síntomas típicos de una apraxia ideacional podría ser el giro marginal, localizado en el lóbulo parietal del cerebro.

En general, la apraxia ideacional se ha identificado con lesiones bilaterales en regiones parietooccipitales y parietotemporales, aunque las lesiones frontales y frontotemporales en el hemisferio izquierdo también se han propuesto como posibles localizaciones implicadas en las causas de este tipo de apraxia, ya que esto explicaría los problemas en la planificación motora que se observa en este tipo de pacientes, así como la dificultad para distinguir ésta de ciertas afasias.

En los casos en los que se produce la apraxia junto con algún tipo de demencia (Alzheimer o Parkinson) se han descrito lesiones extensas en el hemisferio izquierdo y daños en el cuerpo calloso.

Signos y síntomas

Los pacientes que presentan apraxia ideacional, como hemos comentado anteriormente, son incapaces de realizar movimientos que implican una secuencia ordenada de actos. Aunque la persona puede ser capaz de ejecutar cada acto de los que componen un movimiento por separado, no pueden ejecutarlo ordenadamente y de manera lógica.

Para comprobar esto, Liepmann realizó una serie de pruebas, conocidas como tareas de objetos múltiples. Cada tarea requiere que el paciente use más de un objeto; el investigador describe la tarea al paciente y le pide que ejecute esa tarea tal y como está descrita. Liepmann dio a los pacientes varios artículos, como una vela, una mecha y una caja de cerillas. Luego observaba para ver cómo interactuaban con cada objeto.

En el caso de la caja de cerillas, uno de los paciente acercó la caja al lado de la mecha; otro, abrió la caja y sacó una cerilla, y la acercó a la mecha sin encenderla; otro paciente golpeó la vela contra la caja de cerillas, y así sucesivamente. El investigador pudo presenciar la discontinuidad de las acciones de los pacientes con respecto a objetos cotidianos, categorizando los errores que cometían, como: una mala ubicación de las acciones, mal uso de objetos, omisiones o errores secuenciales.

En definitiva, el déficit que presentan los pacientes con apraxia ideacional no es carecer del conocimiento de cómo usar un objeto, ya que entienden perfectamente la función de cada uno de ellos. El problema radica en que, cuando intentan interactuar con múltiples objetos para ejecutar alguna de sus funciones, la ejecución se vuelve defectuosa.

La persona es, pues, capaz de realizar acciones más o menos complejas de forma rutinaria (encender una cerilla o abrir una caja), pero es incapaz de hacerlo bajo una orden verbal o cuando se le pide que lo haga. De ahí que, para algunos investigadores, este tipo de apraxia no sea más que una apraxia ideomotora severa, que implica la incapacidad de realizar movimientos o gestos cuando estos son requeridos verbalmente o por imitación.

Tratamiento

En la actualidad, el tratamiento más habitual para la apraxia ideacional, que no deja de ser un trastorno por daño cerebral, es la terapia ocupacional y la rehabilitación neuropsicológica, que tienen por objetivo retrasar la progresión de los síntomas y ayudar a los pacientes a recuperar su independencia y autonomía funcional.

En los pacientes más jóvenes, después de un accidente cerebrovascular que provoca una apraxia de este tipo, es menos complicada la recuperación debido a que sus cerebros son más plásticos que los de un adulto o una persona mayor, por lo que a medida que se desarrollan nuevas pautas y comportamientos durante la rehabilitación, las áreas neuronales funcionales e intactas pueden asumir algunas de las funciones que realizaban las regiones dañadas.

La apraxia ideacional se ha descrito, frecuentemente, en casos de demencia de tipo Alzheimer, siendo una causa importante de morbilidad y progresando además con la enfermedad subyacente. En estos contextos, las personas pierden autonomía rápidamente y se vuelven muy dependientes, siendo necesaria la utilización de ayudas técnicas y, en los casos más graves, el traslado a un centro en el que puedan cubrir sus necesidades.

Referencias bibliográficas:

  • Ardila, A., & Rosselli, M. (2007). Neuropsicología clínica. Editorial El Manual Moderno.

  • Hanna-Pladdy, B., & Gonzalez Rothi, L. J. (2001). Ideational apraxia: Confusion that began with Liepmann. Neuropsychological Rehabilitation, 11(5), 539-547.

  • Ochipa, C., Rothi, L. J. G, & Heilman, K. M. (1989). Ideational apraxia: a deficit in tool selection and use. Annals of Neurology, 25, 190-193. doi: 10.1002/ana.410250214