Los trastornos psicológicos son muy variados, pero muchos de ellos coinciden en cuanto a síntomas se refiere. A veces es difícil diferenciar de forma clara y tajante entre un trastorno como es la depresión mayor de otros como la depresión breve recurrente o el trastorno bipolar.

Es por ello que existen los manuales de diagnóstico, como el DSM o la CIE, que permiten llevar a cabo un diagnóstico diferencial y asegurarse de que el paciente recibe el diagnóstico y tratamientos adecuados.

A veces la depresión mayor y la ciclotimia, que presenta ciclos hipomanía-depresión, pueden generar cierta confusión. Por este motivo vamos a explicarlos en este artículo, además de mencionar las 4 principales diferencias entre ambos trastornos.

Breve definición de ambos trastornos

Antes de nada, vamos a conocer la definición y las características básicas de ambos trastornos.

Depresión mayor

La depresión mayor es un trastorno psicológico caracterizado por manifestar una profunda tristeza patológica durante por lo menos dos semanas. Las personas deprimidas a menudo tienen una muy baja autoestima, poco interés por hacer actividades que antes les gustaban, además de falta de energía y dolores sin causa aparente. Debido a todo esto, el trastorno puede repercutir muy gravemente en la vida de la persona deprimida, afectando a sus relaciones sociales, trabajo, estudios y salud en general.

Ciclotimia

La ciclotimia, también llamada trastorno ciclotímico, es un trastorno psicológico en el que se dan períodos con síntomas depresivos y períodos con hipomaníacos. La ocurrencia de estos episodios tiene que ser de unos dos años

Diferencias entre ambos trastornos

Vamos a conocer a continuación cuáles son las diferencias entre la ciclotimia y la depresión mayor.

1. Episodios vs. estado constante

La principal diferencia entre ambos trastornos es que en la ciclotimia hay episodios hipomaníacos y depresivos mientras que en la depresión mayor sólo ocurre sintomatología depresiva.

En la depresión, los episodios son unipolares, es decir, no hay cambios del estado de ánimo bruscos como ocurre en el trastorno bipolar o la ciclotimia, en los que se pasa de un bajo estado anímico a uno alto, con sintomatología maníaca.

En la depresión mayor estos síntomas transcurren por lo menos durante dos semanas, pudiendo estirarse hasta meses y años.

En cambio, en la ciclotimia, al igual que ocurre con el trastorno bipolar, se dan episodios que van de un extremo al otro del estado anímico.

Si bien los síntomas no son tan graves como en el trastorno bipolar, unos episodios cursan con síntomas depresivos mientras que otros lo hacen con hipomaníacos.

Cuando se dan episodios depresivos sin que vayan acompañados de episodios con manía se suele referir a la depresión como unipolar.

En la ciclotimia hay episodios depresivos, en los cuales se manifiestan síntomas propios de la depresión, pero también se dan episodios hipomaníacos. Así pues, en la ciclotimia se dan variaciones del estado anímico que van ligeramente más allá de la eutimia.

2. Gravedad de los síntomas

Los síntomas propios de la depresión mayor son varios, siendo algunos de ellos insomnio e hipersomnia, incremento y pérdida de peso sin hacer dieta, fatiga y pérdida de energía, sentimientos de inutilidad, problemas de concentración, junto con profunda tristeza, ideación suicida e intentos autolíticos.

Todos estos síntomas son graves y repercuten de forma muy negativa en la vida de la persona deprimida.

Si bien la ciclotimia repercute también en la vida de la persona, no lo hace de una forma tan grave como lo hace la depresión mayor.

Es cierto que en la ciclotimia hay síntomas depresivos, sin embargo, estos no adquieren la gravedad propia de los de la depresión mayor. Además, los episodios depresivos en la ciclotimia no suelen durar tanto como en la depresión, rara vez superando las dos semanas.

Debido a todo esto, la ciclotimia no llega a ser tan perjudicial como lo es la depresión mayor, aunque sí cabe destacar que no es adaptativo el tener episodios depresivos con frecuencia, dado que puede dificultar mantener una pareja o continuar los estudios y el trabajo.

Lo mismo sucede con los episodios hipomaníacos de la ciclotimia si se comparan con los altos maníacos propios del trastorno bipolar. Mientras que en el trastorno bipolar se da euforia y sentimiento de invencibilidad, en la ciclotimia estos síntomas son menos severos.

3. Búsqueda de ayuda

Si bien todas las personas necesitaríamos ir al psicólogo, ya sea para comprobar que estamos bien o para ver si nos sucede algo e iniciar un tratamiento lo antes posible, lo cierto es que no todas las personas con trastornos psicológicos se deciden a buscar ayuda.

Relacionándolo con el punto anterior, debido a la diferencia en la gravedad de los síntomas de ambos trastornos, hay también diferencias por parte de los afectados por estos trastornos a la hora de buscar ayuda.

En la depresión mayor, al haber un afectación en la vida muy notoria, se suele buscar ayuda profesional más a menudo y antes que en el caso de la ciclotimia.

Es cierto que puede haber reticencias a acudir al un psicólogo o a un psiquiatra, pero dado que la persona con depresión mayor es muy consciente de que sufre y su entorno también suele haber más presiones por parte de la familia para que vaya en búsqueda de la ayuda que tanto necesita.

Sin embargo, no sucede los mismo con las personas afectadas por la ciclotimia. Como los cambios en el estado anímico se pueden confundir con cambios normales y sanos de una persona un tanto inestable o relacionarlo con su personalidad, el grado de preocupación es menor y el plantearse el hecho de que se está padeciendo un problema psicológico no es tan frecuente.

Sin embargo, la búsqueda de ayuda nunca va de más, dado que se estima que entre el 15% y el 50% de la población de personas con ciclotimia va a evolucionar a un trastorno bipolar con episodios de gravedad mayor.

4. Diagnóstico diferencial

Para que se pueda diagnosticar la ciclotimia, es necesario que el paciente haya manifestado episodios depresivos e hipomaníacos durante un período superior a los dos años.

En el caso de la depresión mayor, se puede dar el diagnóstico en caso de que la persona reporte estar sufriendo la sintomatología depresiva durante más de dos semanas.

La depresión mayor es clasificada en el DSM-5 como un trastorno del estado anímico y se diagnostica tal trastorno cuando se ha dado por lo menos un episodio depresivo, sin que se hayan dado los síntomas propios de una manía o hipomanía.

Habitualmente, si se ha dado un episodio con sintomatología maníaca, se descarta la depresión mayor y se plantea la posibilidad de que se esté ante un trastorno ciclotímico o uno de tipo bipolar.

La ciclotimia es clasificada como un subtipo del trastorno bipolar. Los intervalos en los que no se da sintomatología ni depresiva ni hipomaníaca no son superiores a los dos meses.

Cabe decir que durante el diagnóstico de la ciclotimia es necesario averiguar si la persona ha consumido drogas, dado que algunas de ellas pueden afectar en el estado anímico de tal forma que se den episodios de euforia seguidos de bajones emocionales que pueden malinterpretarse como un trastorno ciclotímico.

Referencias bibliográficas:

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