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El trastorno facticio es una condición en la cual el paciente, de manera consciente y deliberada, actúa como si tuviera una enfermedad física o mental cuando realmente no le ocurre nada.

Los pacientes con este trastorno crean y exageran la sintomatología de una enfermedad de diferentes maneras. Pueden mentir sobre sus síntomas, hacerse daño como manera de crear síntomas visibles o alterar pruebas médicas (por ejemplo, una muestra de orina) de manera que parezcan enfermos.

De hecho, son capaces de pasar por tests dolorosos u operaciones de riesgo para obtener la simpatía de las personas que prestan atención a individuos que están realmente enfermos.

Suelen ser personas con dificultades emocionales

Este comportamiento es considerado trastorno porque está asociado a dificultades emocionales graves. Pero, además, las personas que sufren esta psicopatología suelen sufrir otros problemas de salud mental, como trastornos de personalidad.

Es decir, que estos individuos suelen tener patrones de pensamiento y comportamiento de larga duración que difieren de lo que la sociedad considera normal. Además, también suelen tener habilidades de afrontamiento pobres y problemas serios para relacionarse con los demás.

Diagnóstico diferencial entre el Trastorno Facticio y el Trastorno Somatomorfo

El trastorno facticio es similar a otra psicopatología que recibe el nombre de trastorno somatomorfo, que también incluye la presencia de síntomas que no tienen que ver con una enfermedad real. Ahora bien, las personas que padecen el trastorno somatomorfo no fingen los síntomas ni engañan a los demás, sino que piensan que tienen enfermedades que realmente no tienen.

Características de una persona con Trastorno Facticio

Las personas con este trastorno suelen presentar estas características:

  • Historial médico dramático pero inconsistente
  • Síntomas poco claros que no son controlables y que se vuelven más graves o cambian una vez que ha empezado el tratamiento
  • Recaídas predecibles tras la mejora de la enfermedad
  • Presencia de muchas cicatrices
  • La aparición de síntomas nuevos o adicionales tras los resultados negativos de una prueba médica o psicológica
  • Presencia de síntomas sólo cuando el paciente está con otros o está siendo observado
  • Deseo por realizar pruebas u operaciones
  • La renuencia por parte del paciente para permitir que los profesionales de la salud puedan hablar con miembros de la familia, amigos y médicos previos

Tipos de Trastornos Facticios

Según la distinta sintomatología, existen cuatro tipos de trastornos ficticios:

Trastorno facticio con síntomas mayormente psicológicos

Los individuos con esta psicopatología imitan los síntomas típicos del trastorno esquizofrénico. Por tanto, suelen simular confusión, hacer declaraciones absurdas y afirmar tener alucinaciones o delirios; por ejemplo, escuchar voces.

Trastorno facticio con síntomas mayoritariamente físicos

Las personas con este trastorno afirman tener síntomas relacionados con una enfermedad física, tales como síntomas de dolor de pecho, problemas de estómago o fiebre. Este trastorno también se conoce como Síndrome de Munchausen.

Trastorno facticio con síntomas psicológicos y físicos

Las personas con este trastorno dicen tener síntomas de ambas enfermedades físicas y mentales.

Trastorno facticio no especificado

Este tipo incluye un trastorno llamado trastorno facticio por poderes, también conocido como Síndrome de Munchausen por poderes. Las personas con este trastorno se inventan los síntomas de la enfermedad en otra persona bajo su cuidado. Ocurre con mayor frecuencia en las madres (aunque puede ocurrir en los padres) que intencionalmente dañan a sus hijos con el fin de recibir atención.

Causas del Trastorno Facticio

Las causas exactas de este trastorno no se conocen, pero los investigadores creen que se debe a factores biológicos y psicológicos.

Algunas teorías afirman que estos pacientes han sufrido abuso o falta de cariño durante la infancia que pueden llevar asociados serios problemas emocionales, así como un historial médico que se caracteriza por la presencia frecuente de enfermedades que requieren hospitalización.

Los estudios sugieren que esta condición es más frecuente en hombres que en mujeres, En cambio, el trastorno facticio por poderes es más habitual en mujeres.

Tratamiento del Trastorno Facticio

El objetivo más importante del tratamiento de este trastorno es modificar comportamiento del paciente y eliminar o reducir el mal uso de los recursos médicos. En el caso del trastorno facticio por poderes, el objetivo primordial es la protección de cualquier víctima potencial.

Una vez que estos objetivos se han cumplido, el siguiente paso es entender los motivos psicológicos que están provocando el comportamiento del paciente. El tratamiento por excelencia es la psicoterapia, preferiblemente la terapia cognitivo.conductual.. De esta manera se actúa sobre el pensamiento y la conducta del paciente.

La terapia familiar también puede ser de utlidad para que los miembros de la familia no premien el comportamiento prejudicial del paciente. En casos graves, se administran fármacos antidepresivos y ansiolíticos