En la actualidad, cada vez más niños y adolescentes son diagnosticados de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), así como de otros trastornos que conllevan dificultades para mantener el nivel de atención.

Uno de los tratamientos que más se utiliza en estos casos es el Entrenamiento de Autoinstrucciones de Meichenbaum, también conocido como entrenamiento cognitivo, y que está orientado a mejorar la capacidad de organización, planificación y atención.

En este artículo veremos en qué consiste este entrenamiento, cuáles son sus fases, objetivos y posibles aplicaciones.

Entrenamiento de autoinstrucciones de Meichenbaum: características

Donald Meichenbaum

El Entrenamiento de Autoinstrucciones de Meichenbaum, fue desarrollado en realidad por dos autores: el propio Donald Meichenbaum y Goodman, en el año 1971. Se trata de una técnica que se aplica especialmente en el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), aunque también en otros trastornos o simplemente ante la presencia de ciertas dificultades.

Normalmente se aplica a niños y adolescentes, aunque también podrían desarrollar el entrenamiento personas adultas. El objetivo de este entrenamiento es el de modificar el diálogo interno de la persona para facilitar el afrontamiento de una determinada tarea, situación o problema.

La atención como habilidad cognitiva

La atención es una habilidad cognitiva esencial para el aprendizaje, ya que es la que posibilita que podamos acceder al conocimiento, atendiendo a lo que nos explican.

Una vez se presta atención, es más fácil que podamos recibir y entender la información; después, ya empiezan a operar otros procedimientos como por ejemplo la memoria de trabajo, que permite manipular la información que recibimos.

En resumen, la atención es muy importante para el desarrollo de otras habilidades, especialmente en la etapa del aprendizaje temprano (y en la escolarización). Es por ello que resulta fundamental potenciarla, y para ello el Entrenamiento de Autoinstrucciones de Meichenbaum puede ser una herramienta que nos ayude.

Autoinstrucciones

Como su propio nombre indica, dicho entrenamiento incluye una parte o elemento fundamental: las autoinstrucciones. Pero, ¿qué son exactamente?

También llamadas autoverbalizaciones, las autoinstrucciones constituyen un sistema que permite “hablarnos a nosotros mismos”, y que a su vez facilita una serie de pautas que nos guían y nos ayudan a resolver tareas de forma autónoma.

Es decir, este sistema permite interiorizar una serie de pasos propios de una tarea o conducta, de forma que al final ya no sea necesario decir en voz alta las instrucciones de la tarea a desarrollar; todo ello favorece la interiorización de los procesos mentales.

¿Para qué sirve esta técnica?

Concretamente, el Entrenamiento de Autoinstrucciones de Meichenbaum se trata de una técnica enfocada a potenciar y mejorar la atención, reducir la impulsividad y la hiperactividad, controlar la ira y mejorar en la capacidad de organización.

Además, también permite tratar las dificultades interpersonales en algunos casos.

Fases

El entrenamiento de autoinstrucciones de Meichenbaum está dividido en 5 etapas o fases que van desarrollándose de forma progresiva, y donde la aplicación del paciente (niño o adolescente) se va incrementando, mientras la participación del terapeuta o el adulto va disminuyendo hasta desaparecer:

1. Modelado

En la primera etapa del Entrenamiento de Autoinstrucciones de Meichenbaum, el terapeuta o adulto actúa de modelo hablando en voz alta y realizando la conducta con la que se está trabajando (es decir, realizando la tarea delante del niño y a la vez hablándose a sí mismo).

Va diciendo los pasos en voz alta, así como las posibles dudas que puedan surgir, las posibilidades y las estrategias utilizadas. Sería como “pensar en voz alta”, e implicaría que fuera detallando paso por paso lo que está haciendo para resolver la tarea o el problema.

Esta conducta o tarea, puede ser de cualquier tipo, y que incluya (o no) una serie de pasos: por ejemplo, preparar la mochila de la escuela.

2. Guía externa en voz alta

En la segunda fase, el terapeuta o adulto habla (dando las autoinstrucciones de la acción en voz alta) mientras el niño actúa (es decir, ejecuta la conducta; siguiendo con el ejemplo, sería prepararse la mochila).

3. Autoinstrucciones en voz alta

Aquí el terapeuta pasa a un segundo plano, y ya el proceso recae sobre el niño o adolescente, que habla en voz alta (autoinstrucciones) mientras actúa (desarrolla la conducta). Es decir, es el niño quien pasa a desarrollar la tarea.

Las frases que irá diciendo el niño, serán las mismas que ha dicho previamente el terapeuta. Generalmente, en el Entrenamiento de Autoinstrucciones de Meichenbaum, y especialmente en esta fase, habrá que ir ayudando al niño, porque es difícil que lo recuerde todo de forma exacta y en orden.

4. Autoinstrucciones en voz baja

En la cuarta fase, el niño o adolescente habla en susurros mientras actúa.

5. Autoinstrucciones encubiertas

En la última fase del Entrenamiento de Autoinstrucciones de Meichenbaum, el niño o adolescente piensa las instrucciones (las realiza mentalmente, de forma interna), al mismo tiempo que ejecuta la conducta.

Al final de esta fase, el niño será capaz de generar pensamientos-guía.

Conclusiones

Al final, los objetivos fundamentales del entrenamiento de autoinstrucciones de Meichenbaum incluyen el hecho de que el niño o adolescente realice las tareas de forma concienzuda, que se organice mentalmente lo que debe hacer en cada momento (o en tareas determinadas) y que interiorice los procesos mentales pertinentes, de forma progresiva y paso por paso.

Todo ello favorecerá la concentración, organización y planificación del niño y ayudará a disminuir la hiperactividad propia de trastornos como el TDAH, por ejemplo.

Referencias bibliográficas:

  • Caballo, V., Simón, M.A. (2002). Manual de Psicología Clínica Infantil y del adolescente. Trastornos específicos. Pirámide: Madrid.

  • Gobierno de Aragón. (2018). Entrenamiento en Autoinstrucciones. Dpto de Educación, Universidad, Cultura y Deporte.

  • Pérez, M.; Fernández, J.R.; Fernández, C. y Amigo, I. (2010). Guía de tratamientos psicológicos eficaces II: Psicología de la Salud. Madrid: Pirámide.