Hay épocas en las que comemos más, y otras menos… esto es algo normal, ya que el hambre está influenciado por muchos factores, tales como: el estrés, el estilo de vida, las preocupaciones diarias, el estado de ánimo…

Pero, ¿qué ocurre cuando comemos en exceso, o cuando tenemos un exceso de hambre? Que entonces hablamos de un problema más serio… la hiperfagia. En este artículo veremos en qué consiste, cuáles son sus síntomas, sus causas (que pueden ser médicas y/o psicológicas) y posibles tratamientos para la misma.

Hiperfagia: ¿qué es?

La palabra hiperfagia proviene del término griego “hiper-” (que significa abundancia, exceso) y del término “-fagia” (que significa comer). Es decir, técnicamente se traduce como un aumento de la ingesta de comida, producido por un aumento del apetito (aunque la causa puede ser otra).

Así, en la hiperfagia (también denominada polifagia) aparece un aumento excesivo del apetito, que se suma a ingestas descontroladas de alimento. Suele producirse sin causa aparente, aunque a lo largo del artículo trataremos de indagar en sus causas, que muchas veces tienen que ver con temas médicos u hormonales, más allá de los psicológicos.

Las personas que padecen hiperfagia son incapaces de diferenciar cuándo sienten apetito real y cuándo sienten ansiedad, y por ello comen exceso en ambas situaciones. Los ciclos de alimentación descontrolada en las personas con hiperfagia pueden variar mucho de una persona a otra, y encontramos ciclos persistentes de apetito, y ciclos de más o menos apetito (que van variando).

La consecuencia directa de la hiperfagia, sumada a muchas otras que quizás sean menos visibles a simple vista, es un aumento del peso corporal, sobrepeso u obesidad (que no siempre tiene por qué aparecer). Este sobrepeso u obesidad puede derivar en una enfermedad cardiovascular o en diabetes.

Síntomas

Los síntomas de la hipergagia son los siguientes.

1. Aumento del apetito/necesidad compulsiva de comer

Puede ocurrir que aparezca un aumento del apetito, o que realmente no lo sea, y que se trate más bien de “ansiedad por comer” o de la necesidad de comer de forma impulsiva y/o descontrolada. Este sería el síntoma principal de la hiperfagia.

2. Sentimiento de culpabilidad

Asociado al síntoma anterior, muchas veces aparece un sentimiento de culpabilidad por haber comido en exceso.

3. Preferencia por alimentos azucarados o grasos

Otro síntoma de la hiperfagia es la preferencia, por parte de la persona que la padece, por alimentos altamente calóricos, con alto contenido en grasas y/o azúcares (por ejemplo dulces, bollería industrial, fritos, etc.).

4. Sobrepeso u obesidad

Como ya hemos visto al inicio, el hecho de padecer hiperfagia puede derivar en problemas de sobrepeso o incluso obesidad, lo que a su vez puede provocar enfermedades de diferente tipo, especialmente cardiovasculares y endocrinas (por ejemplo diabetes).

5. Problemas digestivos

Otra consecuencia de la hiperfagia son los problemas digestivos, que aparecen por el hecho de comer de forma descontrolada o en exceso, y que hace que no podamos digerir bien los alimentos.

Causas

Las causas de la hiperfagia pueden ser diversas, si bien es cierto que suelen relacionarse con temas más emocionales, como sucede muchas veces con la comida. También, pero, pueden tener relación con alteraciones hormonales. Vamos a ver algunas de las causas más frecuentes:

1. Ansiedad

La ansiedad es un estado psicofisiológico alterado, en el que la persona puede sufrir diferentes síntomas como insomnio, palpitaciones, mareos, malestar, irritabilidad, síntomas depresivos, pensamientos catastrofistas…

A su vez, la ansiedad es una de las posibles causas de la hiperfagia. El hecho de padecer ansiedad puede llevar a muchas personas a comer más, no tanto por tener más apetito, sino porque de esa ansiedad nace esa necesidad de comer. Así, erróneamente, el cuerpo asocia la ansiedad con el hambre.

2. Bulimia

Padecer bulimia es otra de las causas de la hiperfagia. Así, muchas pacientes con este trastorno de la conducta alimentaria (TCA) pueden desarrollar hiperfagia.

Después de comer, pero, suelen aplicar conductas compensatorias para contrarrestar ese “exceso” de comida que han ingerido (por ejemplo mediante vómitos, uso de laxantes, ejercicio físico intenso, etc.).

3. Enfermedad de Grave

Las causas de la hiperfagia también pueden ser médicas y/o endocrinas, como en el caso de padecer la Enfermedad de Grave. Esta enfermedad consiste en una tiroiditis autoinmune que estimula la glándula tiroides. Uno de sus síntomas puede ser la hiperfagia.

4. Diabetes mellitus

La enfermedad de la diabetes mellitus, que tiene como síntoma principal un exceso de glucosa (azúcar) en la sangre, también puede conllevar hiperfagia. Recordemos que también puede suceder a la inversa; que la hiperfagia origine una diabetes (en este caso, tipo II).

5. Diabetes del embarazo

En este caso, la diabetes también implica exceso de glucosa en la sangre, aunque la etiología es distinta, y aparece durante el embarazo. También puede provocar hiperfagia en la embarazada.

6. Hipertiroidismo

El hipertiroidismo, una enfermedad autoinmune del sistema endocrino que aparece cuando la glándula tiroides secreta la hormona tiroxina en exceso, también puede provocar hiperfagia. Así, las personas con esta enfermedad tienen más riesgo de engordar por esta y otras razones.

7. Hipoglucemia

La hipoglucemia es una condición que implica bajos niveles de glucosa en sangre, y también puede originar hiperfagia.

8. Síndrome premenstrual

El síndrome premenstrual engloba una serie de síntomas fisiológicos y psicológicos que aparecen en las mujeres, y que se inician durante la segunda mitad del ciclo menstrual.

Entre estos síntomas a menudo se encuentra la hiperfagia, aunque no siempre; algunas mujeres sienten justamente lo contrario, falta de apetito o sensación de hinchazón.

9. Medicamentos

Finalmente, ciertos tipos de medicamentos también puede producir, entre sus efectos secundarios, hiperfagia. Algunos de los más habituales son: corticoides, antidepresivos y antihistamínicos.

Tratamiento

El tratamiento de la hiperfagia requiere acudir a la causa del aumento de ingesta y/o apetito. Si su causa es la ansiedad, deberá abordarse esta desde una perspectiva multidisciplinar, idealmente con la participación del psiquiatra y el psicólogo. Lo importante es que se rompa ese ciclo de “ansiedad ⇒ ansiedad por comer ⇒ ingesta descontrolada o excesiva”.

Así, desde la psicoterapia, se le deberá enseñar al paciente a identificar correctamente los signos fisiológicos de su organismo que le indican que tiene hambre, y a diferenciar esos signos de la propia ansiedad o nerviosismo.

Por otro lado, si las causas de la hiperfagia son medicamentosas o médicas, deberá acudirse a un profesional médico para que pueda ajustar el tipo de medicamento y la dosis adecuada para el paciente, o para que pueda realizar un diagnóstico médico adecuado en caso de que aún no se tenga. En estos casos, lo que se suele hacer es realizar un análisis de sangre y orina; también se valora el funcionamiento de la glándula tiroides (para descartar el hipertiroidismo, entre otros).

Referencias bibliográficas:

  • AS Aragón, SCR López, MED Velasco y GM Cruz. (2018). Emociones y cogniciones de un hombre con hiperfagia: estudio de caso. Revista Digital Internacional de Psicología y Ciencia Social, 4(2): 24-37.
  • DL Córdoba, AEK Cacho y MHC Morales. (2002). Relación entre el comer en exceso y el manejo de las emociones: una experiencia con estudiantes. Psicología y Salud, 12(2).
  • MedLine Plus, Enciclopedia Médica. (2020). Síndrome Premenstrual.
  • Sanitas, Biblioteca de Salud [online]. (2019). El aumento de hambre (hiperfagia).