Este miedo irracional interfiere notablemente en la calidad de vida. Wikipedia Commons

Las escaleras son una estructura que nos facilita el día a día y nos hace la vida mucho más sencilla. Si bien para muchos de nosotros, las escaleras pueden ser de gran ayuda, algunos individuos experimentan síntomas de ansiedad y miedo cuando ven unas o cuando se las imaginan. Es lo que se conoce como batofobia o miedo miedo a las escaleras. En este artículo trataremos este tema y nos adentraremos en cuáles son sus causas, sus síntomas y su tratamiento.

Existen diferentes tipos de fobias, y, de hecho, son uno de los trastornos psicológicos más frecuentes. Si bien muchas personas pueden sufrir un miedo patológico cuando han de subirse a un avión o cuando tiene cerca a una araña, no es muy común que haya personas que desarrollan fobia a las escaleras.

Qué es la batmofobia

La fobia a las escaleras es un trastorno de ansiedad, en el cual los principales síntomas son la ansiedad extrema, el miedo y el intento de evitar el estímulo temido. Pese a que usar escaleras puede ser una experiencia práctica, el batmofóbico sufre un gran malestar.

Las fobias suelen clasificarse en tres tipos: la fobia social, la agorafobia, y las fobias específicas. Estas últimas hacen referencia al miedo irracional que sufre un individuo ante objetos, animales, actividades o situaciones concretas, como pueden ser las serpientes, conducir un coche o las flores.

Puedes saber más sobre la agorafobia o la fobia social en los artículos:

Causas de la fobia a las escaleras

El miedo irracional a las escaleras puede asociarse con el temor a las alturas o a las caídas, pero es un trastorno en sí. Si bien subir escaleras puede ser una buena fuente de ejercicio, las personas con este desorden mental evitarán usar las escaleras a toda costa, puesto que en muchos edificios existe la posibilidad de subir en ascensor, en la mayoría de los casos no supone un problema para la persona que lo sufre. Ahora bien, si la única forma de subir a un lugar es por las escaleras, entonces si que puede ser una situación complicada.

Esta fobia suele desarrollarse por condicionamiento clásico, que es un tipo de aprendizaje asociativo. Esto ocurre porque la persona, que ha sufrido un evento traumático (por ejemplo, una caída), puede asociarlo al hecho de que el motivo de esto sean las escaleras. Si deseas saber qué es exactamente el condicionamiento clásico, puedes leer el artículo “El condicionamiento clásico y sus experimentos más importantes”.

Ahora bien, las experiencias traumáticas vividas por una persona no son la única manera de desarrollar este trastorno, sino que otros individuos han desarrollado la batmofobia al ver a gente caer por las escaleras en la vida real, pero también al ver a actores caer por las escaleras en las películas y acabar con heridas graves. Esto puede producir un fenómeno llamado condicionamiento vicario, que queda explicado en el artículo “Condicionamiento vicario: ¿cómo funciona este tipo de aprendizaje?

Algunos expertos afirman que los seres humanos estamos predispuestos a sufrir fobias, pues la emoción de miedo ocurre con facilidad ya que es adaptativa. El miedo ocurre por asociaciones primitivas y no cognitiva y, por tanto, no responden a argumentos lógicos.

Síntomas de este trastorno fóbico

Los síntomas de este trastorno son iguales al de otras fobias, pero la diferencia se encuentra en el estímulo que la manifiesta. Por ejemplo, en el caso de la coulrofobia, los síntomas fóbicos aparecen ante la presencia de payasos.

Los síntomas de esta fobia pueden clasificarse en cognitivos, conductuales y físicos. Los primeros incluyen los pensamientos catastrofistas, angustia, miedo o confusión . La evitación del estímulo temido hace referencia a los síntomas conductuales. Por último, los síntomas físicos son: náuseas, dolor de cabeza, falta de aire, sudor excesivo, etc.

Tratamiento de este trastorno

Las persona que sufre este trastorno puede ser consciente de su problema; sin embargo, no es tan fácil superarlo sin la ayuda de un psicólogo. Por suerte, la psicoterapia ha demostrado ser muy eficaz para el tratamiento, según muchos estudios científicos.

La terapia cognitivo conductual es una de las corrientes más empleadas para el tratamiento, e incluye varias técnicas eficaces, como son las técnicas de relajación y las técnicas de exposición. En realidad, la más conocida es la desensibilización sistemática, que incluye las dos anteriores. Esta técnica expone al paciente al estímulo fóbico de manera gradual, pero antes aprende una serie de estrategias para hacer frente a este estímulo.

Además de la terapia cognitivo conductual, la terapia cognitiva basada en Mindfulness y la terapia de aceptación y compromiso también han demostrado que aportan excelentes resultados.

Nuevas tecnologías y fobias

En los últimos años, los avances de las nuevas tecnologías también se han empleado para el tratamiento de fobias. La realidad virtual ha demostrado ser muy útil, y por ese motivo, muchos psicoterapeutas lo utilizan en sus intervenciones.

Pero la tecnología sigue avanzando, y con los avances de los smartphones, han ido apareciendo apps que ayudan a tratar fobias. Puedes conocerlas en el artículo “8 apps para tratar fobias y miedos desde tu smartphone”.