Las apps usadas en dispositivos móviles añaden mucho potencial a la labor de los psicólogos. Unsplash.

Cuando hablamos de terapia en psicología, habitualmente imaginamos un escenario en el que profesional y paciente comparten una misma estancia e intercambian de forma hablada experiencias, sentimientos, inquietudes, conocimientos… Si acaso el profesional toma algunas notas o facilita algún material escrito al paciente.

Sin embargo, esta versión de la terapia es bastante reduccionistam, sobre todo en la actualidad. Hoy en día, las nuevas tecnologías nos permiten comunicarnos de múltiples maneras y compartir datos de forma remota e inmediata abriendo camino a nuevas formas de terapia.

El rol de las nuevas tecnologías en la psicoterapia

En 2011 los psicólogos estadounidenses Alan Kazdin y Stacey Blase publicaron su artículo Rebooting Psychotherapy Research and Practice to Reduce the Burden of Mental Illness. En este texto defienden que sí bien la idea clásica de la diada terapeuta-paciente puede ser la modalidad más eficaz y más aceptada por los pacientes, es necesario incorporar otras maneras de actuación para poder llegar a aquellas personas que no tienen acceso a ningún tipo de tratamiento psicoterapéutico.

Para conseguirlo, hablan de la potencialidad de las nuevas tecnologías, basándose sobre todo en los teléfonos móviles e Internet. Sin embargo, ésta también es una versión reduccionista en la que se plantea el uso de las nuevas tecnologías para aquellos casos en los que la terapia cara a cara no es posible.

La recogida de datos en Psicología es fundamental en las intervenciones realizadas desde un enfoque cognitivo-conductual cuando se utilizan registros o autorregistros. En estos, es necesario recoger el momento (lugar, hora… etc) de la conducta y las sensaciones, emociones o pensamientos asociadas a ella, así como otra información relevante (qué estaba pasando, con quién se encontraba la persona.. etc) que permita establecer un patrón y/o línea base de cara a conocer de forma más objetiva el comportamiento.

Cuanto más inmediata en el tiempo y precisa es esa recogida de datos, mejores resultados se pueden obtener. Eso es a lo que se refiere el término Ecological Momentary Assessment, o EMA, (Shiffman, Stone, & Hufford, 2008) y que podemos traducir por Evaluación Ecológica Momentánea (EEM).

Las dificultades que se suelen encontrar al recoger estos datos son las de recordar y registrar emociones, cogniciones y/o conductas, ya que al no contar con métodos poco intrusivos que permitan hacer la recogida, esta suele dilatarse en el tiempo. Pero el uso actual de los smartphones permite a las personas hacer una recogida de datos inmediata a la ocurrencia de la conducta y en el entorno natural de la persona, e incluso automatizando algunos de los datos como la fecha, la hora e incluso el lugar.

Las Intervenciones Ecológicas Momentáneas

Estudios realizados sobre la base de agendas electrónicas (Palm o PDA) muestran que si se utiliza la EMA se favorece una recogida de datos muy distinta a la tradicional de papel y lápiz en muchos ámbitos de la Psicología (Shiffman et al., 2008). Sin embargo, esta tecnología tenía una serie de limitaciones que, aunque facilitaban la recogida de información ecológica y momentánea, no permitían funcionalidades más complejas como sincronización con servidores o reconocimiento de voz.

Los smartphones superan con creces estas barreras, estableciéndose como una ideal tecnología; no sólo para la recogida de información, sino que también puede usarse para llevar a cabo lo que Runyan y compañeros (2013) han llamado Ecological Momentary Intervention o, traducido al castellano, Intervenciones Ecológicas Momentáneas (EMI).

Como su nombre indica, la intervención «momentánea» y «ecológica» está asociada a la posibilidad de intervenir con la persona en el momento preciso en el que se está dando la conducta y de una forma natural o poco invasiva, poniendo a disposición de las personas por ejemplo autoinstrucciones o pautas que puedan consultar de manera inmediata y de esa manera rebajar los niveles de ansiedad.

De esta forma, las nuevas tecnologías no sustituyen a una intervención presencial, sino que la complementan haciéndola más efectiva.

En estos momentos, y bajo una óptica de trabajo con big data, el uso del smartphone diluye la distinción entre la EMA y la EMI, ya que se abre la posibilidad de realizar una intervención en línea a través de una aplicación móvil que se conecte a dispositivos y permita una retroalimentación continua entre los datos recogidos en la fase de evaluación y durante la intervención. Así, se habla de Smartphone Ecological Momentary Assessment/Interventions (Runyan et al., 2013).

Las ventajas de un registro actualizado en tiempo real

Poder contar con dispositivos que recogen datos y tienen la capacidad de compartirlos en tiempo real con profesionales e investigadores ha supuesto un antes y un después en los trabajos realizados con de EMA y EMI, permitiendo sobre todo en estas últimas un nivel de personalización hasta ahora imposible (Wangberg & Psychol, 2013).

Esto puede tener gran importancia en el ámbito de la evaluación e intervención psicológicas, y más en el campo de la investigación, pudiendo revolucionar la forma en que se desarrollan los modelos teóricos.

En los últimos años han ido surgiendo novedosas tecnologías que puestas a disposición de profesionales permiten llevar a la práctica los conceptos que se han tratado a lo largo del artículo.

Uno los ejemplos más relevantes podría es PsicoReg. Esta novedosa plataforma pone a disposición de los profesionales de la psicología y psiquiatría, entre otros, un sistema de gestión, recogida de datos e intervención a través de una APP dirigida al paciente.

Referencias bibliográficas:

  • Armayones-Ruiz, M., Gómez-Zúñiga, B., Hernández-Encuentra, E., & Pousada, M. (2015) Big Data y Psicología: ¿una oportunidad para el Internet de las Personas? Aloma, Revista de Psicologia, Ciències de l’Educació i de l’Esport, 33(2), 21-29. ISSN: 1138-3194.
  • Kazdin, A. E., & Blase, S. L. (2011). Rebooting Psychotherapy Research and Practice to Reduce the Burden of Mental Illness. Perspectives on Psychological Science, 6(1), 21–37. https://doi.org/10.1177/1745691610393527.
  • Shiffman, S., Stone, A. A., & Hufford, M. R. (2008). Ecological momentary assessment. Annual Review of Clinical Psychology, 4, 1-32 https://doi:10.1146/annurev.clinpsy.3.022806.091415
  • Runyan JD, Steenbergh TA, Bainbridge C, Daugherty DA, Oke L, Fry BN (2013) A Smartphone Ecological Momentary Assessment/Intervention “App” for Collecting Real-Time Data and Promoting Self-Awareness. PLoS ONE 8(8): e71325. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0071325.
  • Wangberg, S. C., & Psychol, C. (2013). Personalized technology for supporting health behaviors. IEEE 4th International Conference on Cognitive Infocommunications (CogInfoCom) 339–344. doi:10.1109/CogInfoCom.2013.6719267.