Existen diferentes tipos de fobias, y algunas de éstas pueden llegar a ser realmente extrañas. La hexakosioihexekontahexafobia o miedo al número 666, la coulrofobia o miedo a los payasos o la turofobia o miedo al queso, son algunos ejemplos. Otra fobia que puede resultar extraña es la pediofobia o miedo a los muñecos.

Los muñecos son objetos adorables que nos recuerdan a la infancia y la inocencia, pero algunas personas pueden sufrir un miedo irracional hacia estos juguetes que representan la figura humana aunque en menores dimensiones. En el cine, algunas películas han basado sus historias en torno a estos objetos, a veces endemoniados o poseídos en sus guiones.

Qué es la pediofobia

La pediofobia es el miedo irracional a los muñecos, y no solo a los muñecos con imagen diabólica, sino cualquiera de ellos. En muchos casos, además, los pediofóbicos también pueden sentir un gran temor a robots y maniquíes. Esta fobia no debe confundirse con pedofobia que es el miedo de los niños.

Sigmund Freud pensaba que este desorden tenía su origen en el miedo a que este objeto cobrará vida. Sin embargo, para entender la pediofobia, que forma parte de los trastornos fóbicos, la conductista parece ser más efectiva, pues las fobias suelen originarse por condicionamiento clásico.

Una fobia similar a la coulrofobia

Igual que los payasos, los muñecos se asocian a los niños y producen sensaciones y emociones diversas en nosotros. Solemos asociarlos a momentos divertidos y entrañables; y los muñecos son ideales como forma de entretenimiento.

Pero a pesar de esta imagen que tenemos de los payasos y los muñecos, estas figuras también se asocian a imágenes negativas y desagradables, llegando a provocar auténtico pavor. Los payasos y los muñecos también son figuras de terror en el mundo del cine, y han actuado como asesinos en algunas películas. En el caso de los payasos, la realidad ha superado la ficción, y es conocido John Wayne Gacy, el tétrico caso del payaso asesino, que se disfrazaba para cometer sus crímenes.

Qué causa una fobia

Una fobia es un miedo irracional hacia algún objeto, situación o actividad, es decir, hacia un estímulo fóbico. Es un trastorno de ansiedad y puede llegar a ser muy incapacitante. Las personas con algún tipo de fobia suelen evitar el estímulo fóbico por el gran malestar que éste les hace sentir.

Las fobias suelen desarrollarse debido a una serie de factores ambientales, pese a que algunos expertos afirman que la predisposición genética es determinante. No obstante, la hipótesis de los factores ambientales tiene más peso, y la causa de que alguien desarrolle un trastorno fóbico suele ser una experiencia traumática vivida en torno a ese estímulo. Generalmente, este evento precipitante ocurre en la infancia, y la fobia aparece por aprendizaje asociativo o condicionamiento clásico.

Los muñecos, asimismo, pueden provocar la fobia de manera indirecta, puesto que en algunas películas pueden representar el mal, al estar poseídos o ser asesinos, pero también pueden asociarse al vudú y, por tanto, a la magia negra o la brujería.

Y es que muchas películas o novelas de ciencia ficción tienen como protagonistas a muñecos diabólicos o malvado por ejemplo, las películas de Chucky, por lo que algunos niños quedan aterrorizados por esta imagen tan malvada.

Síntomas de la fobia a los muñecos

Los individuos que sufren este miedo irracional hacia los muñecos sienten una gran ansiedad o malestar al estar cerca de ellos, al verlos por televisión o al imaginarlos. Por tanto, el temor y el pánico unidos a la ansiedad son los síntomas principales. Además, como cualquier tipo de fobia, la persona que sufre este trastorno evita el estímulo temido, y realiza conductas para no tener que exponerse a la fuente de malestar.

Los síntomas de las fobias son prácticamente iguales para todos los trastornos fóbicos, y son los siguientes:

  • Boca seca
  • Pérdida de concentración y desorientación
  • Exceso de sudoración
  • Terror y miedo intenso
  • Sensación de falta de aire e hiperventilación
  • Pensamiento catastrofista
  • Ansiedad y angustia
  • Aumento de la frecuencia cardíaca y aceleración del pulso
  • Malestar intestinal
  • Tensión muscular
  • Conductas para evitar el estímulo temido

Tratamiento de este trastorno

Puesto que este trastorno puede llegar a ser incapacitante y provocar una intensa sensación de malestar, es necesario acudir a un profesional de la psicología para poder superarlo. Generalmente, el psicólogo llevará a cabo un tratamiento en el que se incluyen técnicas de la terapia cognitivo conductual, como la desensibilización sistemática o las técnicas expositivas; sin embargo, algunos profesionales también hacen uso del mindfulness o la hipnoterapia.

Sin duda, la desensibilización sistemática es la técnica más popular para superar el miedo a los muñecos o pediofobia. Esta técnica consiste en la exposición lenta y gradual al estímulo temido y fomenta en el paciente habilidades de afrontamiento más útiles. Por ejemplo, el paciente puede comenzar mirando fotografías de muñecos y muñecas, leyendo libros o viendo películas sobre estos juguetes. Una vez son capaces de controlar este miedo en estas situaciones, pueden exponerse al estímulo temido real. En casos graves, es posible que el tratamiento incluya fármacos para la ansiedad, aunque nunca como alternativa a la terapia psicológica.

Algunas apps para tratar fobias

Con la inclusión de las nuevas tecnologías en nuestra vida, éstas no solamente tienen un uso recreativo, sino que pueden emplearse con fines clínicos o psicoterapéuticos. En los últimos años han aparecido distintas apps que ayudan a superar las fobias.

Si sufres algún tipo de fobia, nuestro artículo: “8 apps para tratar fobias y miedos desde tu smartphone” te puede interesar”. Así que échale un vistazo si lo deseas.