Un cambio en el patrón de comportamiento que se asocia al deterioro de la salud mental. Unsplash

Antes de que un trastorno mental se consolide en el sujeto, suele aparecer una serie de indicadores que responden a esta situación. Es como la antesala al trastorno, lo que se conoce con el nombre de personalidad premórbida.

En este artículo examinaremos el concepto de personalidad premórbida, veremos por qué es importante en el área de salud mental, y daremos un repaso a cómo la personalidad premórbida puede aparecer antes de presentarse un trastorno mental.

¿Qué es la personalidad premórbida?

Este término se utiliza dentro del argot psicológico y psiquiátrico como una forma de referirse a los cambios y signos puntuales que pueden presentar los sujetos antes de padecer una alteración mental severa.

Los cambios de personalidad repentinos, entre otros indicadores puntuales en el comportamiento de la persona, pueden ser tomados en cuenta como indicadores de la personalidad premórbida.

Estos comportamientos son de carácter variable, dependiendo de las características propias de la personalidad del sujeto. Cuando un trastorno mental comienza a gestarse en una persona son varios los factores que tienen incidencia para que este progrese de una forma determinada.

Por ejemplo, dentro de la neurosis y la psicosis habitan una gran cantidad de trastornos mentales subyacentes. Cada uno presenta sus características individuales y que uno de estos trastornos se instaure en un sujeto va a depender de su entorno y de sus características personales.

¿Cómo se manifiesta?

Como no todas las personas son iguales, tampoco todas las enfermedades mentales lo son. Cada una de estas patologías se desarrolla de modo diferente en la mente de los individuos, es de esas diferencias individuales y sociales que se originan los comportamientos de la personalidad premórbida.

Así pues, la personalidad premórbida no presenta una serie de características definitorias comunes más allá de que se trata de un cambio en la manera de comportarse de la persona, que suele tender a producir comportamientos no normativos, y que antecede al los síntomas típicos de un trastorno mental ya desarrollado. Dependiendo del tipo de trastorno mental o enfermedad psiquiátrica, la personalidad premórbida será de un modo o de otro.

Su importancia en salud mental

Este concepto es especialmente importante en el campo de la salud mental porque representa una manera de advertir el riesgo que se aproxima para el sujeto que está presentando estos comportamientos atípicos en su comportamiento.

Funciona como un sistema de alerta natural del organismo que advierte sobre posibles brotes psicóticos o neuróticos, todo dependerá de cuál sea la situación en cada caso. Cuando estos comportamientos se logran identificar a tiempo, en muchos casos se podría evitar que el sujeto presente el brote.

Puntualmente podemos ver como ejemplo el comportamiento esquizoide de la personalidad y el trastorno esquizotípico, los cuales por lo general son un avance de que se aproxima un trastorno esquizofrénico en el sujeto.

Detectar los cambios

Es importante que tanto la persona afectada como los miembros de su entorno más cercano sepan identificar estos comportamientos cuando se presentan, teniendo en cuenta que así pueden prevenir una daño mayor.

Al principio resultara complicado adaptarse a este sistema, pero con un proceso de inducción por parte de algún especialista del comportamiento y al cabo de un tiempo, el sujeto y su entorno tomarán esta situación como algo natural y propio de sus vidas.

Mientras el sujeto tenga una mayor capacidad de darse cuenta e internalizar su realidad (capacidad de insight) será menos probable que presente episodios o brotes de su trastorno, ya que sabrá identificar las señales de su propio comportamiento.

Enfermedades crónicas

Debe establecerse una diferencia entre cuando se trata de un trastorno mental controlable y uno de tipo crónico, puesto que en el primer supuesto las medidas han de ser para evitar el episodio en la mayor medida posible, mientras que en el segundo caso se deben tomar medidas con la intención de disminuir el deterioro y procurar una mayor calidad de vida al sujeto afectado. Por ejemplo, este tipo de medidas deben ser consideradas en el caso del Alzhéimer.

Cuanto más pronto se identifiquen las señales del comportamiento irregular propias de la enfermedad de Alzheimer en el sujeto, más se incrementan las posibilidades de un tratamiento efectivo que le alargue su calidad de vida.

Por ejemplo, existen estudios longitudinales que han demostrado mediante sus resultados que los pacientes con algún tipo de demencia, a los cuales se les identificaron los cambios de comportamiento propios de síntomas premórbidos de la personalidad, suelen ser más colaboradores cuando la enfermedad progresa en ellos.

Aunque es inminente que en el futuro presenten la patología, se ha podido determinar que la importancia de detectar los síntomas premórbidos con tiempo es significativa para el porvenir del sujeto y de su entorno familiar.

En resumen

A manera de conclusión se puede decir que la personalidad premórbida resulta de suma importancia en cuanto a la prevención y canalización de los trastornos mentales en todas sus categorías, sobre todo de aquellos que provocaron cambios significativos en la personalidad de los sujetos.

El tratamiento de una patología no necesariamente debe comenzar cuando ya se encuentra instaurada en el sujeto; lo más recomendable es reconocer las señales de cambio conductual y actuar lo antes posible, sin que se termine de gestar la enfermedad.

Los beneficios se verán en el mediano y largo plazo, todo dependiendo de los diversos factores personales y sociales de las personas.

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Association, (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders: DSM-5. Washington, D.C.: American Psychiatric Association.
  • Rosenbloom M.H., Smith S., Akdal G., Geschwind M.D. (2009). Immunologically mediated dementias. Curr Neurol Neurosci Rep (Revisión) 9 (5): 359-67.