Una propuesta de control de la reproducción humana.

Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha tratado de mejorar lo que la naturaleza le había otorgado, para bien y para mal.

La eugenesia es una idea que defiende que la humanidad debe tomar el control de su propia evolución, seleccionando a aquellos individuos que, al reproducirse, supongan una mejora cualitativa de la sociedad.

En este artículo abordaremos los postulados eugenistas, explicando qué es la eugenesia, como se ha llevado a cabo a lo largo del último siglo y sus implicaciones sociales.

¿Qué es la eugenesia?

La palabra eugenesia está compuesta por las raíces griegas eu, “bien, correcto” y genia “origen”. Así pues, significa “la ciencia del buen nacer”. En esencia, es la ciencia originada a principios del siglo XX que defendía que el ser humano debía tomar parte en su propia evolución. La idea era que los gobiernos, mediante leyes de perfección biológica, mejoraran las características cualitativas de la sociedad.

Los seguidores de esta corriente deseaban un mundo ideal, una sociedad utópica en la que, gracias a la selección de aquellos con las mejores características y fomentando su reproducción, no existieran enfermedades de origen genético, trastornos psicológicos, discapacidades ni problemas sociales.

Tipos de ideas eugenésicas

Pese a que la idea es atractiva tal y como viene planteada, lo cierto es que los médicos, psiquiatras y otros profesionales de la salud, junto a la comunidad científica de principios del siglo pasado, llevaron a cabo prácticas terriblemente inmorales para alcanzar la tan deseada sociedad perfecta.

Muchos consideraban que no únicamente se debía fomentar la reproducción de aquellos que tenían características beneficiosas para la humanidad, como una gran fortaleza física, gran inteligencia y estado de salud bueno. También se debía evitar que los considerados inferiores se reprodujeran.

El concepto de persona inferior era claramente muy subjetivo y no es de tipo científico, sino moral. Entraban en la categoría tanto personas con discapacidades, trastornos psicológicos y enfermedades como, en algunos casos, delincuentes, prostitutas o personas de raza diferente a la caucásica.

Así pues, en base a lo explicado hasta aquí, podemos hablar de dos tipos de eugenesia:

  • Positiva: la que fomenta que los individuos más fuertes se reproduzcan.
  • Negativa: la que impide que aquellos considerados menos aptos tengan descendencia.

Historia e implicaciones sociales

Las ideas eugenecistas tienen profundas raíces en la teoría de la evolución de Darwin. El naturalista, a finales de su vida, estaba preocupado por la creencia de que en la sociedad en la que vivía las leyes de la selección natural no se cumplían. Francis Galton, su primo, tomó sus ideas y, en 1903, creó la idea de eugenesia.

La preocupación por la evolución de la humanidad hizo que la doctrina eugenésica se volviera muy popular en Europa y Estados Unidos. Grandes filántropos, como Rockefeller y Carnegie, apoyaron instituciones de este tipo. Bajo la óptica de principios del siglo XX, el fomentar que los fuertes se reprodujeran y evitar que los débiles lo hicieran era visto como un gran paso hacia la sociedad perfecta e, incluso, hubo quienes lo consideraron el inicio del proceso para lograr el tan ansiado estado del bienestar.

Muchos eugenecistas defendían que, si las personas con problemas hereditarios dejaban de reproducirse, ya no habría nuevas generaciones de personas que supusieran gastos sociales. Un menor gasto en personas que no beneficiaban a la sociedad implicaba poder destinar esos recursos a aquellas que sí podían trabajar u ofrecer algo al mundo.

Estas ideas fueron ganando mayor reconocimiento social y empezaron a crearse asociaciones para garantizar la aplicación de la eugenesia bajo una perspectiva darwinista. Se temía por la degeneración de la humanidad.

Difusión de las medidas políticas y represivas eugenésicas

En 1905 se funda la primera organización eugenésica en Berlín: la sociedad para la higiene racial, a cargo de un médico, Alfred Ploetz, y un psiquiatra, Ernst Rüdin. Dos años más tarde, en los Estados Unidos, se aprobaban las primeras leyes de esterilización. Con estas leyes se pretendía esterilizar a todas aquellas personas que eran consideradas perjudiciales para la sociedad: discapacitados, personas inadaptadas, delincuentes...

Uno de las grandes figuras en la eugenesia norteamericana fue Harry Laughlin, quien en 1914 calculó que se debía esterilizar a unos 15 millones de ciudadanos estadounidenses, aproximadamente el 10% de la población del país en ese momento. Defendía que al hacer esto se conseguiría ahorrar una gran coste social.

Varios años más tarde, Adolf Hitler se inspiró en las ideas vinculadas a la eugenesia para escribir su famoso libro Mein Kampf (Mi Lucha) y llevó a la práctica de forma sistemática la eugenesia ya en los primeros años de la Alemania Nazi.

Al principio, el nazismo esterilizó a aquellas personas individuales consideradas inferiores, pero eventualmente pasó a transformarse en el gran genocidio que supuso el Holocausto, en el que judíos, testigos de Jehová, gitanos, enfermos, discapacitados, y muchas más personas fueron ejecutadas “por el bien de la raza aria”.

Pese a que una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial en 1945 se terminó con el plan eugenecista nazi al ser Alemania derrotada, sorprende el hecho de que siguieron habiendo leyes de este tipo hasta hace relativamente poco en otros países occidentales.

Los países nórdicos y varios estados de EEUU mantuvieron leyes de esterilización de los que consideraban débiles mentales hasta casi finales del siglo pasado y, a día de hoy, se pueden encontrar centenares de víctimas de estas leyes que aún reclaman justicia.

La eugenesia en la actualidad

En la sociedad en la que vivimos, el impedir que alguien pueda reproducirse supone una violación de su derecho a la libertad sexual y reproductiva. Que una persona sufra una determinada condición no es motivo suficiente como para forzarla a ser esterilizada y para evitar que su problema hereditario pase a la siguiente generación.

No obstante, la humanidad sigue deseando llegar a una sociedad en la que no existan este tipo de enfermedades y demás trastornos, dado que muchos de ellos son limitantes, requieren un gran gasto económico y suponen un gran sufrimiento tanto para la persona afectada como para su entorno. Esto ha favorecido el investigar en la selección y manipulación de los genes, perfeccionando la ingeniería genética.

Desde hace varios años, se ha logrado impedir que niños sufran las mismas enfermedades que sus padres, y estamos cada vez más cerca de lograr que desaparezcan algunas enfermedades de origen genético como pueden ser ciertos tipos de cáncer, diabetes, o cegueras, entre otras muchas.

Parece ser que el mundo utópico presentado en la película Gattaca, de Andrew Niccol, en el que ya no existen personas con problemas de origen hereditario y los padres pueden seleccionar a la carta como serán sus hijos no está tan lejos como podríamos pensar.

Referencias bibliográficas:

  • Galton, F. (1904). Eugenics: its definition, scope, and aims. The American Journal of Sociology, 10(1).
  • Farrall, L.A. (1970), The Origins and Growth of the English Eugenics Movement 1863-1925. (Tesis doctoral) Indiana University, Indiana, Estados Unidos.