Son muchos los movimientos religiosos que han surgido a lo largo de la historia, algunos de los cuales aún mantienen millones y millones de adeptos.

Sin embargo, no todas las religiones comparten las mismas características. En este artículo vamos a centrarnos en las llamadas religiones no teístas. Descubriremos en qué consiste este tipo de credos y cuáles son algunos de los ejemplos más representativos que podemos encontrar.

¿Qué son las religiones no teístas?

Cuando hablamos de religiones no teístas, una definición breve y rápida sería que son aquellos credos en los que no aparece o no es imprescindible la creencia en un dios. Por lo tanto, serían un conjunto de creencias y de normas de conducta, con la diferencia respecto a las religiones teístas, de que no rendirían culto a un dios.

Puede resultar extraño e incluso paradójico o contradictorio utilizar la expresión de religiones no teístas, pero en realidad esta percepción surge de la relación que tradicionalmente nuestra sociedad ha tenido con determinadas religiones, como es la cristiana católica, y a más distancia, el judaísmo y el islam. Todas ellas son teístas, concretamente, monoteístas, lo que quiere decir que creen en un único Dios.

En contraposición a ellas, se presentarían las religiones no teístas. Podremos ver algunos ejemplos veremos más adelante con detalle en el siguiente punto de este mismo artículo.

Algunas definiciones de religión introducen el elemento de creencia en una divinidad como uno de los requisitos, por lo que, para esas descripciones, las no teístas no podrían considerarse como religiones. Pero, otras definiciones, por el contrario, consideran la posibilidad de tener un determinado credo y realizar prácticas religiosas sin que sea imprescindible creer en un dios.

Por otro lado, algunos autores prefieren distinguir entre el concepto de religión y el de espiritualidad, como hacen los profesores estadounidenses Peter Mandaville y Paul James. Según su definición, las religiones no teístas sí tendrían cabida dentro de la idea de religión, pues no establecen el requisito de la creencia en un dios o unos dioses para poder ser incluidas en esta categoría.

Ejemplos de religiones no teístas

Ahora que ya tenemos una idea general de lo que implican las religiones no teístas, podemos apoyarnos en una serie de ejemplos que afianzarán dicha comprensión. Algunos de ellos se refieren a religiones conocidas por gran parte de nuestra sociedad, mientras que otras pueden resultar más sorprendentes.

1. Budismo

El budismo es probablemente el máximo exponente en lo que a religiones no teístas se refiere. Con más de 500 millones de seguidores, prácticamente un 7% de la población mundial, esta religión es la cuarta más mayoritaria, por detrás las tres grandes monoteístas que ya hemos mencionado antes (cristianismo, islam y judaísmo).

Como toda religión, el budismo supone un conjunto de creencias, como las Cuatro Nobles Verdades que, de forma muy resumida, enseñan la forma de liberarse del sufrimiento mediante el abandono del deseo y el alcanzamiento del nirvana. Para lograr ese objetivo se propone un camino de ocho pasos.

Igualmente, se enseñan conceptos como el Samsara, que habla de la existencia cíclica, o el karma, que se refiere a la intencionalidad de las acciones y cómo esta se acumula. Además de esas y otras creencias, sí que se habla de la existencia de unos entes divinos conocidos como devas, pero que resultan ajenos a nosotros, por lo que no serían imprescindibles para el credo. Es por ello que esta es una de las religiones no teístas.

Por otro lado, Buda no estableció la idea de que hubiera un dios omnipotente que creó toda la existencia, pues determina que esa cuestión no es relevante para sus enseñanzas. Por lo tanto, aunque se menciona la existencia de esos devas, no sería una concepción de un dios tal y como lo presentan las religiones monoteístas, por poner un ejemplo.

2. Amigos no teístas o cuáqueros

Otra de las religiones no teístas es la de los llamados cuáqueros o amigos no teístas, que surgieron a raíz de la Sociedad Religiosa de los Amigos, una escisión de cristianos protestantes, diferenciándose del grupo principal en no tener la necesidad de la creencia en un ser superior, es decir, de Dios, para creer y practicar en los valores que se les habían inculcado.

Aunque la agrupación de los cuáqueros surgió a mediados del siglo XVII, en Inglaterra, el grupo de los no teístas empezaron a tener relevancia durante los años 30 del siglo XX, al formarse la conocida como Sociedad Humanista de Amigos, que más tarde se integró en la Asociación Humanista Estadounidense.

No se concibieron formalmente como una de las religiones no teístas hasta que, en el año 1952, editaron una publicación en la que se mencionaba explícitamente el no teísmo de su credo.

3. Hinduismo ateo

Puede resultar sorprendente que el hinduismo se incluya en las religiones no teístas, pues tradicionalmente se le ha identificado como un credo politeísta, es decir, que posee muchos dioses en los que creer. Sin embargo, la realidad es que el hinduismo es un concepto muy amplio, que engloba formas muy diferentes de entender dicha religión.

Por lo tanto, dentro de los más de 1100 millones de personas que comparten este ancestral credo, con casi 5000 años de antigüedad, hay un grupo que practica el politeísmo, otro que se definiría como monoteísta, otro que cree en el monismo, y finalmente habría ateos, que serían los que convertirían esa parte del hinduismo en una de las religiones no teístas.

Incluso dentro de esa agrupación, existen toda una serie de vertientes. Una de las más importantes sería la Charvaka, de corte hedonista y materialista. En cierta medida, su credo recoge los valores del movimiento filosófico epicureísta.

4. Cristianismo liberal

Si era sorprendente incluir al hinduismo dentro de las religiones no teístas, mucho más es hacer lo propio con el cristianismo. Y es que existe una rama de esta religión, el cristianismo liberal, que abraza las enseñanzas y valores cristianos, pero bajo un prisma contemporáneo y sin la necesidad de creer en Dios tal y como lo ha hecho esta religión de una manera tradicional.

Esta vertiente del cristianismo apareció como contraposición al fuerte movimiento racionalista ateo, pero también a los dogmas más estrictos de las Sagradas Escrituras y los dictados de la Iglesia.

Otra de las características del cristianismo liberal es la no necesidad de creer en los milagros de Jesús. Por el contrario, se centra únicamente en las enseñanzas que transmitió mediante su palabra, que para los adeptos de esta religión no teísta, es lo realmente importante.

Igualmente, hay que tener en cuenta que los cristianos liberales no son el único ejemplo de las religiones sin creencia en un dios que han surgido dentro del cristianismo, pues los cuáqueros no teístas, que ya hemos visto anteriormente, igualmente representan una escisión dentro del grueso de esta religión mayoritaria.

5. Jainismo

Continuando con el listado de religiones no teístas, nos encontramos con el jainismo. Los jainistas consideran que existen leyes naturales de carácter universal, lo que supondría en cierta manera una aproximación a las leyes de la física. Pero consideran que todos los elementos que existen en el universo han existido siempre.

Por lo tanto, no creen que exista un ser superior, un dios, que lo ha creado todo. Sencillamente, siempre ha existido. Por el contrario, creen que existe la jiva, que sería la energía vital y las almas, y la ajiva, referido a la materia inerte. Las almas, como todo lo demás, no han sido generadas por un dios, sino que han existido y existirán siempre, durante toda la eternidad.

Al igual que el budismo, en el jainismo existen devas, seres celestiales que estarían en un plano diferente al de los seres humanos, pero no por ello son una deidad omnipotente y creadora en la que creer. Es por ello que el jainismo es otra de las religiones no teístas.

6. Corrientes filosóficas

Aunque no son una religión en el sentido estricto de la definición, existen corrientes filosóficas que se acercan tanto a lo que podríamos englobar dentro de las religiones no teístas, que merecen una mención aparte. Tenemos, por ejemplo, el taoísmo chino, cuyos principios sirven para que sus seguidores estén en armonía con lo que ellos llaman Tao, que sería el camino.

El ruismo o confucionismo es otro ejemplo de filosofía china que se acerca al modo de vida religioso. Existe también el epicureísmo, instaurado por el filósofo griego, Epicuro, 300 años antes de Cristo. El pandeísmo o el deísmo representarían otros ejemplos añadidos a lo que se podrían considerar prácticamente religiones no teístas.

Referencias bibliográficas:

  • Draper, P., Schellenberg, J.L. (2017). Renewing philosophy of religion: exploratory essays. Oxford University Press.
  • Granqvist, P., Mikulincer, M., Shaver, P.R. (2010). Religion as attachment: Normative processes and individual differences. Personality and Social Psychology Review.
  • Herbrechtsmeier, W. (1993). Buddhism and the definition of religion: One more time. Journal for the Scientific Study of Religion. JSTOR.
  • Taliaferro, C., Griffiths, P.J. (1964). Philosophy of religion: an anthology. Wiley-Blackwell.