Ideas que nos llevan a relacionarnos mejor. Unsplash.

Puede que hoy nos parezca algo normal, pero considerar que todos los seres humanos tienen una serie de derechos inviolables es algo relativamente nuevo. Hasta no hace tanto, la esclavitud aún estaba permitida y gozaba de buena aceptación social, y se utilizan teorías racistas como excusa para discriminar de manera flagrante y a la vista de todos.

La entrada en escena de los valores humanos ha sido uno de los factores que ha precipitado el cambio en las últimas décadas. La popularización de esta noción, que va de la mano de los derechos humanos, nos ha ayudado a crear un marco de referencia desde el cual juzgar si se trata con dignidad a las personas y si su integridad está en riesgo o no. Veamos cuáles son los principales y de qué manera nos afecta el hecho de tenerlos presentes y mantenerlos presentes en nuestro día a día.

¿Qué son los valores?

Para entender qué son los valores humanos, primero hay que entender qué son los valores en el contexto de la filosofía y la ética. Estos son el conjunto de ideas que guían nuestra manera de pensar y de fijarnos objetivos en relación al impacto que debemos tener en la sociedad y en el entorno en general (y, por extensión, en nosotros mismos, dado que estamos en ese entorno). Así pues, se trata de un conjunto de creencias que nos hablan acerca de cómo deberían ser las cosas. Sirven como referencia para saber lo que está bien y lo que está mal, y por ello tienen una gran importancia como elemento común por el cual una sociedad decide cuáles son los principios que la rigen.

Los valores humanos, en concreto, son aquellos que son una parte fundamental y necesaria de la existencia de sociedades en las que la mayor cantidad posible de personas se sienten cómodas y pueden vivir bien. Son las pautas que sirven como guía para comportarnos de un modo que beneficie a la máxima cantidad de seres humanos.

Dado que son muy importantes, muchas de ellas aparecen en muchas culturas, aunque bajo diferentes formas y siendo aplicadas a distintos colectivos.

Por ello, los valores humanos van de la mano de los derechos humanos, dado que establecen un marco de requisitos mínimos necesarios para crear tejidos sociales en los que nadie sea excluido a priori y en los que lo único que defina cómo se nos trata sea cómo actuamos: si en contra de los demás o a favor de su bienestar.

Los principales valores humanos

A pesar de que no hay una manera objetiva y rígida de categorizar los diferentes valores humanos, en general se entiende que los más importantes son los siguientes. En la siguiente lista puedes entender mejor a qué hace referencia cada uno de ellos.

1. Humildad

La humildad no es solo cuestión de mantener una imagen pública agradable para los demás, alejada de la arrogancia. Es, además, un valor que nos ayuda a promover la aparición de cambios a mejor tanto en nuestras vidas como en las de los demás.

En primer lugar, nos ayuda a nosotros porque su presencia hace que no nos durmamos en los laureles, es decir, que asumamos la fragilidad de nuestros éxitos y el modo en el que un cambio de contexto puede hacer que esos progresos desaparezcan. Dicho de otro modo, nos ayuda a ser previsores y a la vez a reforzar los proyectos que emprendemos, haciendo que los fallos y los contratiempos no nos cuesten tan caros.

Por el otro, este es uno de los valores humanos que favorecen a los demás proporcionándoles motivación. Mantener la humildad supone mostrarse humano en todo momento, de modo que el resto puede identificarse con nosotros con mayor facilidad y será menos probable que se sientan intimidados a la hora de emprender un camino similar.

2. Responsabilidad

La responsabilidad hace que asumamos las consecuencias de nuestros actos, y que entre estas consecuencias contemplemos el impacto que lo que hacemos puede tener en la vida de los demás. Dicho de otro modo, nos ayuda a no hacer cosas que tengan un coste elevado para el resto, lo cual obviamente beneficia a quienes nos rodean pero también a nosotros, ya que nos facilita crear vínculos sociales.

3. Honestidad

La honestidad nos lleva a crear lazos de empatía con el resto y, a la vez, a compartir con los demás información relevante que hemos obtenido a partir de nuestras experiencias. De esta manera, la información fluye a través de las relaciones personales, y eso sirve como pegamento de cohesión social, imprescindible para crear entornos en los que la cooperación nos ayuda a no dejar a nadie atrás.

4. Respeto

El respeto nos lleva a crear un clima de comunicación en el que nadie se sienta atacado. Esto parece un detalle menor, pero en realidad es relevante, sobre todo en las relaciones en las que no hay demasiada cercanía. Ante la incertidumbre, es muy fácil ponerse a la defensiva y crear conflictos de la nada, lo cual es especialmente arriesgado en sociedades en las que no hay mecanismos para prevenir la aparición de violencia.

5. Gratitud

Este es un valor humanos que nos lleva a querer compensar de alguna manera las formas de altruismo, de manera que esto último se promueva. Gran parte de lo que nos hace progresar se fundamenta en favores realizados de manera espontánea, por el simple reconocimiento del aprecio que sentimos por otra persona.

6. Prudencia

La prudencia nos lleva a no precipitarnos y a considerar los pros y los contras de una acción de consecuencias significativas, lo cual es importante si tenemos en cuenta que actuar sin prever lo que puede suceder puede afectar negativamente a varias personas y desestabilizar entornos.

7. Sensibilidad

Es lo que nos lleva a conectar con los demás teniendo en cuenta sus miedos, sus necesidades y sus creencias. Se trata de un valor de control de daños, que evita que dañemos de manera accidental a los demás, a partir de la adopción de su punto de vista.

Referencias bibliográficas:

  • Gelfand, Michele J. (2018). Rule Makers, Rule Breakers: How Tight and Loose Cultures Wire Our World. Simon & Schuster.
  • Tetlock, Philip E. (2007). Thinking the unthinkable: sacred values and taboo cognitions. Trends in Cognitive Sciences. 7 (7): pp. 320 - 24.